INDICE

1.Una estrategia imperial para el nuevo orden mundial

2.Las revoluciones de “color” y los orígenes de la guerra mundial

3.Una nueva guerra mundial  para un gobierno mundial

4.La demencia imperial y el camino a la tercera guerra mundial

5.Referencias

CONTENIDO

1.Una estrategia imperial para el nuevo orden mundial

Los Orígenes de la Tercera Guerra Mundial. Primera Parte

Por Andrew Gavin Marshall

 Introducción 

En el semblante de un colapso económico global total, las perspectivas de una guerra internacional de gran envergadura se están incrementando. Históricamente, los períodos de decadencia imperial y crisis económica están marcados por creciente violencia internacional y guerras. El declive de los grandes imperios europeos estuvo marcado por la Primera Guerra Mundial y la Segunda Guerra Mundial, con la Gran Depresión obrando en el período intermedio.En la actualidad, el mundo es testigo de la decadencia del imperio norteamericano, en sí mismo un producto nacido de la Segunda Guerra Mundial. Como hegemonía imperial de post-guerra, Estados Unidos manejó el sistema monetario internacional y reinó como campeón y árbitro de la economía política global.Para gestionar la economía política global, EEUU ha creado la fuerza militar única más grande y más poderosa de la historia mundial. Un control constante de la economía global requiere de la presencia y acción militar constante.

Ahora que tanto el imperio norteamericano y la economía política global se encuentran en decadencia y colapso, la perspectiva de un final violento a la época imperial estadounidense se incrementa drásticamente.

Este ensayo se divide en tres partes separadas. La primera parte cubre la estrategia geopolítica de la OTAN desde el final de la Guerra Fría, en los comienzos del Nuevo Orden Mundial, que esbozara la estrategia imperial occidental durante la guerra en Yugoslavia y la “Guerra contra el Terror”. La Parte 2 analiza la naturaleza de las “revolución de terciopelo” o “revoluciones de color” en la estrategia imperial de Estados Unidos, centradas en establecer la hegemonía sobre Europa Oriental y Asia Central. La Parte 3 analiza la naturaleza de la estrategia imperial para construir un Nuevo Orden Mundial, centrándose en el aumento de los conflictos en Afganistán, Pakistán, Irán, América Latina, Europa Oriental y África, y el potencial que poseen estos conflictos para iniciar una nueva guerra mundial con China y Rusia.

Definiendo una Nueva Estrategia ImperialEn 1991, con el colapso de la Unión Soviética, la política exterior de EEUU y la OTAN tuvo que reimaginar su papel en el mundo. La Guerra Fría sirvió como medio de justificación a la expansión imperialista de EEUU en todo el mundo con objeto de “contener” la amenaza soviética. La misma OTAN se creó y existió con el único propósito de forjar una alianza anti-soviética. Con la URSS desparecida, la OTAN no tenía razón de existir, y Estados Unidos tenía que encontrar un nuevo propósito para su estrategia imperialista en el mundo.En 1992, el Departamento de Defensa de EEUU, bajo la dirección del Secretario de DefensaDick Cheney [que más tarde sería Vicepresidente de George Bush Jr.], y que tenía de Subsecretario de Defensa para Política del Pentágono a Paul Wolfowitz [que más tarde sería subsecretario de Defensa de George Bush Jr. y Presidente del Banco Mundial], escribió un documento de defensa para orientar la política exterior de Estados Unidos en la era post-Guerra Fría, comúnmente conocida como “Nuevo Orden Mundial”.

El documento de Orientación para Planificación de la Defensa se filtró en 1992, y reveló que, “En un nuevo marco de políticas que está en su fase de redacción final, el Departamento de Defensa afirma que la misión política y militar de Estados Unidos en la post-Guerra Fría será garantizar que no se permita el surgimiento de una nueva superpotencia en Europa Occidental, Asia o los territorios de la antigua Unión Soviética,” y que “el documento clasificado propone el caso para un mundo dominado por una única superpotencia, cuya posición puede ser perpetuada mediante un comportamiento constructivo y suficiente poder militar como para disuadir a cualquier nación o grupo de naciones a desafiar la supremacía estadounidense”.

Además, “el nuevo proyecto esboza un mundo en el que existe un único poder militar dominante, cuyos dirigentes deben mantener los mecanismos para disuadir a competidores potenciales incluso de aspirar a un mayor papel regional o global.” Entre los retos necesarios para la supremacía norteamericana, el documento “postula guerras regionales contra Irak y Corea del Norte”, y sindicó a China y Rusia como sus principales amenazas. Además, “sugiere que los Estados Unidos también podrían considerar la ampliación a las naciones de Europa Oriental y Central de compromisos de seguridad similares a los otorgados a Arabia Saudita, Kuwait y otros estados árabes del Golfo Pérsico.”[1]

La OTAN y Yugoslavia 

Las guerras en Yugoslavia durante la década de 1990 sirvieron como justificación para la existencia continuada de la OTAN en el mundo, y para ampliar los intereses imperiales estadounidenses en Europa Oriental.

El Banco Mundial y el FMI prepararon el escenario para la desestabilización de Yugoslavia. Después de que el longevo dictador de Yugoslavia, Josip Tito, muriera en 1980, se desarrolló una crisis de liderazgo. En 1982, funcionarios de política exterior estadounidense prepararon un conjunto préstamos del FMI y el Banco Mundial, dentro de los recién creados Programas de Ajuste Estructural (PAE), para manejar la crisis de los $ 20 billones de deuda norteamericana. El efecto de los préstamos, en el marco del PAE, fue que “causaron estragos económicos y políticos… La crisis económica amenazó la estabilidad política… así como también amenazaron con agravar las tensiones étnicas.” [2]

En 1989, Slobodan Milosevic se convirtió en presidente de Serbia, la más grande y poderosa de todas las repúblicas yugoslavas. También en 1989, el primer ministro de Yugoslavia, viajó a los Estados Unidos para reunirse con el presidente George H.W. Bush, a fin de negociar un nuevo paquete de ayuda financiera. En 1990, comenzaron los programas del Banco Mundial y el FMI, y los gastos del Estado yugoslavo se fueron hacia la amortización de la deuda. Como resultado, los programas sociales fueron desmantelados, la moneda fue devaluada, los salarios congelados, y los precios subieron. Las “reformas impulsaron tendencias secesionistas que se alimentaban de los factores económicos, así como de las divisiones étnicas, garantizando prácticamente la separación de facto de la República”, que condujo a la secesión de Croacia y Eslovenia en 1991 [3].

En 1990, la comunidad de inteligencia de EEUU publicó un Estimado Nacional de Inteligencia (NIE), prediciendo que Yugoslavia se desmembraría, estallaría en una guerra civil, y el informe echaría la culpa al presidente serbio Milosevic por la desestabilización que vendría. [4]

En 1991, estalló el conflicto entre Yugoslavia y Croacia, cuando esta última declaró su independencia. Un alto el fuego fue alcanzado en 1992. Sin embargo, los croatas siguieron con pequeñas ofensivas militares hasta 1995, así como también participando en la guerra en Bosnia. En 1995, se llevó a cabo la Operación Storm liderada por Croacia para tratar de recuperar la región de Krajina. Un general croata fue recientemente sometido a juicio en La Haya por crímenes de guerra en esta batalla, que fue clave para expulsar a los serbios de Croacia y “consolidar la independencia de Croacia.” Estados Unidos apoyó la operación y la CIA suministró activamente inteligencia a las fuerzas croatas, empujando al desplazamiento de entre 150.000 y 200.000 serbios, en gran parte a través de medios como el asesinato, saqueo, quema de aldeas y limpieza étnica. [5] El ejército croata fue entrenado por asesores de EEUU, y el general bajo juicio fue incluso personalmente apoyado por la CIA. [6]

La Administración Clinton le dio “luz verde” a Irán para armar a los musulmanes bosnios y “a partir de 1992 hasta enero de 1996, existió un flujo de armas y consejeros iraníes en Bosnia.” Además, “Irán y otros estados musulmanes, contribuyeron a entregar combatientes mujaidines a Bosnia para luchar junto a los musulmanes contra los serbios;’guerreros santos’ de Afganistán, Chechenia, Yemen y Argelia, algunos de ellos con supuestos vínculos a campos de entrenamiento de Osama bin Laden en Afganistán”.

Se trataba de que “la intervención occidental en los Balcanes exacerbara las tensiones y ayudara a mantener las hostilidades. Al reconocer las reivindicaciones de las repúblicas y grupos separatistas en 1990/1991, las élites occidentales – norteamericanas, británicas, francesas y alemanas – socavaron las estructuras de gobierno en Yugoslavia, aumentando la inseguridad, inflamando los conflictos y acrecentando las tensiones étnicas. Y ofreciendo apoyo logístico a las diversas facciones durante la guerra, la intervención occidental en el conflicto se mantuvo durante la década de 1990. La elección de Clinton porlos musulmanes bosnios como una causa para defender en el escenario internacional, y las exigencias de su administración para que la ONU levantara el embargo de armas buscando que los musulmanes y los croatas pudieran armarse contra los serbios, deben considerarse bajo este contexto.” [7]

Durante la guerra en Bosnia, “existía un gran conducto secreto de contrabando de armas a través de Croacia. Fue organizado por las agencias clandestinas de los Estados Unidos, Turquía e Irán, junto con una serie de grupos radicales islamistas, incluyendo a los mujaidines afganos y a los pro-iranís de Hezbolá.” Además, “los servicios secretos de Ucrania, Grecia e Israel estaban ocupados armando a los serbios de Bosnia.” [8] La Agencia de Inteligencia de Alemania, el BND, también corrió con envíos de armas a los musulmanes de Bosnia y Croacia para luchar contra los serbios. [9]

Los Estados Unidos influyeron en la guerra regional de diversas maneras. Como informó The Observer en 1995, una faceta importante de su participación era a través del “Military Professional Resources Inc (MPRI), empresa privada con sede en Virginia de generales retirados y funcionarios de inteligencia. La embajada estadounidense en Zagreb, admitió que el MPRI entrenó a los croatas, con licencia del gobierno de Estados Unidos.” Además, los holandeses “estaban convencidos de que fuerzas especiales de Estados Unidos participaron en la capacitación del ejército de Bosnia y el ejército de los croatas de Bosnia (HVO).” [10]

Ya en 1988, el líder de Croacia se reunió con el canciller alemán, Helmut Kohl para crear “una política conjunta para quebrar a Yugoslavia”, y llevar Eslovenia y Croacia hacia la “zona económica de Alemania.” Entonces, oficiales del ejército de Estados Unidos fueron enviados a Croacia, Bosnia, Albania y Macedonia, como “asesores” y llevaron a las Fuerzas Especiales de Estados Unidos para ayudar. [11] Durante los nueve meses de alto el fuego en la guerra en Bosnia-Herzegovina, seis generales de Estados Unidos se reunieron con líderes del ejército de Bosnia para planificar la ofensiva de Bosnia que rompió el alto el fuego [12].

En 1996, la mafia albanesa, en colaboración con el Ejército de Liberación de Kosovo (ELK), una organización guerrillera militante, tomó el control de las enormes rutas de tráfico de heroína de los Balcanes. El ELK estuvo vinculado a ex combatientes muyahidin afganos de Afganistán, incluido Osama bin Laden [13].

En 1997, el ELK comenzó a luchar contra las fuerzas serbias, [14] y en 1998, el Departamento de Estado de Estados Unidos eliminó al ELK de su lista de organizaciones terroristas. [15] Antes y después de 1998, el ELK fue receptor de armas, capacitación y apoyo de los Estados Unidos y la OTAN, y la Secretaria de Estado de Clinton, Madeleine Albright, tenía una relación política estrecha con el líder del ELK, Hashim Thaci, [16].

Tanto la CIA como la inteligencia alemana, el BND, apoyaron a los terroristas del ELK en Yugoslavia antes y después de los bombardeos de la OTAN a Yugoslavia en 1999. El BND tenía contactos con el ELK desde principios de 1990, el mismo período en que el ELK fue estableciendo sus contactos con Al-Qaeda. [17] Miembros del ELK fueron entrenados por Osama bin Laden en campos de entrenamiento en Afganistán. Incluso las Naciones Unidas declararon que gran parte de la violencia que se produjo provenía de miembros del ELK, “especialmente los aliados de Hashim Thaci.” [18]

El bombardeo de la OTAN en marzo de 1999 en Kosovo se justificó con el pretexto de poner fin a la opresión hacia los albaneses de Kosovo por parte de Serbia, lo que fuera rotulado de genocidio. La Administración Clinton afirmó que al menos 100.000 albaneses de Kosovo fueron desaparecidos y “pudieron haber sido asesinados” por los serbios. Bill Clinton personalmente comparó los acontecimientos de Kosovo con el Holocausto. El Departamento de Estado de Estados Unidos declaró que hasta 500.000 albaneses habían perecido. Finalmente, la estimación oficial se redujo a 10.000, sin embargo, después de exhaustivas investigaciones, se reveló que la muerte de menos de 2.500 albaneses podía ser atribuida a los serbios. Durante la campaña de bombardeos de la OTAN, entre 400 y 1.500 civiles serbios fueron asesinados y los crímenes de guerra cometidos por la OTAN, incluyeron el bombardeo de una estación de televisión y un hospital serbio [19].

En 2000, el Departamento de Estado de Estados Unidos en cooperación con el American Enterprise Institute, AEI, celebró una conferencia sobre la integración euroatlántica en Eslovaquia. Entre los participantes había muchos jefes de Estado, funcionarios de Asuntos Exteriores y embajadores de varios países europeos, así como también funcionarios de las Naciones Unidas y la OTAN. [20] Una carta de correspondencia entre un político alemán presente en la reunión y el Canciller alemán, reveló la verdadera naturaleza de la campaña de la OTAN en Kosovo. La conferencia exigía una rápida declaración de independencia de Kosovo, y que la guerra en Yugoslavia fuese emprendida con el fin de ampliar a la OTAN, que Serbia fuese excluida permanentemente del desarrollo europeo para justificar una presencia militar de Estados Unidos en la región, y en última instancia, la expansión fue diseñada para contener a Rusia [21].

De gran importancia fue que “la guerra creó una razón de ser de para la existencia de la OTAN en una era post-Guerra Fría, ya que trató desesperadamente de justificar su existencia y deseo de expansión”. Además, “Los rusos asumieron que la OTAN se disolvería al final de la Guerra Fría. En cambio, la OTAN no sólo se amplió, sino que fue a la guerra en un conflicto interno de un país eslavo de Europa Oriental.” Esto fue visto como una gran amenaza. Por lo tanto, “gran parte de las tensas relaciones entre los Estados Unidos y Rusia durante la última década se remontan a la guerra de 1999 contra Yugoslavia.” [22]

La Guerra contra el Terrorismo y el Proyecto para el Nuevo Siglo Americano (PNAC) 

Cuando Bill Clinton se convirtió en presidente, los halcones neoconservadores de la de la Administración de George H.W. Bush formaron un think tank llamado Proyecto para el Nuevo Siglo Americano o PNAC. En 2000, se publicó un informe llamado, Reconstruyendo las Defensas de América: Estrategia, Fuerzas y Recursos para un Nuevo Siglo. Basándose en el documento de Orientación de Políticas de Defensa, afirma que “Estados Unidos debe mantener fuerzas lo suficientemente capaces de desplegarse rápidamente y ganar múltiples guerras simultáneas a gran escala.” [23] Además, existe la “necesidad de mantener las suficientes fuerzas de combate para luchar y ganar, múltiples guerras casi simultáneas en grandes teatros” [24] y que “el Pentágono tiene que empezar a calcular la fuerza necesaria para proteger, de forma independiente, los intereses de Estados Unidos en Europa, Asia Oriental y el Golfo en todo momento.” [25]

Curiosamente, el documento indica que “los Estados Unidos han buscado durante décadas jugar un papel más permanente en la seguridad regional del Golfo. Si bien el conflicto no resuelto con Irak proporciona la justificación inmediata, la necesidad de una fuerte presencia militar estadounidense en el Golfo trasciende la cuestión del régimen de Saddam Hussein.” [26] Sin embargo, en la promoción de un aumento masivo en el gasto de defensa y la ampliación del Imperio Norteamericano en todo el mundo, incluyendo la destrucción forzada de varios países a través de los principales teatros de guerra, el informe indica que, “Además, el proceso de transformación, incluso si trae cambios revolucionarios, probablemente sea muy largo, en ausencia de algún evento catastrófico y catalizador – como un nuevo Pearl Harbor.” [27] Ese acontecimiento tuvo lugar un año más tarde con los hechos del 9 / 11. Muchos de los autores del informe y miembros del Proyecto para el Nuevo Siglo Americano se habían convertido en funcionarios de la Administración Bush, y se encontraban en lugares muy idóneos para comenzar el “proyecto” después de que obtener su “nuevo Pearl Harbor”.

Los planes para la guerra se encontraban “ya en desarrollo en Think Tanks de derecha en la década de 1990, organizaciones en donde guerreros de la Guerra Fría del círculo interior de los servicios secretos, desde iglesias evangélicas, hasta corporaciones armamentistas y compañías petroleras forjaron planes chocantes para un nuevo orden mundial”. Para ello, “los Estados Unidos tendrían que utilizar todos los medios – diplomáticos, económicos y militares, incluso guerras de agresión – para tener un control a largo plazo de todos los recursos del planeta y la capacidad de mantener debilitado a cualquier posible rival.”

Entre las personas involucradas en el PNAC y los planes para el imperio estaban, “Dick Cheney - Vicepresidente, Lewis Libby - Jefe de gabinete de Cheney, Donald Rumsfeld - El ministro de Defensa, Paul Wolfowitz – el sustituto de Rumsfeld, Peter Rodman - a cargo de “Asuntos de Seguridad Global”, John Bolton - Secretario de Estado para el Control de Armas,Richard Armitage - Viceministro de Relaciones Exteriores, Richard Perle - El ex viceministro de Defensa de Reagan, ahora jefe de la Junta de Política de Defensa, William Kristol - jefe del PNAC y asesor de Bush, conocido como el cerebro del Presidente, Zalmay Khalilzad,” quien se convirtió en embajador de Afganistán e Irak después de los cambios de régimen en esos países [28].

El “Gran Tablero de Ajedrez” de Brzezinski 

El archihalcón estratega, Zbigniew Brzezinski, co-fundador de la Comisión Trilateral de David Rockefeller, ex asesor de Seguridad Nacional y principal arquitecto de la política exterior en la administración de Jimmy Carter, también escribió un libro sobre la geoestrategia estadounidense. Brzezinski también es miembro del Consejo de Relaciones Exteriores y del Grupo Bilderberg, y también ha sido miembro del consejo de Amnistía Internacional, el Consejo Atlántico y la National Endowment for Democracy. Actualmente, es administrador y asesor en el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), un importante think tank político de Estados Unidos.

En su libro de 1997, El Gran Tablero de Ajedrez, Brzezinski esbozó una estrategia para Estados Unidos en el mundo. Escribió, “Para Estados Unidos, el principal premio geopolítico es Eurasia. Durante medio milenio, los asuntos del mundo estaban dominados por potencias euroasiáticas y los pueblos que luchaban entre sí por el dominio regional y extendían la mano hacia el poder global.” Además, “el cómo Estados Unidos “gestione” Eurasia, es crítico. Eurasia es el continente más grande del mundo y es geopolíticamente axial. Un poder que domine a Eurasia controlaría dos de las tres regiones más avanzadas y económicamente productivas. Un simple vistazo al mapa también sugiere que el control de Eurasia casi automáticamente implica la subordinación de África.”[29]

Continuó delineando una estrategia para el imperio estadounidense, afirmando que, “es imperativo que no surja ningún contendiente en Eurasia, capaz de dominar Eurasia y, por tanto también de desafiar a Estados Unidos. La formulación de una geoestrategia euroasiática extensiva e integrada es por tanto, el propósito de este libro.” [30] Explicó que, “en consecuencia son requeridos dos pasos básicos: primero, identificar los estados de la dinámica geoestratégica de Eurasia que tienen la capacidad de causar un potencial cambio importante en la distribución internacional del poder y descifrar los objetivos externos centrales de sus respectivas élites políticas y las posibles consecuencias de su búsqueda para alcanzarlos: [y] en segundo lugar, formular políticas específicas de Estados Unidos para compensar, cooptar y / o controlar a las anteriores “. [31]

Lo que esto significa es que de primordial importancia es identificar en primer lugar los Estados que podrían ser un pivote en el que el equilibrio de poder en la región, sacándola de la esfera de influencia de Estados Unidos, y en segundo lugar, “compensar, cooptar y / o controlar” a esos Estados y circunstancias. Un ejemplo de esto sería Irán, que es uno de los productores de petróleo más grande del mundo, y ubicado en una posición estratégicamente importante del eje Europa-Asia-Oriente Medio. Irán podría tener el potencial de alterar el equilibrio de poder en Eurasia si se aliara estrechamente con Rusia o China, o ambas – ofreciendo a esas naciones un fuerte suministro de petróleo, así como una esfera de influencia en el Golfo, lo que en consecuencia pondría obstáculos a la hegemonía de Estados Unidos en la región.

Brzezinski eliminó todas las sutilezas de sus tendencias imperiales, y escribió: “Para decirlo en una terminología que se remonte a la época más brutal de los antiguos imperios, los tres grandes imperativos de la geoestrategia imperial son evitar la colusión y mantener la dependencia de seguridad entre los vasallos, mantener tributarios flexibles y protegidos, y evitar que los bárbaros se junten. “[32]

Brzezinski se refiere a las repúblicas de Asia Central como los “Balcanes Eurasiáticos”, señalando que, “Además, ellos [las Repúblicas de Asia Central] son de importancia desde el punto de vista de la seguridad y existen ambiciones históricas de al menos tres de sus vecinos más inmediatos y poderosos, a saber, Rusia, Turquía e Irán, con China mostrando también un creciente interés político en la región. Pero los Balcanes Euroasiáticos son infinitamente más importantes como premio económico potencial: una enorme concentración de gas natural y reservas de petróleo se encuentra en la región, además de importantes minerales, incluyendo oro.”[33] El mismo escribió que, “sigue el interés primordial de los Estados Unidos de ayudar a asegurar que no exista otra potencia capaz de controlar este espacio geopolítico y que el acceso financiero y económico de la comunidad global no tenga trabas al mismo.”[34] Este es un claro ejemplo del papel de Estados Unidos como motor del imperio; con la política exterior imperial diseñada para mantener una situación estratégica de los Estados Unidos, pero sobre todo e “infinitamente más importante, garantizar un “premio económico” para la “comunidad global”. En otras palabras, los Estados Unidos es un poder hegemónico imperial que trabaja para los intereses financieros internacionales.

Brzezinski advirtió también que “los Estados Unidos tendrían que determinar la forma de hacer frente a las coaliciones regionales que tratan de sacar a los Estados Unidos de Eurasia, amenazando así la situación de Estados Unidos como potencia mundial” [35] y él, “premia la maniobra y la manipulación con el fin de evitar la aparición de una coalición hostil que podría eventualmente buscar desafiar la supremacía de los Estados Unidos.” Así, “La tarea más inmediata es asegurarse de que ningún Estado o combinación de estados obtenga la capacidad de expulsar a los Estados Unidos de Eurasia o incluso a disminuir de manera significativa su función de arbitraje decisivo.”[36]

La Guerra contra el Terrorismo y el Imperialismo Excedente 

En 2000, el Pentágono dio a conocer un documento denominado Visión Conjunta 2020, que esbozó un proyecto para lograr lo que denomina “Full Spectrum Dominance” (Dominio de Espectro Completo), como modelo para el Departamento de Defensa en el futuro. “El Dominio de Espectro Completo; la capacidad de las fuerzas de EEUU, operando solas o con aliados, para derrotar a cualquier adversario y controlar cualquier situación en todo el abanico de operaciones militares.” El informe “trata el dominio de espectro completo en toda una gama de conflictos desde la guerra nuclear a las guerras en escenarios importantes y a las contingencias de menor escala. También se abordan situaciones amorfas como el mantenimiento de la paz y la ayuda humanitaria no combativa”. Además, “El desarrollo de una red mundial de información proporcionará el entorno para la superioridad de decisiones.”[37]Como economista política, Ellen Wood, explicó, “la dominación sin límites de una economía global, y de los múltiples estados que la administran, requiere de una acción militar sin fin, en propósitos o tiempo.” [38] Además, “un dominio imperial en la economía capitalista global requiere un equilibrio delicado y contradictorio entre la supresión de la competencia y el mantenimiento de las condiciones en las economías de la competencia que generan los mercados y las ganancias. Esta es una de las contradicciones más fundamentales del nuevo orden mundial. “[39]

Después de 9 / 11, se puso en marcha la “Doctrina Bush”, que exigía “un derecho unilateral y exclusivo de ataque preventivo, en cualquier momento y en cualquier lugar, libre de cualquier acuerdo internacional, para asegurar que “nuestras fuerzas sean lo suficientemente fuertes como para disuadir a adversarios potenciales de emprender un desarrollo militar en la esperanza de superar o igualar el poder de los Estados Unidos”.”[40]

La OTAN llevó a cabo la primera invasión terrestre de cualquier nación en toda su historia, con la invasión y ocupación de Afganistán en Octubre de 2001. La guerra de Afganistán estaba, de hecho, prevista antes de los acontecimientos del 9 / 11, con el desglose de importantes ofertas para oleoductos entre las principales compañías petroleras occidentales y los talibanes. La guerra en sí estaba prevista en el verano de 2001 con el plan operativo para ir a la guerra a mediados de octubre [41].

Afganistán es sumamente importante en términos geopolíticos, pues “Transportando todos los combustibles fósiles de la cuenca del Mar Caspio desde Rusia a Azerbaiyán mejoraría en gran medida el control político y económico de Rusia sobre las repúblicas de Asia Central, que es precisamente lo que Occidente ha estado tratando de evitar durante 10 años. Tuberías a través de Irán enriquecerían a un régimen que Estados Unidos ha estado tratando de aislar. Enviarlas desde el camino más largo a través de China, al margen de las consideraciones estratégicas, sería prohibitivamente caro. Sin embargo, las tuberías a través de Afganistán permitirían a los Estados Unidos, perseguir su objetivo de “diversificar el suministro energético y penetrar en los mercados más lucrativos del mundo.” [42]

Como señalara el San Francisco Chronicle apenas dos semanas después de los ataques del 9 / 11, “Más allá de la determinación estadounidense de devolver el golpe contra los autores de los atentados del 11 de septiembre, más allá de la posibilidad de batallas largas y prolongadas que producirán más víctimas civiles en los meses y años venideros, los riesgos ocultos en la guerra contra el terrorismo se puede resumir en una sola palabra: petróleo.” Explicando además, “El mapa de los santuarios terroristas y los objetivos en el Medio Oriente y Asia Central es también, en un grado extraordinario, un mapa de las principales fuentes de energía del mundo en el Siglo XXI. La defensa de estas fuentes de energía – en lugar de una simple confrontación entre el Islam y Occidente – será el principal punto de inflamación de un conflicto mundial en las próximas décadas”.

Entre los muchos estados importantes donde existe un cruce entre el terrorismo y las reservas de petróleo y gas de vital importancia para los Estados Unidos y Occidente, se encuentran Arabia Saudita, Libia, Bahrein, los Emiratos del Golfo, Irán, Irak, Egipto, Sudán y Argelia, Turkmenistán, Kazajstán, Azerbaiyán, Chechenia, Georgia y Turquía. Es importante destacar que “esta región representa más del 65 por ciento del petróleo del mundo y la producción de gas natural.” Además, “Es inevitable que la guerra contra el terrorismo sea considerada por muchos como una guerra en nombre de las americanas Chevron, Exxon Mobil y Arco; TotalFinaElf de Francia, British Petroleum, Royal Dutch Shell y otras gigantes multinacionales, que tienen cientos de miles de millones de dólares de inversión en la región. “[43]

No es ningún secreto que la guerra de Irak tuvo mucho que ver con el petróleo. En el verano de 2001, Dick Cheney convocó a la Energy Task Force, que era un grupo altamente secreto de reuniones en las que se determinó la política energética para los Estados Unidos. En las reuniones y en varios otros medios de comunicación, Cheney y sus asesores se reunieron con altos funcionarios y ejecutivos de la petrolera Shell, British Petroleum (BP), Exxon Mobil, Chevron, Conoco y Chevron. [44] En la reunión, que tuvo lugar antes de 9 / 11 y antes de que existiera mención alguna a la guerra en Irak, los documentos de los campos petrolíferos iraquíes, oleoductos, refinerías y terminales se presentaron y discutieron, y “documentos de Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos (EAU), igualmente cuentan con un mapa de cada uno de los yacimientos de petróleo del país, oleoductos, refinerías y terminales petroleros.”[45] Tanto la Royal Dutch Shell como la British Petroleum han recibido desde entonces contratos de petróleo para explotar los yacimientos petrolíferos iraquíes [46].

La guerra en Irak, así como la guerra en Afganistán, han servido en gran medida a intereses estratégicos norteamericanos, o más precisamente, del imperialismo occidental, en la región. En particular, las guerras fueron diseñadas estratégicamente para eliminar, amenazar o contener los poderes regionales, así como para instalar directamente varias decenas de bases militares en la región, estableciendo una firme presencia imperial. El propósito de esto va dirigido en mayor medida hacia otros grandes actores regionales y, específicamente, cercando a Rusia y China y amenazando su acceso a las regiones petrolíferas y gasíferas. Irán está ahora rodeado, con Irak por un lado, y Afganistán, por el otro.

Comentarios Finales
La Parte 1 de este ensayo ilustra la estrategia imperial Estadounidense y de la OTAN para entrar en el Nuevo Orden Mundial, tras la desintegración de la Unión Soviética en 1991. El objetivo principal se centró en cercar a Rusia y China, y prevenir la aparición de una nueva superpotencia. Los Estados Unidos actuaron como el poder hegemónico imperial, sirviendo a los intereses financieros internacionales para imponer el Nuevo Orden Mundial. La siguiente parte del presente ensayo examinará las “revoluciones de color” por toda Europa Oriental y Asia Central, continuando con la política de Estados Unidos y la OTAN hacia Rusia y China, como también el control del acceso a importantes reservas de gas natural y sus rutas de transporte. Las “revoluciones de color” han sido una fuerza fundamental en la estrategia geopolítica imperial, y el análisis de las mismas es clave para entender el Nuevo Orden Mundial.

Original en: Global Research

2.Las revoluciones de “color” y los orígenes de la guerra mundial

Los Orígenes de la Tercera Guerra Mundial Segunda Parte

Por Andrew Gavin Marshall

A raíz de la geoestrategia de EEUU en lo que Brzezinski denomina el “Balcanes Globales”, el gobierno de Estados Unidos ha trabajado estrechamente con las principales ONGs para “promover la democracia” y la “libertad” en las ex repúblicas soviéticas, desempeñando un papel tras bastidores fomentando lo que se denomina “revoluciones de color”, que instalan líderes títeres amigos de Estados Unidos y Occidente para promover los intereses de Occidente tanto económica como estratégicamente.

La Parte 2 de este ensayo sobre “Los Orígenes de la Tercera Guerra Mundial”, analiza las revoluciones de color como una estratagema clave en la imposición del Nuevo Orden Mundial liderado por Estados Unidos. La estrategia de la “revolución de color” o “suave” es una táctica política encubierta para ampliar la OTAN y la influencia de Estados Unidos hacia las fronteras de Rusia e incluso China; siguiendo la línea de uno de los principales objetivos de la estrategia de Estados Unidos en el Nuevo Orden Mundial: contener a China y Rusia, y evitar el surgimiento de cualquier desafío al poder de Estados Unidos en la región.Estas revoluciones son retratadas en la prensa occidental como revoluciones populares democráticas, en la que la gente de los respectivos países demanda la rendición de cuentas y la gobernabilidad democrática hacia sus dirigentes despóticos y sistemas políticos arcaicos.Sin embargo, la realidad dista mucho de lo que esta imagen utópica sugiere. Las ONGs y los medios occidentales financian y organizan en gran medida a los grupos de oposición y movimientos de protesta, y en medio de una elección, crean la percepción pública de fraude electoral, a fin de encausar a movimientos masivos de protesta para exigir que “su” candidato sea instalado en el poder. Lo que pasa es que “su” candidato es siempre el candidato favorito de Estados Unidos y Occidente, cuya campaña es a menudo gruesamente financiada por Washington, y que propone políticas favorables a Estados Unidos y a las condiciones económicas neoliberales. Al final, son las personas las que salen perdiendo, pues su auténtica esperanza por el cambio y la rendición de cuentas termina siendo negada por la influencia que Estados Unidos ejerce sobre sus líderes políticos.Las revoluciones blandas también tienen el efecto de enemistar con China y Rusia, en concreto, ya que las coloca como protectorados de Estados Unidos en sus fronteras, y empuja a muchos de los países del antiguo Pacto de Varsovia para conseguir una mayor cooperación política, económica y militar. Esto a continuación, exacerba las tensiones entre Occidente y China y Rusia, que en última instancia conduce al mundo hacia un conflicto potencial entre los dos bloques.

Serbia 

Serbia experimentó su “revolución de color” en octubre de 2000, la que condujo al derrocamiento del líder serbio Slobodan Milosevic. Como informó el Washington Post en diciembre de 2000, a partir de 1999, los Estados Unidos llevaron a cabo una importante “estrategia electoral” para derrocar a Milosevic, a través de “consultores financiados por Estados Unidos desempeñando un papel crucial detrás de la escena en prácticamente cada faceta de la campaña contra Milosevic; encuestas de seguimiento de su gestión, la formación de miles de activistas de oposición y ayudando a organizar un recuento de votos paralelo de importancia vital. Los contribuyentes de EEUU pagaron 5.000 latas de pintura en spray utilizadas por los activistas estudiantiles para garabatear graffitis anti-Milosevic en las paredes de Serbia, y 2,5 millones de pegatinas con el lema “Estás acabado”, que se convirtieron en eslogan de la revolución”. Además, de acuerdo con Michael Dobbs, escritor del Washington Post, algunos de los “20 líderes de la oposición aceptaron la invitación del National Democratic Institute (NDI) con sede en Washington en octubre de 1999 a un seminario en el Hotel Marriott de Budapest.”

Curiosamente, “Algunos estadounidenses que participaron en el esfuerzo contra Milosevic señalaron que eran conscientes de actividad de la CIA al margen de la campaña, pero tuvieron problemas para descubrir lo que el organismo preparaba. Sea lo que sea, concluyeron que no era particularmente efectivo. El papel principal fue tomado por el Departamento de Estado y la Agencia de Desarrollo Internacional de Estados Unidos, la agencia de asistencia externa del gobierno, que canaliza los fondos a través de contratistas comerciales y grupos sin fines de lucro tales como el NDI y su homólogo republicano, el International Republican Institute (IRI).”

El NDI (National Democratic Institute), “trabajó en estrecha colaboración con los partidos de la oposición serbia, el IRI centró su atención en “Otpor”, que sirvió como columna vertebral ideológica y organizacional de la revolución. En marzo, el IRI financió a dos docenas de líderes de Otpor para asistir a un seminario sobre resistencia no violenta en el Hotel Hilton de Budapest.” En el seminario, “los estudiantes serbios recibieron capacitación en temas tales como la forma de organizar una huelga, cómo comunicarse con símbolos, cómo superar el miedo y la manera de socavar la autoridad de un régimen dictatorial.” [1]

Como revelara el New York Times, Otpor, el principal grupo de oposición estudiantil, recibía un constante flujo de dinero procedente de la National Endowment for Democracy (NED), una organización financiada por el Congreso para “promover la democracia”. La Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) le dio dinero a Otpor, como también lo hizo el Internacional Republican Institute”, otro grupo no gubernamental de Washington financiado en parte por el A.I.D.” [2]

Georgia 

En 2003, Georgia pasó por su “Revolución de las Rosas”, que llevó al derrocamiento del presidente Eduard Shevardnadze, y su reemplazó por Mikhail Saakashvili, después de las elecciones de 2004. En un artículo de noviembre de 2003 en The Globe and Mail, se informó que una fundación establecida en Estados Unidos “empezó a instalar los ladrillos para el derrocamiento del presidente de Georgia, Eduard Shevardnadze,” a través del financiamiento de su organización sin fines de lucro “enviando a la activista de 31 años de Tbilisi llamada Giga Bokeria a Serbia para reunirse con los miembros del movimiento Otpor (Resistencia), y aprender cómo utilizaron las manifestaciones callejeras para derrocar al dictador Slobodan Milosevic. Luego”, en el verano, “la fundación pagó un viaje de regreso a Georgia con activistas de Otpor, que dirigieron cursos de tres días de enseñanza a más de 1.000 estudiantes para emprender una revolución pacífica”.Esta fundación con sede en Estados Unidos, “también financió una popular estación de televisión de la oposición que fue crucial para movilizar el apoyo de [la] ‘revolución de terciopelo’, y [que] brindó apoyo financiero a un grupo de jóvenes que encabezó las protestas callejeras.” El dueño de la fundación “tiene una relación cordial con el principal opositor del Sr. Shevardnadze, Mikhail Saakashvili, un abogado educado en Nueva York que se espera, gane la presidencia en una elección programada para el 4 de enero.”

Durante una conferencia de prensa realizada una semana antes de su dimisión, el Sr. Shevardnadze dijo que la fundación norteamericana “está en contra del Presidente de Georgia.” Además, “el Sr. Bokeria, cuya Liberty Institute recibió dinero de ambas, [la fundación financiera] y el Eurasia Institute apoyado por el Gobierno de Estados Unidos, dice que otras tres organizaciones desempeñaron un papel clave en la caída del Sr. Shevardnadze: el partido del Movimiento Nacional del Sr. Saakashvili, la televisión Rustavi-2 y la estación Kmara! (¡Basta! En georgiano), un grupo de jóvenes que declaró la guerra al Sr. Shevardnadze [en] abril y comenzó una campaña de carteles y graffitis atacando la corrupción del gobierno.” [3]

Al día siguiente de la publicación del artículo anteriormente citado, el autor publicó otro artículo en el Globe and Mail, que explica que la “revolución sin sangre” en Georgia “huele más como otra victoria de los Estados Unidos sobre Rusia en el juego de ajedrez internacional de la post-Guerra Fría.” El autor, Mark MacKinnon, explicó que la caída de Eduard Shevardnadze radicaba “en el petróleo del Mar Caspio, uno de los pocos grandes remanentes, relativamente sin explotar, de fuentes de petróleo mundial”, pues “Georgia y su vecina Azerbaiyán, que limitan al Caspio, rápidamente comenzaron a ser vistas no sólo como nuevos países independientes, sino como parte de un “corredor energético”. “Se hicieron planes para un gaseoducto masivo”, que iría a través de Georgia hacia Turquía y el Mediterráneo.” Vale la pena citar a MacKinnon en detalle:

Cuando se hicieron estos planes, el Sr. Shevardnadze fue visto como un activo tanto por los inversores occidentales como por el gobierno de los Estados Unidos. Su reputación como el hombre que ayudó a terminar la Guerra Fría dio a los inversores un sentido de confianza en el país, y su intención declarada de sacar a Georgia de la órbita de Rusia hacia las instituciones occidentales como la Organización del Tratado del Atlántico Norte y la Unión Europea ha jugado bien para el Departamento de Estado de Estados Unidos.

Los Estados Unidos se movieron rápidamente para abrazar Georgia, abriendo una base militar en el país [en 2001], para dar los soldados georgianos formación “antiterrorista”. Eran las primeras tropas de Estados Unidos que se establecían en una ex república soviética.

Pero en algún lugar a lo largo del camino, el Sr. Shevardnadze dio marcha atrás y decidió abrazar una vez más a Rusia. Este verano, Georgia firmó un acuerdo secreto de 25 años haciendo que el gigante energético ruso Gazprom, sea su único proveedor de gas. Entonces, le vendieron efectivamente la red eléctrica a otra empresa de Rusia, cortando con AES, la empresa que la administración de Estados Unidos había apoyado para ganar el acuerdo. El Sr. Shevardnadze atacó a los de AES como “mentirosos y tramposos”. Ambos acuerdos aumentaron dramáticamente la influencia rusa en Tbilisi.

Después de las elecciones en Georgia, el respaldado y educado en EEUU, Mikhail Saakashvili, ascendió a la Presidencia y “ganó la batalla.” [4] Este es un nuevo ejemplo de la íntima relación entre la geopolítica del petróleo y la política exterior de Estados Unidos. La revolución de color fue vital en empujar hacia adelante los intereses de Estados Unidos y la OTAN en la región, obteniendo el control sobre las reservas de gas de Asia Central y conteniendo a Rusia de expandir sus influencias. Esto se vincula directamente con la estrategia imperial estadounidense y de la OTAN para el nuevo orden mundial, tras el colapso de la URSS. [Esta estrategia se describe en detalle en la Parte 1 de este ensayo: Una estrategia imperial para el Nuevo Orden Mundial: Los Orígenes de la Tercera Guerra Mundial].Ucrania
En 2004, Ucrania pasó a través de su “Revolución Naranja”, en la que la el líder pro-occidental y de oposición, Viktor Yushchenko, se convirtió en presidente, derrotando a Viktor Yanukovich. En 2004, The Guardian reveló que, tras las disputadas elecciones (como sucede en toda revolución “de color”), “las guerrillas democráticas del movimiento juvenil ucraniano Pora ya han ganado una destacada batalla – sea cual sea el resultado de la peligrosa posición de Kiev,” sin embargo, “la campaña es una creación norteamericana, un ejercicio sofisticado y brillantemente concebido del marketing de marcas y masas occidental que, en cuatro países y durante cuatro años, ha sido utilizado para tratar de salvar elecciones manipuladas y derrocar a los regímenes desagradables”.El autor, Ian Traynor, explicó que, “financiado y organizado por el gobierno de los Estados Unidos, desplegando consultores, encuestadores, diplomáticos de EEUU, los dos grandes partidos estadounidenses y las organizaciones gubernamentales Estados Unidos, la campaña fue utilizada por primera vez en Europa en Belgrado en 2000 cuando Slobodan Milosevic fue vencido en las urnas”. Además, “El International Democratic del Partido Republicano, el Departamento de Estado de EEUU y el USAID son los principales organismos involucrados en estas campañas de base, así como la ONG Freedom House” y el mismo financiero multimillonario involucrados en la “Revolución de las Rosas” de Georgia. En la implementación de la estrategia del cambio del régimen, “Las oposiciones generalmente díscola pasa a estar unida detrás de un candidato único, si es que existe alguna posibilidad de destronar al régimen. Ese líder es elegido por razones pragmáticas y objetivas, incluso si él o ella es antiestadounidense”.

Traynor continúa:

Freedom House y el NDI del Partido Demócrata ayudaron a financiar y organizar el más grande “esfuerzo regional de observación electoral civil” en Ucrania, con más de 1.000 observadores entrenados. También organizaron las encuestas a boca de urna. El domingo por la noche las encuestas le dieron a Yuschenko una ventaja de 11 puntos y estableció la agenda por lejos para lo que venía.

Las encuestas a boca de urna eran consideradas críticas, ya que toman la iniciativa en la guerra de propaganda contra el régimen, siempre que aparecen en primer lugar, reciben una amplia cobertura mediática y poner la responsabilidad en las autoridades para responder.

La etapa final de la plantilla de Estados Unidos se enfoca al modo de reaccionar cuando el titular intenta robar una elección perdida.

[...] En Belgrado, Tbilisi, y ahora Kiev, donde inicialmente las autoridades trataron de aferrarse al poder, el consejo era mantenerse fresco, pero decidido y organizar grandes manifestaciones de desobediencia civil, que deberán seguir siendo pacíficas, pero a riesgo de provocar la represión violenta del régimen. [5]

Como explica Jonathan Steele en The Guardian, el líder de la oposición, Viktor Yushchenko, quien cuestionó los resultados electorales, “fue primer ministro bajo el presidente saliente, Leonid Kuchma, y algunos de sus seguidores también están vinculados a los brutales clanes industriales que manipularon la privatización de la Ucrania post-Soviética.” Explicó además que el fraude electoral es fundamentalmente irrelevante, ya que “La decisión de la protesta parece depender principalmente de la realpolitik y de si los rivales o el titular son considerados más “pro-occidentales” o “pro-mercado””. En otras palabras, los que apoyan una agenda económica neoliberal contarán con el apoyo de los Estados Unidos y la OTAN, pues el neoliberalismo es el orden económico internacional establecido y hace avanzar sus intereses en la región.

Además, “En Ucrania, Yushchenko, ganó el premio occidental, y caudales de dinero fueron invertidos en los grupos que lo apoyan, que van desde la organización juvenil Pora, a diversos sitios de oposición. Más provocador, las embajadas de EEUU y otras embajadas occidentales, pagaron encuestas a boca de urna”. Este es un símbolo de la importancia estratégica de Ucrania a Estados Unidos, “que se niega a abandonar su política de Guerra Fría de cercar a Rusia y de tratar atraer a todas las ex repúblicas soviéticas a su lado.” [6]

Un comentarista de The Guardian, señaló la hipocresía de la cobertura de los medios occidentales: “Dos millones de manifestantes contra la guerra pueden escucharse por las calles de Londres y ser políticamente ignorados, pero unas pocas decenas de miles de personas en el centro de Kiev son proclamadas como «el pueblo», mientras que la policía de Ucrania, los tribunales y las instituciones gubernamentales son descalificados como como instrumentos de opresión.” También explicó que, “Enormes manifestaciones se han celebrado en Kiev en apoyo del primer ministro, Viktor Yanukovich, pero no aparecen en nuestras pantallas de televisión: si se admite su existencia, los partidarios de Yanukovich serían denigrados por haber sido “trasladados en autobuses”. Las manifestaciones en favor de Viktor Yushchenko tienen luces láser, pantallas de plasma, sofisticados sistemas de sonido, conciertos de rock, tiendas de campaña para acampar en grandes cantidades y de prendas de vestir naranja, sin embargo, estaremos encantados de engañarnos a nosotros mismos pensando que son espontáneas.” [7]

En 2004, la Associated Press informó que, “La Administración Bush ha gastado más de $ 65 millones de dólares en los últimos dos años para ayudar a organizaciones políticas en Ucrania, pagando para que el líder opositor Viktor Yushchenko se reuniese con los líderes de Estados Unidos y ayudando a implementar una encuesta a boca de urna indicando que ganó la segunda vuelta disputada el mes pasado”. El dinero, señalan, “fue canalizado a través de organizaciones como la Fundación Eurasia, o a través de grupos alineados con republicanos y demócratas que organizaron capacitación electoral, con foros de derechos humanos o con medios de comunicación independientes”. Sin embargo, incluso funcionarios del gobierno “reconocen que parte del dinero ayudó a formar grupos e individuos contra el candidato de gobierno apoyado por Rusia”.

El informe señala que algunas importantes fundaciones internacionales financiaron las encuestas a boca de urna, que según el líder titular eran “sesgadas”. Estas fundaciones incluyen “La National Endowment for Democracy, que recibe el dinero directamente del Congreso, la Eurasia Foundation, que recibe dinero de el Departamento de Estado, y la Renaissanse Foundation”, que recibe dinero del mismo financista multimillonario [Geogre Soros], así como del Departamento de Estado de EEUU. Dado que se trata del Departamento de Estado, implica que esta financiación está directamente inmersa en la estrategia de política exterior de Estados Unidos. “Otros países que participan incluyen Gran Bretaña, los Países Bajos, Suiza, Canadá, Noruega, Suecia y Dinamarca.” Asimismo, participan en la financiación de determinados grupos y actividades en Ucrania el National Republican Institute y el Nacional Democratic Institute, que era presidido por la ex Secretaria de Estado, Madeleine Albright, en ese momento [8].

Mark Almond escribió para The Guardian en 2004, sobre la llegada del “Poder Popular”, describiendo en el la relación con la situación que se estaba desencadenando en Ucrania, y declaró que, “La agitación en Ucrania se presenta como una batalla entre el pueblo y las estructuras de poder de la era soviética. El papel de las agencias occidentales del tiempo de la Guerra Fría es un tabú. Coloca las narices en la financiación del prolijo carnaval en Kiev, y los gritos de rabia demuestran que has tocado un punto neurálgico del Nuevo Orden Mundial”.

Almond se explayó:

“A lo largo de la década de 1980, en la construcción de las revoluciones de terciopelo de 1989, un pequeño ejército de voluntarios – y, seamos sinceros, espías – cooperaron para promover lo que se convirtió en el Poder Popular. Una red de fundaciones y organizaciones caritativas entrelazadas se multiplicaron para coordinar la logística de la transferencia de millones de dólares hacia los disidentes. El dinero proviene mayoritariamente de los estados de la OTAN y aliados encubiertos de “neutrales”, como Suecia.

[...] La resaca del Poder Popular es la terapia de shock. Cada muchedumbre sucesiva es vendida a la visión multimedia de la prosperidad Euro-Atlántica por parte de los medios “independientes” financiados por Occidente para conseguir que se vuelquen a las calles. Nadie se fija en el desempleo masivo, las rampantes operaciones con información privilegiada, el crecimiento del crimen organizado, la prostitución y crecientes tasas de mortalidad en los exitosos estados del Poder Popular.

Almond delicadamente indicó, “el Poder Popular, en sus resultados, es más cercano a cerrar cosas que a crear una sociedad abierta. Cierra fábricas pero, peor aún, cierra mentes. Sus defensores demandan libre mercado en cualquier cosa – menos en la opinión. La actual ideología de los mentores del Nuevo Orden Mundial, muchos de ellos comunistas renegados, es el Mercado-Leninismo – la combinación de un modelo económico dogmático con métodos maquiavélicos para agarrar las palancas del poder.” [9]Como Mark MacKinnon reportó en el Globe and Mail, Canadá también apoyó los esfuerzos del grupo de activistas jóvenes, Pora, en Ucrania, proporcionando financiación para el movimiento democrático del “poder popular”. Como señala MacKinnon, “La Administración Bush tiene especial interés en ver a una personalidad pro-occidental como presidente para garantizar el control de un importante gasoducto que va desde Odessa en el Mar Negro hacia Brody en la frontera polaca.” Sin embargo, “El presidente saliente, Leonid Kuchma, recientemente ha invertido el flujo del gasoducto que lleva el crudo al sur de Rusia en lugar de ayudar a los productores de Estados Unidos en la región del Mar Caspio para enviar sus productos a Europa”. Como analiza MacKinnon, la financiación inicial de las naciones occidentales vino de Canadá, aunque esta medida fue finalmente superada en cantidad por los Estados Unidos.Andrew Robinson, el embajador de Canadá en Ucrania para ese tiempo, en 2004, “comenzó a organizar reuniones mensuales en secreto para los embajadores occidentales, presidiendo lo que él llama sesiones periódicas de “coordinación de los donantes” entre los 28 países interesados en ver al Sr. Yushchenko tener éxito. Finalmente, actuó como portavoz del grupo y se convirtió en un destacado crítico del control mediático de mano dura del gobierno de Kuchma”. Canadá también “invirtió en una controvertida encuesta a boca de urna, llevada a cabo en el día de la elección por el Centro Razumkov de Ucrania y otros grupos, que contradecían los resultados oficiales que señalaban que Yanukovich había ganado”. Una vez que el nuevo gobierno pro-occidental se encontraba instalado, fue que se”anunció su intención de invertir el flujo del oleoducto Odessa-Brody.” [10]

De nuevo, esto sigue el ejemplo de Georgia, donde varios intereses de los Estados Unidos y la OTAN se cumplían a través del éxito de la “revolución de color”, al mismo tiempo que evitaban la expansión rusa y la extensión de su influencia en la región, así como avanzaron el control e influencia de Estados Unidos y la OTAN sobre los principales recursos y los corredores de transporte de la región.

Daniel Wolf escribió para The Guardian que, “Para la mayoría de las personas se reunieron en la Plaza de la Independencia de Kiev, la manifestación se sintió espontánea. Tenían muchas razones para querer detener al candidato del gobierno, Viktor Yanukovich, de su llegada al poder, y aprovecharon la oportunidad que se les ofrecía. Sin embargo, caminando por el campamento en diciembre pasado, era difícil pasar por alto la evidencia de la meticulosa preparación – las cocinas y las tiendas de los manifestantes, la astucia del concierto, la profesionalidad de la cobertura televisiva, la proliferación del enfermizo logo naranja donde quiera que pasara”. También declaró, por escrito, “los acontecimientos de la plaza fueron el resultado de una planificación cuidadosa y en secreto por el círculo íntimo de Yushchenko durante un período de años. La verdadera historia de la revolución naranja es mucho más interesante que la fábula de que ha sido ampliamente aceptada”.

Roman Bessmertny, director de campaña de Yuschenko, dos años antes de las elecciones de 2004, “puso a más de 150.000 personas en cursos de formación, seminarios, y clases prácticas realizadas por especialistas legales y mediáticos. Algunos de los que asisten a estos cursos eran miembros de las comisiones electorales a nivel local, regional y nacional, y otros fueron observadores electorales, a los que no sólo enseñaban a ser cuidadosos, también se les entregaron cámaras para grabarlos en vídeo. Más de 10.000 cámaras se distribuyeron, con el fin de registrar los acontecimientos en cada mesa de votación”. En definitiva, se trató de una intrincada y mediática campaña de relaciones públicas bien preparada, orquestada gracias a un potente financiamiento. Difícilmente la esporádica noción de “poder popular” es aplicada a un “golpe pacífico” en los medios occidentales. [11]

La “Revolución de los Tulipanes” en Kirguistán 

En 2005, Kirguistán se sometió a su “Revolución de los Tulipanes” en la que el titular fue sustituido por el candidato pro-occidental a través de otra revolución “popular”. Como informara el New York Times en marzo de 2005, poco antes de las elecciones de marzo, “un periódico de oposición publicó fotografías de una casa palaciega en construcción para el muy impopular presidente del país, Askar Akayev, ayudando a detonar la indignación generalizada y una revuelta popular.” Sin embargo, este “periódico fue el beneficiario del gobierno de Estados Unidos y fue impreso en una imprenta del gobierno americano, operada financieramente por la Freedom House, una organización estadounidense que se describe como “una voz clara por la democracia y la libertad en todo el mundo””.Por otra parte, otros países que han “contribuido a financiar programas para desarrollar la democracia y la sociedad civil” en Kirguistán fueron Gran Bretaña, los Países Bajos y Noruega. Estos países en conjunto “desempeñaron un papel crucial en la preparación del terreno para el levantamiento popular que llevó al poder a los políticos de la oposición”. El dinero fluía en su mayoría de los Estados Unidos, en particular, a través de la National Endowment for Democracy (NED), así como a través de “la prensa de Freedom House o el servicio en idioma kirguís de Radio Free Europe/Radio Liberty, una emisora pro-democrática”. El National Democratic Institute, también jugó un papel importante en el financiamiento, razón por la cual uno de los principales beneficiarios de su ayuda financiera, dijo, “Hubiese sido absolutamente imposible que esto sucediera sin esa ayuda.”

El Times informó además de que:

“Dinero estadounidense ayuda a financiar centros de sociedad civil por todo el país donde los activistas y los ciudadanos puedan reunirse, recibir formación, leer la prensa independiente, e incluso ver la CNN o navegar por Internet en algunos de ellos. Solamente el [National Democratic Institute, NDI] opera 20 centros que ofrecen resúmenes de noticias, en ruso, kirguís y uzbeco.

Estados Unidos patrocina la Universidad Americana de Kirguistán, cuya misión es, en parte, promover el desarrollo de la sociedad civil, y financiar programas de intercambio que envían a los estudiantes y dirigentes de organizaciones no gubernamentales a los Estados Unidos. El nuevo primer ministro de Kirguistán, Kurmanbek Bakiyev, fue uno de ellos.

Todo el dinero y mano de obra puestos en la oposición unificada de Kirguistán apoyando financiera y moralmente en los últimos años, así como la infraestructura permitieron comunicar sus ideas para el pueblo kirguís”.

Respecto a aquellos “que no leían ruso o carecían de acceso a la prensa escucharon los resúmenes de sus artículos en lengua kirguís de la Radio Azattyk, la franquicia local de Radio Free Europe/Radio Liberty financiada por Estados Unidos.” Otros medios de comunicación “independientes” se financiaron por cortesía del Departamento de Estado de EEUU. [12].

Como el Wall Street Journal reveló antes de las elecciones, los grupos de oposición, las ONG y los medios de comunicación “independientes” en Kirguistán estaban recibiendo asistencia financiera de la Freedom House de los Estados Unidos así como de la Agencia de EEUU para el Desarrollo Internacional (USAID). El diario informó que, “para no provocar a Rusia y violar las normas diplomáticas, los EEUU no pueden apoyar directamente a los partidos políticos de oposición. Pero financia una red de influyentes organizaciones no gubernamentales cuyo apoyo a la libertad de prensa, el Estado de derecho y elecciones limpias, casi inevitablemente, se ha enfrentado a los intereses arraigados de los antiguos regímenes autocráticos.”

Como informara el Journal, Kirguistán “ocupa un lugar estratégico. Estados Unidos y Rusia, ambos tienen bases militares aquí. Cinco millones de ciudadanos del país, de mayoría musulmana, se intercalan en un barrio tumultuosa entre un Kazajstán, rico en petróleo, cuyo régimen tolera poca disidencia política; un Uzbekistán dictatorial, que ha tomado medidas contra los grupos de ayuda exterior y un Tayikistán en la miseria”.

En el país, la principal ONG de oposición, la Coalición para la Democracia y los Derechos Civiles, obtiene su financiación “del National Democratic Institute for International Affairs, agencia sin fines de lucro con base en Washington financiada por el gobierno de los EEUU, y la USAID”. Otras agencias que participaron, ya sea a través de la financiación o la formación técnica ideológica (ver: propaganda), son el National Endowment for Democracy (NED), el Instituto Albert Einstein, Freedom House, y el Departamento de Estado de EEUU. [13].

El presidente Askar Akayev de Kirguistán se refirió a que una “tercera fuerza” había ganado el poder en su país. El término fue tomado de uno de los más destacados think tanks, pues “tercera fuerza” es:

“… lo que detalla el cómo, organizaciones no gubernamentales (ONG) apoyadas por occidente, pueden promover el cambio de régimen y política en todo el mundo. La formula es repetida por la tercera revolución del “poder popular” en la antigua Unión Soviética en poco más de un año – después de los eventos similares ocurridos en Georgia en noviembre de 2003 y en Ucrania la pasada Navidad – lo que significa que el espacio post-soviético ahora se asemeja a Centroamérica en los años 1970 y 1980, cuando una serie de Golpes de Estado respaldados por Estados Unidos consolidó el control del país en el hemisferio occidental.”

Como informó The Guardian:

“Muchos de los mismos operativos de Estados Unidos en América Latina han ejercido su función en Europa Oriental bajo el alero de George Bush, sobre todo, Michael Kozak, ex embajador de EEUU en Bielorrusia, quien se jactaba en estas páginas en 2001 de que estaba haciendo en Bielorrusia exactamente lo que había hecho en Nicaragua: “apoyar la democracia”.

Más información:

“El caso de Freedom House es particularmente llamativo. Presidida por el ex director de la CIA, James Woolsey, Freedom House fue el principal auspiciador de la revolución naranja en Ucrania. Se estableció una imprenta en Bishkek en noviembre de 2003, que imprime 60 de los periódicos de la oposición. Aunque se describe como una prensa “independiente”, el organismo que oficialmente es el propietario está presidido por el belicoso senador republicano John McCain, mientras que el ex asesor de Seguridad Nacional, Anthony Lake, está en la junta. Estados Unidos también apoya la radio y televisión de oposición”. [14]

Así que de nuevo, la misma fórmula fue seguida en las repúblicas de Asia Central de la antigua Unión Soviética. Esta estrategia de política exterior de Estados Unidos de promoción de la “revolución suave” se gestiona a través de una red de organizaciones no gubernamentales y think tanks estadounidenses e internacionales. Hacen avanzar a la OTAN y, en particular, a los intereses de Estados Unidos en la región.

Conclusión 

Las revoluciones blandas o “revoluciones de color” son una estratagema clave en el Nuevo Orden Mundial, fomentando, a través de engaños y manipulación, la estrategia fundamental para contener a Rusia y controlar los recursos clave. Esta estrategia es fundamental para entender la naturaleza imperialista del Nuevo Orden Mundial, especialmente cuando corresponde identificar dónde se repite esta estrategia, específicamente en relación con las elecciones iraníes de 2009.

La Parte 1 de este ensayo señaló la estrategia imperial estadounidense y de la OTAN para entrar en el Nuevo Orden Mundial, tras la desintegración de la Unión Soviética en 1991. El objetivo principal se centró en cercar a Rusia y China y prevenir la aparición de una nueva superpotencia. Estados Unidos actuaba como la potencia hegemónica imperial, sirviendo a los intereses financieros internacionales para imponer el Nuevo Orden Mundial. La Parte 2 explicó la estrategia imperial de Estados Unidos de utilizar “revoluciones de color” para hacer avanzar sus intereses en Asia Central y Europa del Este, siguiendo la política general reseñada en la Parte 1, de contener la expansión de la influencia de Rusia y China, y de acceso a recursos naturales clave.

La tercera y última parte de este ensayo analiza la naturaleza de la estrategia imperial para construir un Nuevo Orden Mundial, centrándose en el aumento de los conflictos en Afganistán, Pakistán, Irán, América Latina, Europa Oriental y África, y el potencial de estos conflictos para desencadenar una nueva guerra mundial con China y Rusia. En particular, se centra en los últimos años, y hace hincapié en la naturaleza cada creciente de conflictos y guerras en el Nuevo Orden Mundial. La Parte 3 observará el potencial de “Una Nueva Guerra Mundial para un Nuevo Orden Mundial”.

Andrew Gavin Marshall es investigador asociado de Centre for Research on Globalization(CRG). Actualmente está estudiando Economía Política e Historia en la Simon Fraser University.

Original en: Global Research

3.Una nueva guerra mundial  para un gobierno mundial

Los Orígenes de la Tercera Guerra Mundial. Última Parte

Por Andrew Gavin Marshall

En las partes 1 y 2 de esta serie, he analizado la estrategia geopolítica de Estados Unidos y la OTAN desde la caída de la Unión Soviética, en la expansión del imperio estadounidense y prevenir el surgimiento de nuevas potencias, conteniendo a Rusia y China. En esta parte se examinarán las implicaciones de esta estrategia en los últimos años a raíz de la aparición de una nueva Guerra Fría, así como analizando la guerra en Georgia, los intentos y los métodos de cambio de régimen en Irán, el golpe de Estado en Honduras, la expansión del teatro de guerra Afgano-Pakistaní, y la proliferación de conflictos en África Central. Estos procesos de la nueva Guerra Fría y de grandes guerras y conflictos regionales llevan al mundo más cerca de una Nueva Guerra Mundial. La paz sólo será posible si se desmantelan las herramientas y los motores de los imperios.

Europa Oriental: Vanguardia de la Nueva Guerra Fría

En 2002, el Guardian informó que: “El poderío militar de Estados Unidos en las ex repúblicas soviéticas de Asia Central aumenta los temores de Moscú de que Washington está aprovechando la guerra de Afganistán para establecer un punto permanente de apoyo armado en la región”. Además, “La construcción rápida de bases militares estadounidenses probablemente también toque las campanas de alarma en Pekín.” [1]En 2004, se informó de que la estrategia de Estados Unidos “es posicionar fuerzas estadounidenses a lo largo de un “arco de inestabilidad” que atraviesa el Caribe, África, Oriente Medio, el Cáucaso, Asia Central y Asia Meridional. Es en estas partes del mundo – por lo general pobres, insulares e inestables – que los planificadores militares consideran las principales amenazas futuras a los intereses de Estados Unidos.” [2]En 2005, se informó que se estaban realizando conversaciones entre Estados Unidos y Polonia desde 2002, junto con varios otros países, “respecto a la posibilidad de establecer una base europea para interceptar misiles de largo alcance”. También se informó de que, “dicha base no habría sido concebible antes de que Polonia se uniera a la OTAN en 1999.” [3]

En noviembre de 2007 se informó que “Rusia amenazó ayer con colocar misiles nucleares de corto alcances en un segundo emplazamiento en la frontera de la Unión Europea, si Estados Unidos se niega a abandonar sus planes de construir un escudo antimisiles.” Un experimentado “general del ejército ruso señaló que misiles Iskander podrían ser desplegados en Bielorrusia si las propuestas de Estados Unidos para localizar 10 misiles interceptores y un radar en Polonia y la República Checa continúan adelante.” Putin “también amenazó con redirigir el arsenal nuclear de Rusia hacia objetivos dentro de Europa.” Sin embargo, “Washington afirma que el escudo no está dirigido contra Rusia sino a países como Irán al que acusa de querer desarrollar armas nucleares, que podrían algún día golpear a Occidente.” [4]

Esa es una afirmación evidentemente absurda, puesto que en mayo de 2009, científicos rusos y estadounidenses publicaron un informe señalando “que le llevaría a Irán al menos otros seis a ocho años el producir un misil con alcance suficiente para alcanzar el sur de Europa y que sólo la asistencia extranjera ilícita o un esfuerzo de una década, concertado y altamente visible, podrían conseguir los avances necesarios para obtener un misil nuclear que amenace a los Estados Unidos.”[5] Incluso en diciembre de 2007, el Estimado de Inteligencia Nacional (NIE) elaborado por las 16 agencias de inteligencia de Estados Unidos informó que, “Irán detuvo su programa de armas nucleares en 2003 y que mantiene el programa congelado.” [6]

Rusia está preocupada no solo por los misiles interceptores en Polonia, que, asegura, están dirigidos a Rusia, sino también por “un avanzado radar de seguimiento de misiles que el Pentágono quiere colocar en la República Checa.” [7] Además, en 2007, el Guardian informó que “Rusia está preparando su propia respuesta militar a los controversiales planes de los Estados Unidos de construir un nuevo sistema de defensa antimisiles en Europa oriental, según funcionarios del Kremlin, en una medida que podría incrementar los temores de una carrera armamentista al estilo de la Guerra Fría”. Un portavoz del Kremlin dijo que las defensas de misiles en Polonia y el sistema de radar checo, “nos tienen muy preocupados y decepcionados. Nunca fuimos informados de antemano sobre estos planes. Esto trae enormes cambios para el equilibrio estratégico en Europa, y para la estabilidad estratégica del mundo.” [8]

En mayo de 2008, se informó que, “el Presidente Ruso Dimitri Medvedev de Rusia y el Presidente Chino Hu Jintao se reunieron… para llegar a un acuerdo de cooperación nuclear y juntos condenar las propuestas estadounidenses de escudo antimisiles en Europa. Ambos países consideran al plan un revés para la confianza internacional que podría alterar el equilibrio de poder.” [9]

En julio de 2008, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia dijo que “se verá obligado a dar una respuesta militar si el acuerdo de defensa antimisiles entre Estados Unidos y la República Checa es ratificado,” y que “nos veremos obligados a no reaccionar con métodos diplomáticos, sino métodos técnico-militares.” [10] En agosto de 2008, Estados Unidos y Polonia llegaron a un acuerdo “para colocar una base estadounidense de defensa antimisiles en territorio polaco.” Rusia respondió “diciendo que la medida podría empeorar las relaciones con los Estados Unidos”. [11] Rusia dijo además que “Estados Unidos ha demostrado que Rusia era el verdadero objetivo del escudo de defensa, mientras la tensión entre las dos potencias continuó creciendo durante el conflicto en Georgia.” El Jefe Adjunto del Estado Mayor General de Rusia, “advirtió que Polonia se convirtió por si misma en un objetivo para los militares de Rusia.”[12]

Se informó además que “el general Anatoly Nogovitsyn señaló que todos los activos nuevos de Estados Unidos en Europa podrían verse sometidos a un ataque nuclear de Rusia con sus fuerzas dirigidas “a los aliados de los países que tienen armas nucleares”, y que, “Estos objetivos serán destruidos como primera prioridad.” [13]

En abril de 2009, Obama dijo: “que el sistema de defensa antimisiles Estados Unidos en República Checa y Polonia seguirá adelante.” [14] En mayo de 2009, Rusia dijo que “podía desplegar sus misiles Iskander más cerca a Polonia, si los planes estadounidenses de instalar misiles Patriot seguían adelante.” [15] En julio de 2009, el presidente ruso, Medvedev, dijo que “Rusia todavía mantendrá desplegados misiles cerca de Polonia si Estados Unidos sigue adelante con el escudo antimisiles en Europa Oriental. “[16]

Irán y la Alianza China-Rusia

El Régimen Bush utilizó una retórica hostil contra Irán, amenazando con la posibilidad de guerra contra ese país. Sin embargo, Irán no sería en modo alguno similar a la aventura militar en Irak. Una guerra contra Irán empujará a China y Rusia a una guerra con Occidente. Las inversiones de China y de Rusia con Irán, tanto en términos de cooperación militar, así como de proliferación nuclear y vínculos energéticos, han llevado los intereses de Irán junto a los de China y Rusia.

En 2007, Rusia y China advirtieron contra cualquier ataque a Irán por parte de Occidente. [17] A partir de 2004, China se convirtió en el principal mercado para las exportaciones de petróleo de Irán, e Irán es el tercer mayor proveedor de petróleo de China, después de Angola y Arabia Saudita. China e Irán firmaron un acuerdo de gas en el 2008 por valor de 100 billones de dólares. Además, “Beijing está ayudando a Irán a construir represas, astilleros y otros muchos proyectos. Más de 100 empresas estatales chinas están operando en Irán para desarrollar puertos y aeropuertos en las principales ciudades iraníes, proyectos de desarrollo minero e infraestructuras de petróleo y gas.” Además, “China, Irán y Rusia mantienen idénticas posturas de política exterior en relación con Taiwán y Chechenia”[18], lo que sólo refuerza aún más su alianza.

En agosto de 2008, un alto funcionario de defensa de Irán advirtió que cualquier ataque contra Irán podría desencadenar una guerra mundial. [19] En febrero de 2009, Irán y Rusia, anunciaron que “Irán y Rusia impulsarían la cooperación militar.” [20] Rusia también ha estado vendiendo armas y sistemas avanzados de armas a Irán y Venezuela. [21] En 2008, la OPEP advirtió contra un ataque a Irán, señalando que “los precios del petróleo presentarían un aumento “ilimitado” en caso de un conflicto militar que involucre Irán, porque los miembros del grupo serían incapaces de compensar la producción perdida.”[22]

En 2001, se creó la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS) como una organización de protección mutua entre los pueblos de China, Kazajstán, Kirguistán, Rusia, Tayikistán y Uzbekistán. Su enfoque principal foco son las materias de seguridad en Asia Central, tales como “el terrorismo, el separatismo y el extremismo.” Naciones en calidad de observadoras en la OCS son la India, Mongolia, Pakistán e Irán. La OCS también hace hincapié en los vínculos económicos entre las naciones, y sirve como un contrapeso a la hegemonía norteamericana en Asia Central [23].

En octubre de 2007, la OCS, encabezada por China, firmó un acuerdo con el Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC), encabezado por Rusia, en un esfuerzo por reforzar y fortalecer los vínculos en la defensa y la seguridad entre las dos grandes naciones [24]. La OTSC se formó en 2002 entre Armenia, Bielorrusia, Kazajstán, Kirguistán, Rusia y Tayikistán. En 2007, se sugirió que Irán podía unirse a la OTSC. [25] En abril de 2009, se informó que el Tratado de Seguridad Colectiva estaba reforzando su cooperación con Irán, actuando de contrapeso frente a la OTAN. [26] En febrero de 2009, después de una cumbre, la OTSC había “generado un acuerdo para crear una fuerza conjunta de respuesta rápida destinada a responder a la “más amplia gama de amenazas y desafíos”.” [27] La fuerza de reacción rápida “contará con grandes unidades militares procedentes de cinco países – Kazajstán, Kirguistán, Rusia, Uzbekistán y Tayikistán “, y es vista como una fuerza rival para la OTAN [28].

En abril de 2009, Rusia y China, “anunciaron planes para un programa de intensificación de la cooperación militar, como parte de una ‘asociación estratégica’ emergente”, y que “Se desarrollaron un total de 25 maniobras conjuntas este año en una demostración del fortalecimiento de los vínculos entre Moscú y Pekín.” Además, “Rusia y China realizaron los primeros ejercicios de guerra conjuntos en 2005 después de resolver conflictos fronterizos pendientes entre ellos. Sin embargo, Moscú ve a Beijing como un mercado lucrativo para las exportaciones de armas y ha vendido miles de millones de dólares en armas a China desde que el colapso de la Unión Soviética terminó con su rivalidad comunista.” Importante a señalar es que, “Los dos estados tienen gran interés en mantener a raya a los Estados Unidos y a Europa de Asia Central, mientras se intensifica la competencia por el acceso al petróleo y las enormes reservas de gas de la región.” [29]

En junio de 2009, “China y Rusia firmaron una serie de nuevos acuerdos para ampliar su colaboración en comercio, inversión y minería, que incluidos en el marco de un préstamo de 700 billones dólares entre el Export-Import Bank de China y el Banco Ruso de Comercio Exterior.” De gran importancia, “memorandos sobre cooperación bilateral de gas y carbón puedan generar vínculos energéticos entre los dos países para alcanzar todos los sectores principales, desde carbón, petróleo, electricidad y gas a la energía nuclear.” Los líderes de ambas naciones señalaron que “esperan que los dos países también incrementen sus proyectos conjuntos en materia de ciencia y tecnología, agricultura, telecomunicaciones y comercio transfronterizo.” [30]

En abril de 2009, China y Rusia firmaron un importante acuerdo de oleoducto para abastecer a China con el petróleo de Rusia. [31] En julio de 2009, China y Rusia se desarrollaron ejercicios de guerra con las fuerzas terrestres y aéreas durante una semana”, diseñados para contrarrestar una amenaza hipotética de extremistas islámicos o separatistas étnicos que ambos países ven tremendamente reales.” En particular, “ambos son impulsados por una creciente sensación de urgencia derivada de lo que ven como una imagen del deterioro de la seguridad en Afganistán y Pakistán.” [32]

La Guerra de Georgia: Esparciendo Conflicto en el Cáucaso

Después de la desintegración de la Unión Soviética en 1991, la provincia septentrional georgiana de Osetia del Sur declaró su independencia, pero no fue reconocida internacionalmente. Osetia del Sur, así como la otra gran provincia autónoma de Georgia, Abjasia, ha sido tradicionalmente aliada de Rusia. Han habido desde hace mucho tiempo tensiones entre Osetia del Sur y Georgia, con un frágil alto al fuego.

El 1 de agosto de 2008, seis personas murieron en Osetia del Sur cuando estalló la lucha entre las fuerzas georgianas y de Osetia del Sur. Ambas partes se acusaron mutuamente de abrir fuego en primero; con las fuerzas de paz de Rusia culpando Georgia y los georgianos culpando a las fuerzas de paz de Rusia [33].

El 5 de agosto, Rusia anunció que iba a “defender a sus ciudadanos que viven en la zona de conflicto” si el conflicto fuese a irrumpir en Georgia, Osetia del Sur y el Presidente dijo que Georgia estaba “tratando de provocar una guerra a gran escala.” Además, el sur los niños de Osetia estaban siendo evacuados de la zona de conflicto, un acto que fue “condenado” por parte de Georgia, diciendo que los separatistas estaban “utilizando sus jóvenes como propaganda política.” [34]

El 7 de agosto, se anunció un alto el fuego entre Georgia y Osetia del Sur, con Rusia en calidad de mediador entre los dos. En la noche del 7 de agosto, cinco horas después del alto el fuego declarado, el presidente de Georgia, Mijaíl Saakashvili comenzó una operación militar contra la ciudad capital de Osetia del Sur, Tskhinvali. [35] El ataque de Georgia apuntó a los hospitales, la universidad y dejó a la ciudad sin alimentos, agua, electricidad y gas [36].

Las fuerzas georgianas cercaron la ciudad y sus tropas y los tanques continuaron el ataque a los objetivos civiles. El 8 de agosto, Rusia llamó a poner fin a la ofensiva militar. Según reportó que 2.000 civiles fueron asesinados por esta región de Osetia del Sur, por lo que Rusia envió tropas a la zona. El primer ministro ruso Putin se calificó las acciones de Georgia como “genocidio” y Rusia también bombardeó una ciudad de Georgia. Inmediatamente, Estados Unidos instó a “poner fin a los bombardeos rusos.” El Presidente de Georgia la calificó como una “brutal invasión rusa sin provocación”. Gran parte de Tsjinvali quedó en ruinas después de la ofensiva de Georgia, dejando 34.000 refugiados de Osetia del Sur en Rusia. [37]

Georgia, que temía 2.000 desplegados en Irak, anunció el 9 de agosto que sería traería 1.000 soldados de Irak para ser desplegados en Osetia del Sur, con Estados Unidos proporcionando el transporte para las tropas georgianas que regresaran. [38] Sin embargo, el avance ruso empujó atrás a las tropas georgianas, volviendo a capturar la ciudad y dañando gran parte de la infraestructura militar de Georgia. Las tropas rusas también entraron en la provincia separatista de Abjasia e incluso ocuparon la ciudad georgiana de Gori.

El 12 de agosto, los rusos, anunciaron el fin de sus operaciones militares en Georgia y el 13 de agosto, el último remanente de tropas georgianas se retiró de Osetia del Sur.

Sin embargo, hay mucho más en esta historia que simplemente un conflicto entre una nación pequeña de Asia Central y Rusia. Es importante recordar el papel desempeñado por las ONGs estadounidenses para colocar en el poder al presidente de Georgia, Mijail Saakashvili a través de la Revolución de las Rosas en 2003 [Ver: Revoluciones de Color y los Orígenes de la Tercera Guerra Mundial]. Entonces, Estados Unidos desarrolló vínculos más estrechos con Georgia. Incluso antes de la Revolución de las Rosas, en 2002, los asesores militares de Estados Unidos viajaron a Georgia en un esfuerzo por abrir un “nuevo frente” en la guerra contra el terrorismo, con los estadounidenses allí para “entrenar al ejército de Georgia en formas de contrarrestar la actividad militante.” [39] También en 2002, cientos de Boinas Verdes y 200 Fuerzas Especiales de Estados Unidos llegaron a Georgia para entrenar a las fuerzas georgianas “en la lucha contra el terrorismo y operaciones de contrainsurgencia.”[40] Rusia advirtió contra la participación de Estados Unidos en Georgia, señalando que podría “complicar” la situación [41].

Tropas de Estados Unidos y Georgia, incluso llevaron a cabo juegos de guerra y ejercicios militares en conjunto. En julio de 2008, se informó que 1.000 soldados estadounidenses en Georgia comenzaron un ejercicio de entrenamiento militar con las tropas de Georgia llamado “Inmediate Response 2008.” El mismo informe dice que “Georgia y el Pentágono [cooperaron] estrechamente.” El ejercicio de entrenamiento acrecentó las crecientes tensiones entre Rusia y Georgia, mientras que Estados Unidos apoyaba al mismo tiempo la oferta de Georgia de convertirse en un miembro de la OTAN [42].

Además, 1.200 soldados estadounidenses y 800 georgianos fueron a entrenar durante tres semanas en una base militar cerca de la capital georgiana de Tbilisi. [43] El ejercicio se estaba ejecutando en cooperación con la OTAN y fue precedido por una visita a Georgia de la Secretaria de Estado de Estados Unidos, Condoleezza Rice, donde se reunió con el Presidente y afirmó que, “el futuro de Georgia está en la OTAN.” [44]

Sin embargo, estos ejercicios y el aumento de la cooperación militar entre los Estados Unidos y Georgia no pasó desapercibido para Rusia, que comenzó al mismo tiempo maniobras militares al otro lado de las montañas del Cáucaso, con la participación de hasta 8.000 soldados rusos. [45] Claramente, la misma Rusia era consciente de de la posibilidad de un conflicto militar en la región.

Cuando el conflicto con Rusia comenzó, instructores militar estadounidenses se encontraban en Georgia, [46] y el enviado de Rusia ante la OTAN, también acusó a la OTAN de alentar a Georgia a tomar la ofensiva contra Osetia del Sur [47].

Estados Unidos no fue la única nación occidental que ayudó a Georgia; como miembro no oficial de la OTAN, Israel también jugó un papel en armar a Georgia. Los tanques y la artillería georgiana que capturaron la capital de Osetia del Sur fueron supervisados por asesores militares israelíes. Además, hasta un año antes del conflicto, el Presidente de Georgia había encargado más de 1.000 asesores militares de empresas privadas de seguridad israelíes para entrenar a las fuerzas armadas de Georgia, así como ofrecer instrucción en inteligencia militar y de seguridad. Georgia, también había comprado equipo militar a Israel [48].

La guerra en Georgia fue diseñada para aumentar las tensiones entre la OTAN y Rusia, utilizando la región como un medio para crear un conflicto más amplio. Sin embargo, la decisión de Rusia de poner fin a las operaciones de combate rápidamente le jugó a su favor y tuvo el efecto de disminuir las tensiones internacionales. El asunto de la pertenencia de Georgia a la OTAN es muy importante, porque si hubiera sido miembro de la OTAN, el ataque de Rusia a Georgia habría sido visto como un ataque contra todos los miembros de la OTAN. La guerra en Afganistán fue lanzada por la OTAN con la premisa de que “un ataque contra uno es un ataque contra todos”.

También significativa es la existencia de un acuerdo para un gran oleoducto en estudio, con Georgia ubicada en una posición estratégica clave. Georgia se encuentra entre Rusia y Turquía, entre el Mar Caspio y el Mar Negro, y por encima de Irán e Irak. La importancia de Georgia como un punto estratégico no puede ser subestimada. Esto es cierto, especialmente cuando se trata de oleoductos.

El Bakú Tbilisi Ceyhan (BTC), el segundo oleoducto más grande del mundo, viaja desde Bakú, la capital de Azerbaiyán, a través de Tbilisi, la capital de Georgia, a Ceyhan, un puerto del Mediterráneo en Turquía. Este gasoducto se crea una ruta que no pasa por Irán y Rusia, para que los recursos petroleros de la Cuenca del Mar Caspio lleguen “a Estados Unidos, Israel y los mercados de Europa Occidental.” La empresa estadounidense Bechtel, es la contratista principal para la construcción, adquisición e ingeniería, mientras que British Petroleum (BP), es el principal accionista en el proyecto [49]. Israel obtiene gran parte de su petróleo a través de Turquía a través de la ruta del oleoducto BTC, lo que probablemente jugó un papel importante en el apoyo de Israel a Georgia en el conflicto [50], mientras se desarrolla el continuo enfrentamiento entre Occidente y Oriente (Rusia / China) por el control de los recursos del mundo.

Zbigniew Brzezinski, cofundador, junto a David Rockefeller, de la Comisión Trilateral, y Asesor de Seguridad Nacional de Jimmy Carter, quien tuvo un papel clave en la creación de los muyahidines afganos, que se volverían conocidos como Al-Qaeda, escribió una editorial para el Time Magazine enfocándose en el conflicto entre Rusia y Georgia. Brzezinski, que es un maestro de la estrategia geopolítica de la Guerra Fría, naturalmente, culpó a Rusia por el conflicto. Sin embargo, también reveló la verdadera naturaleza del conflicto.

Empezó culpando “la invasión rusa de Georgia” a sus “objetivos imperiales”. Brzezinski culpó de ello al “intenso semblante nacionalista que ahora impregna a la élite política de Rusia”. Brzezinski pasó a explicar importancia estratégica de Georgia, afirmando que, “una Georgia independiente es fundamental para el flujo internacional de petróleo “, ya que el oleoducto BTC “proporciona el acceso de Occidente a los recursos energéticos de Asia Central”. Brzezinski advirtió a Rusia de ser “condenada al ostracismo internacional”, en particular, su élite empresarial, calificándolos de “vulnerables”, porque “los poderosos oligarcas de Rusia tienen cientos de miles de millones de dólares en cuentas bancarias occidentales”, que estarían sujetas a una eventual congelación” por parte de Occidente en caso de un “enfrentamiento al estilo de la Guerra Fría.” [51] El operativo editorial de Brzezinski esencialmente llamó a la extorsión geopolítica.

Cambio de Régimen en Irán

Existió, por muchos años, una división en la administración de George W. Bush en lo que respecta a la política de Estados Unidos hacia Irán. Por un lado, estaban los elementos de línea dura neoconservadora, dirigidos por Dick Cheney, con Rumsfeld en el Pentágono, que estaban presionando duro a favor de una confrontación militar con Irán. Por otra parte, estaba Condoleezza Rice como secretaria de Estado, quién abogó por un acercamiento más diplomática, o “blando” hacia Irán.

En febrero de 2006, Condoleezza Rice presentó una nueva estrategia para Irán en el Senado, “haciendo hincapié en las herramientas de la llamada diplomacia suave. Pidió un incremento en la financiación de la ayuda a grupos pro-democracia, iniciativas de diplomacia pública, y becas culturales y educacionales, además de ampliar la radio, la televisión y la radiodifusión por Internet y satélite pagadas por Estados Unidos, que son cada vez más populares entre los jóvenes iraníes.” Agregó que “vamos a trabajar en apoyar las aspiraciones del pueblo iraní por la libertad en su país.” Había tres aspectos principales del programa: “Expansión de radio y televisión independientes”, “financiamiento de grupos pro-democracia,” que “podrían levantar las barreras de Estados Unidos para financiar organizaciones no gubernamentales iraníes (ONG), sindicatos, grupos de derechos humanos, y candidatos de oposición”, e “Impulsar intercambios y becas culturales y de educación”, que “ayudarán a pagar a estudiantes y académicos iraníes las matriculas en universidades de los Estados Unidos.”[52]

Esto marcó un cambio significativo en la política exterior estadounidense hacia Irán, que tendría el efecto de hacer “más intensa” la situación doméstica de Irán, o como dijo un experto, “esto es lo que puede deshacer este régimen”. Otro experto afirmó que si la estrategia fallaba, “habremos perdido dinero, pero peor que eso, ayudaremos a desacreditar a los grupos de oposición legítimos como traidores que reciben dinero del enemigo para socavar el interés nacional de Irán.” [53]

En marzo de 2006, se organizó el Grupo de Estudio de Irak con un grupo de diplomáticos de alto nivel y elites estratégicas para reexaminar la política estadounidense hacia Irak, y, más ampliamente, hacia Irán. Se propuso una postura más suave con respecto a Irán, y uno de sus miembros, Robert Gates, director de la CIA, abandonó el grupo en noviembre de 2006 para reemplazar a Donald Rumsfeld como Secretario de Defensa. Cheney había luchado por mantener a su aliado en el Pentágono, pero había fracasado en no sólo eso, sino también en prevenir que Robert Gates fuera su reemplazo. [54]

En febrero de 2006, el Guardian informó que la administración Bush recibió “un incremento de siete veces en financiamiento para montar la mayor campaña de propaganda contra el gobierno de Teherán jamás realizada”, y citó a la Secretaria Rice diciendo, “vamos a trabajar para apoyar las aspiraciones de el pueblo iraní por la libertad y la democracia en su país.” Los “Estados Unidos están aumentando los fondos para ONGs iraníes que promueven la democracia, los derechos humanos y el sindicalismo”, comenzando en 2005 por primera vez desde 1980, y que, “Estados Unidos trataría de ayudar a construir nuevas redes de disidentes.” [55]

En abril de 2006, el Financial Times informó que, “Estados Unidos y el Reino Unido están trabajando en una estrategia para promover el cambio democrático en Irán”, mientras que la “promoción de la democracia es una firma para plegar a los europeos a una política más robusta sin llamarla cambio de régimen”. [56] El Christian Science Monitor informó que el objetivo de la estrategia era el “cambio de régimen desde dentro”, en forma de “una revolución pro-democracia.”[57]

En julio de 2007, se informó de que la Casa Blanca se había “volcado a favor de las acciones militares”, ante la insistencia de Cheney. [58] John Bolton, ex Embajador de Estados Unidos en las Naciones Unidas, dijo en mayo de 2007, que la estrategia estadounidense consistía en tres opciones: la primera, sanciones económicas, la segunda fue el cambio de régimen, y la tercera es la acción militar. Bolton explicó que “tenemos que avanzar con el cambio de régimen mediante el fortalecimiento de grupos de oposición y de ese tipo, porque esa es la circunstancia más probable para que el gobierno iraní decida que es mejor no buscar armas nucleares a continuar haciéndolo. Y si todo esto falla, si la elección es entre un Irán con capacidad nuclear y el uso de la fuerza, entonces creo que tenemos que elegir el uso de la fuerza.” En última instancia, el objetivo podría ser “fomentar una revolución popular”. [59]

En septiembre de 2007, se informó que la administración Bush estaba poniendo a los Estados Unidos en pie de guerra contra Irán, mientras “los planificadores del Pentágono habían desarrollado una lista de hasta 2.000 objetivos para bombardeos en Irán.”Incluso se informó que la Secretaria Rica estaba “preparada para resolver las diferencias con el vicepresidente Dick Cheney y autorizar la acción militar”. Se informó de que Rice y Cheney estaban trabajando juntos para conseguir un frente más unificado, encontrando un punto medio entre la diplomacia suave de Rice, y la preferencia de Cheney de utilizar el “armas nucleares tácticas destructoras de búnkers” contra Irán [60].

Ese mismo año, en 2007, Estados Unidos puso en marcha operaciones encubiertas contra Irán. ABC apareció con la historia, informando que: “La CIA ha recibido aprobación presidencial secreta para montar una operación “negra” encubierta para desestabilizar al gobierno iraní.” El Presidente firmó una orden “que pone en marcha un plan de la CIA que presuntamente incluye una campaña coordinada de propaganda, desinformación y manipulación de la moneda y las transacciones financieras internacionales de Irán.” La aprobación de estas operaciones encubiertas supuso una movida temporal antes de iniciar una acción militar abierta [61].

Como informó el Telegraph en mayo de 2007, “Bush ha firmado un documento oficial aprobando los planes de la CIA para propaganda y campañas de desinformación destinadas a desestabilizar y eventualmente derrocar el gobierno teocrático de los mullahs.” Como parte del plan, “la CIA [tiene] el derecho a reunir inteligencia en casa, una zona que suele estar reservada al FBI, de muchos de los exiliados y emigrados de Irán dentro de los Estados Unidos”, así como “iraníes en los Estados Unidos que tienen vínculos con sus familias, y que son dos de buena fuentes de información.” Además, “A la CIA también se le permitirá el suministro de equipo de comunicaciones que permita a los grupos de oposición en Irán trabajar juntos y evitar la censura en Internet por parte del régimen clerical.”[62]

El poder “suave” se convirtió en la política favorecida para promover un cambio de régimen en Irán. David Denehy, un asesor de la Oficina del Departamento de Estado de Asuntos del Cercano Oriente, era “encargado de supervisar la distribución de millones de dólares para promover la causa de un Irán más democrático.” Fue el responsable de desembolsar los US $ 75 millones que la Sra. Rice pidió el Senado en febrero de 2006. Los créditos incluyen “36,1 millones de dólares en televisión y programas de radio existentes transmitidos en Irán”, y “10 millones para pagar diplomacia pública y programas de intercambio, incluida la ayuda a iraníes que desean estudiar en Estados Unidos” y “20 millones de dólares que apoyarán los esfuerzos de grupos de la sociedad civil – medios de comunicación, ONGs jurídicas y de derechos humanos – tanto fuera como dentro de Irán.” El gobierno solicitó una suma adicional de $ 75 millones para 2008 [63].

En 2008, el galardonado periodista Seymour Hersh reveló en el New Yorker que a finales de 2007, el Congreso aprobó “una petición del Presidente Bush para financiar una importante escalada de las operaciones encubiertas contra Irán, de acuerdo con fuentes militares, de inteligencia y del Congreso, actuales o retiradas”. Mientras que los radicales de línea dura de Cheney en la administración Bush estaban presionando fuerte para la confrontación militar directa con Irán, los militares tuvieron que comenzar a ser alejados de ser controlados por los neoconservadores. Robert Gates, director de la CIA, había sustituido a Donald Rumsfeld como secretario de Defensa, y mientras comenzaba el ruido de sables sobre Irán, tuvo que tomar una posición más estratégica, ya que muchos líderes militares en el Pentágono se sintieron “que el bombardeo a Irán no era una respuesta viable al problema de la proliferación nuclear.”[64]

Las operaciones encubiertas que fueron aprobadas corrieron a un costo de aproximadamente $ 400 millones de dólares, y “estaban destinadas a desestabilizar el liderazgo religioso del país. Las actividades consistieron en apoyo encubierto a la minoría árabe ahwazi, los grupos Baluchi y otras organizaciones disidentes. También incluye la recopilación de información sobre sospechas respecto al programa iraní de armas nucleares.” Las operaciones iban a ser ampliadas tanto por a la CIA como por el JSOC (el Comando Conjunto de Operaciones Especiales). El objetivo era “socavar las ambiciones nucleares de Irán y tratar de minar al gobierno a través de un cambio de régimen”, del cual una faceta importante era “trabajar con grupos de oposición y enviarles dinero”. Hersh continúo:

Muchas de las actividades podrían ser realizadas por disidentes en Irán, y no por los estadounidenses en terreno. Un problema con “pasar dinero” (para usar la terminología de la persona familiarizada con la investigación) en un ambiente secreto es que es difícil de controlar dónde va el dinero y a quién beneficia. Sin embargo, el ex funcionario de inteligencia dijo: “Tendremos exposición, debido a la transferencia de nuestras armas y nuestro equipo de comunicaciones. Los iraníes serán capaces de usar el argumento de que la oposición fue inspirada por los estadounidenses. ¿Cuántas veces hemos intentado esto sin hacer las preguntas correctas? ¿Vale la pena correr el riesgo?” Una posible consecuencia de estas operaciones sería una represión violenta en Irán a uno de los grupos disidentes, lo que podría dar al gobierno de Bush una razón para intervenir. [65]

Incluida en la estrategia estuvo el utilizar las tensiones étnicas para debilitar al gobierno, sin embargo, esta estrategia es imperfecta. A diferencia de Pakistán, el Líbano, e Irak, Irán es un país mucho más grande, “como Francia y Alemania -y sus ciudadanos son igual nacionalistas. Los Estados Unidos sobreestima la tensión étnica en Irán. “[66] Este resultó ser un punto importante en lo que respecta a las elecciones en el verano de 2009.

Flashback a 1953

Para comprender la naturaleza de la promoción estadounidense y británico de la “democracia” en Irán, es importante examinar sus prácticas históricas en relación a la “democracia” en Irán. En concreto, los acontecimientos de 1953 presentan un cuadro muy importante, en el que Estados Unidos orquestó su primer golpe de Estado en el extranjero, con orientación y dirección de los británicos, que tenían intereses petrolíferos en Irán. El primer gobierno electo democráticamente de Mohammed Mossadeq en 1951 anunció la nacionalización de la Anglo-Iranian Oil Company (más tarde rebautizada como British Petroleum), que tenía el monopolio exclusivo sobre el petróleo iraní. Esto, naturalmente, enfureció a los británicos, que, en 1952, convencieron a la CIA para ayudarlos en un complot para derrocar al gobierno de Irán.

La idea de derrocar al gobierno iraní, nació en Gran Bretaña, pero no tardó mucho en convencer a la CIA de poner en marcha una operación conjunta con el SIS. Los documentos del gobierno que se hicieron públicos revelaron que “oficiales de la CIA orquestaron el golpe de estado iraní trabajando directamente con oficiales realistas iraníes, escogidos para sustituir al primer ministro, enviando una de agentes para reforzar la valentía del Sha, dirigiendo una campaña de atentados, haciéndose pasar por miembros del Partido Comunista, y plantando artículos y caricaturas en los diarios.” La estrategia tenía como objetivo apoyar a un General Iraní y el Shah de Irán derrocaría a Mossadeq a través de los activos y financiación de la CIA, “sobre todo si esta combinación era capaz de generar grandes turbas en las calles.”[67]

El Shah desempeñó un papel fundamental, ya que “se mantuvo firme mientras la CIA provocaba malestar popular y, despues, mientras el país se arrastraba hacia el caos, se emitieron decretos reales sacando al Dr. Mossadegh y nombrando de Primer Ministro al General Zahedi”. Agentes de la CIA alimentaron la presión, haciéndose pasar por comunistas iraníes, amenazando a los líderes musulmanes con un “castigo salvaje si estaban contra Mossadegh”, en un esfuerzo por sacar sentimientos anti-comunistas y anti-Mossadeq en la comunidad religiosa. La CIA, incluso atacó la casa de un prominente musulmán. Además, la CIA promovió una campaña de propaganda, donde el propietario de un periódico importante fue pagado con 45.000 dólares para apoyar los esfuerzos. La CIA, una vez que el golpe estuvo en marcha, utilizó medios como propaganda, en un intento por legitimar a los golpistas, mientras la CIA enviaba a la Associated Press un comunicado de prensa diciendo que, “informes no oficiales son acertados en el sentido de que los líderes de la trama están armados con dos decretos del Shah, uno para sacar a Mossadegh y otra donde se nombra general Zahedi, para que lo sustituya”. La CIA también difundió propaganda a través de medios de comunicación iraníes.

Tras el comienzo del golpe de Estado, que comenzó el 15 de agosto, Mossadeq suspendió el Parlamento, que finalmente pasó “a manos de la CIA.” Después de varios conspiradores detenidos, se bajó la guardia. Entonces la Embajada de Estados Unidos planeó un contraataque de 19 de agosto, concretamente utilizando a fuerzas religiosas. En este momento, el Partido Comunista las atribuyó a “intrigas anglo-americanas” para el golpe. Sin embargo, justo cuando la CIA pensaba que estaba fallando, periódicos iraníes comenzó a publicar en masa los decretos del Shah, y de comenzó a armarse una gran multitud pro-Sha en las calles. Un periodista iraní que fue importante agente de la CIA, “dirigió a una multitud hacia el Parlamento, incitando a la gente a incendiar las oficinas de un periódico propiedad de ministro de Relaciones Exteriores del Dr. Mossadegh. Otro agente iraní de la CIA llevó un grupo de gente a las oficinas de los periódicos pro-Tudeh”.

Luego, los partidarios del golpe de estado en el ejército comenzaron a entrar en las calles, y pronto, “la multitud empezó a recibir las órdenes directas de algunos oficiales involucrados en la trama y algunos que habían cambiado de bando. Dentro de una hora cayó la oficina central de telégrafos, y fueron enviados telegramas a las provincias, instando a un levantamiento pro-Sha. Después de un breve tiroteo, la sede de la policía y el Ministerio de Relaciones Exteriores también cayeron”. Curiosamente, según los documentos desclasificados de la CIA “esperaban plantar artículos en periódicos norteamericanos que señalaran que el retorno del Shah Mohammed Reza Pahlevi fue el resultado de una rebelión interna en su contra la tendencia comunista oficialista”, pero que en última instancia, “sus agentes sólo han tenido un éxito limitado en la manipulación de la prensa estadounidense”. La CIA plantó historias en los medios estadounidenses, como un caso en el que Departamento de Estado puso un estudio de la CIA en la revista Newsweek.

Una de las principales lecciones aprendidas de la CIA en esta operación, fueron “las deficiencias mostradas por la agencia en la manipulación de la prensa estadounidense.” La CIA incluso manipuló a un reportero del New York Times para difundir propaganda. Mientras que los medios de comunicación soviéticos estaba proclaman a los Estados Unidos como responsables del golpe de Estado, las referencias a ello, los medios de comunicaciones estadounidenses rechazaron de plano estas acusaciones, y nunca “tomaron en serio esas acusaciones.” [68]

Al final de la Operación Ajax, que era el nombre código del golpe de la CIA, “unas 300 personas habían muerto en enfrentamientos en las calles de Teherán”, debido en gran parte a las “provocaciones de violencia callejera” de la CIA. El golpe de Estado dio lugar a “más de dos décadas bajo la dictadura del Shah, que dependía en buena medida de la ayuda y armas de Estados Unidos. “[69]

Occidente patrocina el Terrorismo en Irán

En 2005, Scott Ritter, ex inspector de armas de la ONU, informó que “los Muyahidín el-Khalq, o MEK, un grupo de oposición iraní, alguna vez controlado por los temidos servicios de inteligencia de Saddam Hussein”, estaba trabajando para la CIA en atentados terroristas dentro de Irán [70]. En febrero de 2007, el Telegraph informó de que, “Estados Unidos está en secreto financiando a grupos militantes separatistas étnicos en Irán en un intento por aumentar la presión sobre el régimen islámico para que abandone su programa nuclear.”

Las operaciones de la CIA “suponen lidiar con movimientos que recurren a métodos terroristas,” y el artículo señaló que “ha habido una ola de disturbios en las zonas fronterizas de las minorías étnicas de Irán, con atentados bomba y campañas de asesinatos contra soldados y funcionarios del gobierno,” y Curiosamente, las operaciones de la CIA se centraron en “ayudar a las milicias de oposición dentro de los numerosos grupos de minorías étnicas que están concentrados en las regiones fronterizas de Irán”. Un ex agente de contraterrorismo del Departamento de Estado, fue citado diciendo: “Los más recientes ataques a Irán están en línea con los esfuerzos de Estados Unidos de ofrecer entrenamiento a minorías étnicas de Irán para desestabilizar el régimen iraní. “[71]

ABC News informó en abril de 2007 que, “Un grupo de milicianos tribales pakistaníes responsables de una serie de mortíferos ataques de guerrilla dentro de Irán han sido secretamente alentados y asesorados por funcionarios estadounidenses desde 2005.” El grupo, llamado Jundullah, opera fuera de la provincia de Baluchistán en Pakistán, en la frontera de Irán, y “ha asumido la responsabilidad de las muertes y secuestros de más de una docena de soldados y oficiales iraníes.” [72]

En 2008, el ex jefe del ejército de Pakistán dijo que, “Estado Unidos está apoyando al ilegal grupo Jundullah para desestabilizar a Irán” y que “Estados Unidos está proporcionando servicios de capacitación a combatientes Jundullah – uicados en el este de Irán – para crear el caos en la zona y afectar a las relaciones cordiales entre el Irán y su vecino Pakistán. “[73]

Protestas de la Elección de 2009

Los acontecimientos de 1953, presentó un borrador para las protestas electorales de Irán en 2009, un intento de “revolución suave” en Irán, inspirándose asimismo en las “revoluciones de color” de los estados post-soviéticos de Europa del Este [Ver: Las “Revoluciones de Color” y los Orígenes de la Tercera Guerra Mundial]. Es la tesis de este autor que los disturbios de 2009 las elecciones en Irán fueron un complot secreto estadounidense (y británico) destinado a orquestar un cambio de régimen en Irán. El objetivo era instalar un líder amigable a Estados Unidos, y por lo tanto, ejercer la hegemonía política, económica y estratégica sobre Irán. Siguiendo la estratagema de las “revoluciones de color” financiadas por Estados Unidos en el antiguo bloque soviético, pero con fuerte influencia de la CIA, se establece un paralelismo con el golpe de 1953; el plan fue finalmente infructuoso.

Si bien el golpe de 1953 puso de manifiesto el fracaso de la CIA para una influenciar y manipular los medios norteamericanos, los disturbios de 2009 mostraron un gran éxito en la manipulación de los medios estadounidenses, sin embargo, irónicamente, fue el foco en este éxito triunfal, el que pudo haber impedido el éxito final de la operación. La percepción popular de Estados Unidos de una elección ilegítima y opresión política era suficiente para apoyar el cambio de régimen, pero no para consumar el cambio de régimen. Así, en una amarga ironía para los Estados Unidos, el fracaso del golpe de 1953, se convirtió en el éxito del complot de 2009, mientras que el éxito del golpe de 1953, se convirtió en el fracaso del complot de 2009. Lo que pasa es que el éxito del golpe de 1953. . . fue que funcionó.

En noviembre de 2008, medios de comunicación iraníes informaron de que, “la Casa Blanca está haciendo grandes esfuerzos para organizar una “revolución de terciopelo” en Irán.” El ex embajador de Irán ante las Naciones Unidas dijo que, “Washington está conspirando para fomentar la discordia entre los iraníes con el fin de derrocar al gobierno de Teherán.” [74]

Medios de comunicación iraníes informaron en abril de 2009, dos meses antes de las elecciones presidenciales, que la Guardia Revolucionaria Iraní (IRGC) “había descubierto un complot para un “derrocamiento suave” del gobierno del país”, y a “los Países Bajos, acusándolos de conspirar para fomentar una revolución de terciopelo en el país mediante el apoyo a la oposición a través de los medios de comunicación y diversos sitios de Internet.” En 2005, el Parlamento neerlandés ha entregado unos 15 millones de euros en “campañas de comunicación polarizantes” dentro de Irán, que fueron “gestadas con la asistencia británica y financiamiento secreto de Estados Unidos.”[75]

En el período previo a las elecciones, hubo un aumento de los ataques dentro de Irán. Dos semanas antes de la elección, el 28 de mayo de 2009, en el sureste de Irán, un atentado a una mezquita chií resultó en la muerte de 20 personas. Un funcionario iraní acusó a Estados Unidos de participar en armar a los terroristas que cometieron el acto en una zona sunita de Irán, una minoría religiosa en el país. Jundullah, la organización terrorista armada y financiada por Estados Unidos a través de la CIA, se atribuyó el atentado. [76] Al día siguiente, la oficina de campaña del Presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad fue atacada por pistoleros en la misma ciudad del atentado bomba, terminando con varios lesionados. [77] Estos ataques, enfocados a calentar las tensiones religiosas, son una reminiscencia de los ataques llevados a cabo por la CIA en Irán en el golpe de 1953.

El día antes de la elección, el 11 de junio de 2009, se informó de que la National Endowment for Democracy, la principal institución de las “revoluciones de color” en Europa Oriental (incluidas en la segunda parte de esta serie), había entregado grandes sumas de dinero a manos de grupos pro-Mousavi dentro de Irán, en tanto Mousavi era el candidato preferido de los occidentales en las elecciones iraníes. Incluso fue informado que se habló de “revolución verde” en Irán, puesto que la campaña de Mousavi estaba llena de pañuelos verdes y pancartas en las concentraciones [78].

El 10 de junio de 2009, dos días antes de las elecciones, un blog del New York Times informó que existía preocupación entre muchos partidarios de Ahmadinejad en Irán, que temen “que lo que estamos presenciando sea una versión local de la Revolución Naranja, que llevó a la oposición del gobierno al poder en Ucrania. “[79]

El 12 de junio de 2009, se desarrollaron las elecciones iraníes. Inmediatamente, la máquina de propaganda entró en funcionamiento y el plan para una revolución de color en Irán estaba en marcha. La cadena estatal de noticias Iraní informó que Ahmadinejad había ganado con una victoria aplastante del 69%. Inmediatamente, su principal rival y el candidato favorito de los estadounidenses, Moussavi, afirmó que había ganado y que existían “irregularidades” en las votaciones, y fue citado diciendo, “Yo soy el vencedor absoluto de la elección por un margen muy grande”. [80]

Inmediatamente, los gobiernos occidentales denunciaron las elecciones como un fraude, y comenzaron las protestas en las calles de Teherán, donde jóvenes vestidos con el verde de la campaña Mousavi declararon “muerte al dictador”, en referencia a Ahmadinejad. Mousavi alentó a continuar las protestas, y en el segundo día de protestas, los jóvenes “rompieron lentanas de los autobuses urbanos en varias calles del centro de Teherán. Se quemaron bancos, contenedores de basura y montones de neumáticos usados como barricadas incendiarias. La policía antidisturbios golpeó algunos de los manifestantes con porras mientras que docenas de otros con escudos y en motocicletas montaron guardia cerca.” Los gobiernos occidentales declararon abiertamente su solidaridad con las protestas y denunciaron la represión del gobierno iraní. [81]

A pesar de todas las reclamaciones de fraude electoral e irregularidades, los que tomaron esta posición no ofrecieron ninguna evidencia real que los apoye. Como Politico informó el 15 de junio, las personas que proclaman el fraude “ignoran el hecho de que el 62,6 % de votos para Ahmadinejad en las elecciones de este año es esencialmente el mismo que el 61,69% que recibió en el recuento final de las elecciones presidenciales de 2005.” Muchas de estas personas también ignoran convenientemente la percepción popular dentro de Irán, puesto que la mayoría de los iraníes vieron a Ahmadinejad como ganador de los debates televisados, y que también puede ser considerado un populista. Ahmadinejad cuenta con el apoyo de una gran cantidad de iraníes, “incluido los beatos religiosos, los grupos de escasos ingresos, los funcionarios públicos y los jubilados.” [82]

Algunas “pruebas” de fraude fueron muy circunstanciales, en la que se alegaba que, como Mousavi tiene ascendencia azerí, “tenía garantizado ganar en las provincias de mayoría azerí”, y así, cuando Ahmadinejad ganó en estas provincias, “el fraude era la única explicación posible”. Sin embargo, Ahmadinejad también habla azerí con bastante fluidez; había servido como oficial en dos áreas azeríes, y el Líder Supremo de Irán, el ayatolá Jamenei, también es azerí [83].

Esto también hace caso omiso de la votación de los iraníes basada en clases. Mientras Occidente tiende a representar al Medio Oriente y África desde una óptica orientalista, viéndolos como “los Otros”, y, a menudo representando al pueblo de esas regiones como retrógrados o bárbaros, la realidad está muy lejos de la percepción occidental. La gente en el Medio Oriente, incluyendo Irán, vota con sus preocupaciones sobre economía y condiciones sociales en mente igual que cualquier votante de Occidente lo hace. Las votaciones en el Medio Oriente no están simplemente basadas en diferencias religiosas o étnicas, hay más que considerar, y cualquier análisis que olvide esto es defectuoso. Incluso el Financial Times fue citado diciendo que, “Cambio para los pobres significa comida y empleo, no un código de vestimenta relajada o recreación mixta” y que “la política en Irán tiene que ver mucho más con la lucha de clases que con religión.” [84]

Como James Petras escribió: “El único grupo, que siempre favoreció a Mousavi, fueron los estudiantes universitarios y graduados, empresarios y la clase media alta.” [85] Esto también sucedió con los iraníes altamente occidentalizados. Los iraníes que protestaban en la “revolución verde” portaban carteles escritos en inglés, y estaban dando entrevistas a todos los medios de comunicación occidentales en inglés. Muchos eran educados y criados en Occidente. La diáspora iraní en Occidente también apoyó en gran parte la “revolución verde”, ya que son hijos e hijas de los que habían emigrado fuera de Irán tras la revolución iraní de 1979. Son los hijos de exiliados de la clase capitalista iraní, y no representan una evaluación justa de la población del interior de Irán. Después de todo, los pobres y las masas no tienen los medios para emigrar hacia Occidente. Naturalmente, los muchos jóvenes occidentalizados en Irán tienen preocupaciones legítimas y problemas sociales respecto la forma actual de gobierno en Irán, sin embargo, la mayoría de los iraníes están más preocupados por su alimentación diaria que por los códigos de vestimenta islámico.

Como también Petras señalara: “el voto juvenil”, que los medios occidentales elogiaron como “pro-reformista”, fue una clara minoría de menos del 30%, pero venía un grupo muy privilegiado, ruidoso y en buena media angloparlante con un monopolio en los medios de comunicación occidentales.” [86] Incluso el Washington Post informó el 15 de junio, de importantes encuestas occidentales realizadas en Irán tres semanas antes de la elección, en las que “Ahmadinejad se mostró liderando con una proporción mayor a 2 es a 1 – mayor que su margen real de aparente victoria”, y el “muestreo científico en todas las 30 provincias de Irán, mostró a Ahmadinejad muy por delante”.

El artículo del Washington Post señaló además que, “muchos comentarios han retratado a los jóvenes iraníes y al Internet como precursores del cambio en esta elección. Sin embargo, nuestra encuesta encontró que sólo un tercio de los iraníes tiene acceso a Internet, mientras que el bloque de edad entre los 18 a 24 años constituye el voto más fuerte de Ahmadinejad dentro de todos los grupos según edad.” Además, la única demográfica donde Mousavi “subía o competía con Ahmadinejad eran estudiantes universitarios y graduados, y los iraníes de más altos ingresos”. El artículo terminaba diciendo que: “El hecho puede ser simplemente que la reelección del presidente Ahmadinejad, era lo que el pueblo iraní quería”. [87]

La Internet desempeñó un papel muy importante en la percepción internacional de las elecciones iraníes, donde sitios de redes sociales como Twitter y Facebook fueron utilizados para promover los objetivos de la “revolución verde”, a menudo dándole el nombre de Revolución “Twitter”. Recuerde que en 2007, “un plan de la CIA supuestamente incluyó una campaña coordinada de propaganda, desinformación y manipulación”, que se desarrolló con “la intención de desestabilizar y eventualmente derrocar, al gobierno teocrático de los mullahs.” Como parte todo, “A la CIA también se le permitirá suministrar equipo de comunicaciones que permita a los grupos de oposición en Irán trabajar juntos y evitar la censura en Internet por el régimen clerical.” [88]

En medio de las protestas, el gobierno iraní reprimió a la disidencia, prohibió a los periodistas extranjeros y bloqueó los sitios web. Como el Washington Times informara, “listas bien elaboradas de Twitter mostraron un flujo constante de actualizaciones de la situación y enlaces a fotos y vídeos, que pintaron un retrato de la crisis en desarrollo. Fotos y vídeos digitales proliferaron y se recogieron e informaron en un sinnúmero de fuentes seguras de la represión del régimen a la red.” [89] Naturalmente, toda esta información procedía de la clase alta de los estudiantes occidentalizados, que tenían acceso a esta tecnología, que usaron en Inglés.

El 15 de junio, “un funcionario del Departamento de Estado de 27 años de edad, Jared Cohen, envió correos a sitios de redes sociales como Twitter con un pedido inusual: demorar el mantenimiento programado de su red mundial, que había cortado el servicio, mientras que los iraníes estaban utilizando Twitter para intercambiar información e informar al mundo exterior sobre las protestas proliferaban alrededor de Teherán”. Además, el New York Times informó que, “el Sr. Cohen, un graduado de la Universidad de Stanford, que es el miembro más joven del personal de planificación política del Departamento de Estado, ha estado trabajando con Twitter, YouTube, Facebook y otros servicios para aprovechar su alcance en las iniciativas diplomáticas. “[90]

Resultó que sólo un pequeño número de personas en Irán realmente utilizó Twitter con fines de organización; sin embargo, “Twitter ha demostrado ser una herramienta crucial en el juego del gato y el ratón entre la oposición y el gobierno por ganarse la opinión mundial.” Twitter también participó en la difusión de desinformación durante las protestas, mientras el New York Times señaló que “algunos de los mayores errores en Twitter rápidamente fueron repetidos y amplificados por los bloggers: que tres millones se manifestaron en Teherán la semana pasada (más cercanos a unos pocos cientos de miles), que el candidato opositor Mir Hussein Moussavi estaba bajo arresto domiciliario (cuando estaba siendo vigilado), que el presidente del comité de seguimiento electoral declaró inválida la elección del sábado pasado (cuando nunca fue así).” [91]

El 28 de junio, el Ministro de Inteligencia iraní culpó a las potencias occidentales, especialmente a Estados Unidos y Gran Bretaña, por las protestas post-electorales y la violencia. Irán detuvo incluso a personal de la embajada británica en Teherán. [92] El 3 de julio, el jefe del Consejo de Guardianes de Irán dijo que, “el personal de la embajada británica sería sometido a juicio por incitar a protestas violentas.” Irán había detenido a nueve “empleados de la embajada británica, acusados de jugar un papel en la organización de manifestaciones a favor de la democracia”, pero había puesto en libertad a siete de ellos en julio. Sin embargo, un miembro del personal de la Embajada había sido acusado de tener “un papel significativo” en los disturbios de las elecciones [93].

En medio de todos los desmentidos británicos de cualquier participación, el Telegraph reveló a finales de julio que dos exiliados, “Azadeh Assadi y Vahid Saderigh habían prestado un apoyo crucial a líderes de la oposición de Teherán desde sus hogares en Londres”, que “tomando el ejemplo del Movimiento Verde Irání que había creado un punto de encuentro por un desafío sin precedentes a los dirigentes de la República Islámica”. Asimismo, organizaron la protesta en la embajada iraní en Londres, que duró 31 días, más en cualquier otra [94].

Hossein Rassam, jefe de la división de seguridad y política de la Embajada británica en Teherán, fue arrestado bajo la sospecha de que jugó un papel clave en las protestas “para proporcionar orientación a los diplomáticos y periodistas de los medios de comunicación británicos.” Además, un académico iraní-estadounidense fue arrestado. En 2007, Irán detuvo “Haleh Esfandiari, director del programa del Medio Oriente del Wilson Center, y Kian Tajbakhsh, con vínculos al Instituto Soros, por sospechas de poner en peligro la seguridad nacional del país.” Fueron liberados después de una detención de tres meses. [95]

De gran interés fueron las declaraciones de mis ex–genios estratégicos estadounidenses de alto rango dentro de la política exterior del Establishment a raíz de los disturbios: a saber, Henry Kissinger, Zbigniew Brzezinski y Brent Scowcroft. El ex asesor de Seguridad Nacional estadounidense Brent Scowcroft, en una entrevista con Al-Jazeera poco después del comienzo de las protestas, cuando se le preguntó si Estados Unidos tenía agentes de inteligencia en Irán en terreno, respondió sin vacilar: “Por supuesto que sí.” El entrevistador le preguntó si iban a ayudar a los manifestantes, a los que Scowcroft respondió: “Puede ser, quién sabe. Pero eso está lejos de ayudar a los manifestantes contra la fuerza combinada de la Guardia Revolucionaria, las milicias, y así sucesivamente, y la policía, que hasta ahora están totalmente unidos”. Explicó que siente que el “movimiento” para el cambio en Irán está ahí, y que, “Irán va a cambiar, creo que es casi inevitable.” [96]

Zbigniew Brzezinski, ex consejero de Seguridad Nacional en el gobierno de Jimmy Carter, cofundador con David Rockefeller de la Comisión Trilateral, y archihalcón de estrategia geopolítica, fue entrevistado en la CNN poco después de que comenzaron las protestas. Cuando se le preguntó cómo la situación podría resolverse de forma similar a Europa del Este, es decir, éxito como las revoluciones de color instalando títeres occidentales en el poder, Brzezinski respondió: “Bueno, creo que no va a funcionar de la manera en que funcionó en Europa Oriental, y espero que no se interrumpa de la manera en que terminó la plaza de Tiananmen. Europa del Este se volvió intensamente pro-occidental, pro-americana, y mucho más.” Además, explicó, “Si hay un cambio de régimen en Irán, existen mayores posibilidades de acomodarnos, y creo que es lo que se desea fervientemente. Pero eso requiere paciencia, manipulación inteligente, apoyo moral, pero sin injerencia política.” [97]

Henry Kissinger, ex Consejero de Seguridad Nacional y Secretario de Estado, fue entrevistado por la BBC en el estallido de los disturbios. Afirmó que, “Ahora, si resulta que no es posible hacer surgir un gobierno en Irán que pueda ocuparse de sí mismo como nación más que como una causa, entonces tendremos una situación diferente. Podemos concluir entonces que debemos trabajar por el cambio de régimen en Irán desde el exterior.”[98]

Claramente hubo amplia participación de los intereses occidentales detrás del movimiento por la “democracia” iraní que dio lugar a las protestas después de las elecciones. Sin embargo, el objetivo final de intentar una “revolución de color” falló, ya que no tuvo éxito en conseguir el cambio de régimen. La estrategia de Brzezinski de “manipulación inteligente” finalmente fracasó, y así, como Henry Kissinger declaró, “podemos concluir que debemos trabajar por el cambio de régimen en Irán desde el exterior.”

América Latina no se Queda Fuera: El Golpe de Estado en Honduras

Es importante echar un vistazo a los recientes acontecimientos en América Latina dentro del contexto imperial para entender cuán amplio y extenso es la estrategia imperial de Estados Unidos y la OTAN. Mientras los ojos del mundo y los medios de comunicación estaban atentos a los acontecimientos en Irán, tuvo lugar otro acontecimiento en América Latina, que fue convenientemente ignorado por los medios de comunicación internacionales.

El 28 de junio de 2009, el ejército hondureño secuestró el Presidente de Honduras y lo enviaron al exilio. La versión oficial era que el golpe fue motivado cuando Manuel Zelaya, el Presidente de Honduras, estuvo tratando de programar una encuesta sobre la celebración de un referéndum para reformar la Constitución. El Tribunal Supremo emitió una orden secreta para la detención de Zelaya el 26 de junio, “acusándolo de traición a la patria y abuso de poder.” [99] Los militares entraron en su casa dos días después, y lo enviaron en un avión militar a Costa Rica, y el ese mismo día, el Congreso Nacional votó a favor de sacar a Zelaya, y reemplazarlo con el Presidente del Congreso, Roberto Micheletti.

Zelaya resultó ser un estrecho aliado del presidente venezolano, Hugo Chávez, así como el presidente boliviano Evo Morales; quienes representan a los líderes populistas del nuevo viraje hacia la izquierda en América Latina, y constituyen una considerable fuerza de oposición frente a la hegemonía de los intereses de Estados Unidos y Occidente en la región. Hugo Chávez afirmó que el golpe de Estado tenía las manos de los Estados Unidos en el, y que la clase alta en Honduras colaboró y “convertió a Honduras en una “república bananera”, en una base de terror político y militar para el Imperio Norteamericano.”[100]

The New York Times informó que la administración de Obama fue “sorprendida” por el golpe, “pero también dijo que había estado trabajando durante varias semanas para tratar de evitar una crisis política en Honduras mientras escalaba la confrontación entre el Sr. Zelaya y los militares respecto a sus esfuerzos de levantar los límites del mandato presidencial”. Además, “Estados Unidos siempre ha tenido fuertes lazos con los militares hondureños y ayuda a entrenar a las fuerzas militares de Honduras.” También se informó que la Secretaria de Estado, Hillary Clinton visitó a Zelaya el 2 de junio y que Estados Unidos consideró que los planes de Zelaya de reforma de la Constitución eran una “mala idea”. El embajador de Estados Unidos en Honduras había mantenido conversaciones con funcionarios militares, donde “se discutió el cómo se podía remover al presidente de la oficina, cómo podría ser detenido, y qué autoridad podía hacer eso.”[101]

Resultó que, el General del Ejército hondureño que derrocó a Zelaya “es uno de los graduados dos veces de la Escuela de las Américas de Estados Unidos (SOA), una institución que ha entrenado a cientos de dirigentes golpistas y violadores de derechos humanos en América Latina.” Graduados anteriores han incluido al general argentino Leopoldo Galtieri; al dictador de Guatemala, general Efraín Ríos Montt, “el dictador panameño, general Omar Torrijos, que derrocó a un gobierno civil en el golpe de 1968; y el general Manuel Noriega, cinco veces graduado de la SOA, que gobernó el país y traficó drogas, mientras estuvo en la nómina de la CIA”; el dictador ecuatoriano, general Guillermo Rodríguez; los dictadores bolivianos, generales Hugo Banzer Suárez y Guido Vildoso Calderón; y el hombre fuerte del Perú, el general Juan Velasco Alvarado [102].

Como se informó al día siguiente del golpe, durante los últimos diez años, “Estados Unidos había entregado 18,41 millones dólares en armas y artículos de defensa a Honduras a través del programa de ventas militares extranjeras”, con Financiación Militar Extranjera por un total de 7,3 millones dólares desde 2003 a la fecha, y “los fondos de Entrenamiento y Formación Militar Internacional en ese mismo período ascendieron a los 14,82 millones dólares.” [103]

El Washington Post informó, dos días después del golpe, que cuando Clinton le preguntó si se trataba de una prioridad de Estados Unidos el ver a Zelaya reincorporado, ella respondió: “No hemos presentado ninguna demanda de que vayamos a insistir en eso, porque estamos trabajando con otros en nombre de nuestros objetivos finales”. Zelaya había disparado contra el general Romeo Vásquez antes del golpe y el comandante de la Fuerza Aérea, Gen. Luis Javier Prince Suazo, junto con muchos otros líderes militares, se resignó. Tanto Vásquez como Suazo fueron entrenados en la Escuela de las Américas [104].

Un artículo en The Guardian publicado unos días después del golpe señaló que, países de todo el mundo condenaron el golpe y pidieron la reincorporación de Zelaya, “la ambivalencia de Washington ha comenzado a levantar sospechas sobre lo que el gobierno de Estados Unidos está tratando de lograr en esta situación realmente. “Una posibilidad es que “si la administración de Obama lo desea, puede obtener concesiones de Zelaya como parte de un acuerdo para su regreso a la oficina.” Tras el golpe de Estado, la opresión en Honduras fue desenfrenada: “la represión política, el cierre de televisoras y emisoras de radio, la detención de periodistas, la detención y maltrato físico de diplomáticos y lo que el Comité para la Protección de Periodistas ha llamado a un apagón “mediático” todavía tienen que tener una seria reprimenda de Washington.” Como señalara astutamente el autor:

La batalla entre Zelaya y sus opositores enfrenta a un presidente reformista que es apoyado por sindicatos y organizaciones sociales contra de una élite política mafiosa, corrupta y plagada de drogas que está acostumbrada a elegir, no sólo la Corte Suprema y el Congreso, sino también al presidente. Es una historia recurrente en América Latina y Estados Unidos ha estado casi siempre del lado de las elites [105].

Esto se remonta a 2002, cuando Estados Unidos tenía sus manos involucradas en el intento de golpe en Venezuela para derrocar al presidente Hugo Chávez, que finalmente fracasó. En los meses previos al golpe de Estado de abril de 2002, funcionarios de Estados Unidos realizaron una serie de reuniones con “militares venezolanos y activistas de la oposición”. Además, “un par de semanas antes del intento de golpe de Estado, funcionarios del gobierno se reunieron con Pedro Carmona, líder empresarial que asumió el gobierno interino después que el presidente Hugo Chávez fuese detenido.”

El Pentágono incluso “confirmó que el jefe del Ejército venezolano, el general Lucas Rincón Romero, visitó el Pentágono en diciembre y se reunió con el Secretario Adjunto de Defensa para Asuntos del Hemisferio Occidental.” Además, cuando “el Sr. Carmona y otros líderes de la oposición llegaron a los Estados Unidos se reunieron con Otto Reich, asistente del Secretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental. “Otto Reich era un veterano los “trucos sucios” de la era Reagan en América Latina, como las operaciones de la contra, que incluían terroristas y escuadrones de la muerte financiados por la droga de Estados Unidos, y Reich “fue el jefe de la oficina de diplomacia pública en el Departamento de Estado, que fue más tarde encontrada participando en propaganda encubierta a favor de la contra.” [106]

The Observer informó que el intento de golpe en 2002 “estaba estrechamente ligado a los altos funcionarios del gobierno de Estados Unidos”. Entre los funcionarios involucrados, “Elliot Abrams, quien le dio un empujón al intento de golpe de Estado venezolano, tuvo la convicción de engañar al Congreso sobre el infame Irán-Contra. “Estaba, por supuesto, Otto Reich, quien se reunió con todos los líderes golpistas en los meses anteriores al golpe. Por último, John Negroponte, quien en 2002 era “embajador ante las Naciones Unidas. Fue embajador de Reagan en Honduras desde 1981 hasta 1985, cuando un escuadrón de la muerte entrenado por Estados Unidos, el Batallón 3-16, torturó y asesinó a montones de activistas. Una fuente diplomática dijo que Negroponte había sido “informado de que podría haber algún movimiento en la Venezuela de Chávez a principios de año.” [107]

Dos semanas después del golpe de Estado en Honduras, Roberto Micheletti, el hombre que sustituyó Zelaya después del golpe, se presentó en la casa del Presidente Óscar Arias de Costa Rica, quien buscó mediar entre el “gobierno interino” y Zelaya. Micheletti, sin embargo, fue acompañado con un elenco de personajes interesantes.Llegó con seis asesores, entre ellos, “un estadounidense especialista en relaciones públicas que ha hecho trabajos para el ex presidente Bill Clinton y el intérprete estadounidense; y un funcionario cercano a las conversaciones dijo que el equipo rara vez se dio un paso sin consultarle el”. La presión internacional para la imposición de sanciones pro parte de Estados Unidos en Honduras fue creciendo, sin embargo:

El Sr. Micheletti, se ha embarcado en una ofensiva de relaciones públicas, con sus partidarios contratando de abogados de alto perfil con fuertes conexiones a Washington para hacer lobby contra dichas sanciones. Un poderoso consejo empresarial de América Latina contrató Lanny J. Davis, quien se ha desempeñado como abogado personal del Presidente Clinton, y quien hizo campaña para la Sra. Clinton en la presidencia.

[. . . ] El Sr. Micheletti interpuso al asesor de otra empresa con vínculos a Clinton en las conversaciones en Costa Rica. El asesor, Bennett Ratcliff de San Diego, se negó a dar detalles sobre su papel en las conversaciones.

“Toda propuesta de ese grupo de Micheletti fue escrita, presentada o aprobada por los estadounidenses”, dijo otro funcionario cercano a las conversaciones, en referencia al Sr. Ratcliff. [108]

Es evidente que, independiente de cual sea el resultado final, que aún no se ha determinado, la mano de los Estados Unidos se puede ver en el golpe de Estado de Honduras. El sesgo y, finalmente, el fracaso de la prensa internacional se hicieron bastante evidentes como consecuencia del golpe de Estado. Si bien los medios de comunicación mundiales, en particular los medios de comunicación corporativos occidentales, no pararon de darle cobertura de las elecciones iraníes, proclamando el fraude, sin siquiera ofrecer pruebas; un golpe militar derrocando a un presidente elegido democráticamente y la instalación de una dictadura opresiva que inició de al instante una represión de mano dura, recibió escasa atención. Los medios de comunicación occidentales atacaron un proceso democrático real en acción, haciendo caso omiso de un asalto militar contra la democracia. Qué historia recibe más cobertura está determinada por los intereses en juego: en Irán, Occidente quiere un nuevo gobierno, por lo que los medios de comunicación presionaron por uno; en Honduras, Estados Unidos quería un nuevo gobierno, por lo que los medios de comunicación hicieron la vista gorda mientras que conseguían uno a través de medios no democráticos.

El Teatro de Guerra Afganistán-Pakistán 

A los pocos días de entrar en el cargo, el presidente Obama autorizó un ataque con misiles en Pakistán, que mató a varios civiles. Obama continuó con esta estrategia, después de que Bush, en julio de 2008, “autorizara a la CIA y al Comando Conjunto de Operaciones Especiales a realizar incursiones terrestres en Pakistán.” [109] Esto fue marcando los pasos de la estrategia de Estados Unidos en la región, particularmente en relación con Afganistán y Pakistán.

A finales de marzo, Obama anunció su plan para una nueva estrategia para Afganistán y Pakistán, que ha de ser una estrategia combinada. Como parte de la estrategia, conocida como Estrategia AfPak, “Más tropas, funcionarios civiles y el dinero de Estados Unidos serán necesarios” y “Obama se comprometió a reforzar el foco de Estados Unidos en Pakistán.” Además, Obama anunció a finales de marzo que, “enviará 4.000 soldados estadounidenses – además de los 17.000 adicionales que ya autorizó” en febrero, “para trabajar como instructores y asesores al ejército afgano, y cientos de funcionarios civiles y diplomáticos más para ayudar a mejorar la gobernabilidad y la economía del país”, con lo que el número total de las tropas de Estados Unidos llega a los 60.000 [110].

En mayo, un hecho importante tuvo lugar en los círculos militares, cuando en una de las pocas veces en más de 50 años, un general estadounidense en tiempos de guerra fue retirado del campo. En mayo de 2009, el secretario de Defensa Robert Gates despidió al general de Afganistán diciendo que se necesitaban “ideas nuevas” y “ojos nuevos” en Afganistán. Gates “recomendó que el Presidente Obama sustituyera a McKiernan de comandante por un veterano de Operaciones Especiales, el teniente general Stanley A. McChrystal.” Como informó el Washington Post, McKiernan, el general despedido por Gates, “era visto como alguien prudente y convencional de mente”. [111] ¿Podría ser que McKiernan no vio la estrategia AfPak como una opción viable; que iba en contra de la “cautela”?

Su reemplazo, el general McChrystal, fue “director del Estado Mayor Conjunto de Pentágono. De 2006 a agosto de 2008, fue del secreto Comando Conjunto de Operaciones Especiales, encargado de capturar o matar a dirigentes de alto nivel del grupo insurgente sunita Al-Qaeda en Irak.” [112] Un experto describió al nuevo general, como sigue: “McChrystal mata a la gente.” Un funcionario militar de alto rango en el Pentágono preguntó-, ¿qué mensaje estamos enviando, cuando nuestro cazador de gran valor objetivo es enviado a la cabeza en Afganistán?” [113]

Sin embargo, hay otra vuelta de tuerca en esta historia. Como periodista ganador del Premio Pulitzer, Seymour Hersh reveló que, Cheney creó una unidad especial llamada Comando Conjunto de Operaciones Especiales (JSOC), para llevar a cabo asesinatos de alto nivel. Esta unidad se mantuvo en secreto durante muchos años, y Hersh se refiere a él como un “anillo de asesinatos del Ejecutivo”. Hersh informó que llevaron a cabo múltiples asesinatos, “no sólo en Irak y Afganistán, sino también en muchos otros países, en Medio Oriente y Asia Meridional; África del Norte y América Central, incluso”. El nuevo general del teatro de guerra AfPak, Stanley McChrystal, fue utilizado para hacer funcionar el escuadrón de la muerte de Cheney [114].

A finales de noviembre de 2009, Obama anunció un aumento de 30.000 soldados adicionales a Afganistán, “con lo que el total de la fuerza estadounidense asciende a unos 100.000 efectivos.” [115] Además, a principios de diciembre, se informó que Obama “autorizó una ampliación del programa de drones de la CIA a las zonas tribales de Pakistán al margen de la ley, dijeron las autoridades esta semana, paralelamente a la decisión del presidente, quien anunció el martes, el envió de 30.000 soldados más a Afganistán.”[116]

Claramente, la estrategia Afganistán-Pakistán sólo enciende aún más a la región en conflicto y confusión. Ampliar la guerra de Afganistán a Pakistán es similar a jugar con fósforos alrededor de un cartucho de dinamita. Quizá fue la visión del anterior general, McKiernan, al observar esta locura estratégica, por lo tanto, la razón de su expulsión. La desestabilización de la región amenaza a todos los países vecinos, entre ellos India, China, Rusia, Turquía e Irán. La posibilidad de crear una guerra mucho más amplia en la región, e incluso entre las grandes potencias, es cada vez mayor.

África y el AFRICOM

Durante la Guerra Fría, África fue un campo de batalla imperial entre la Unión Soviética y las potencias de Estados Unidos y la OTAN, con el objetivo final de hacerse con el control de zonas estratégicas ricas en recursos. Desde el colapso de la Unión Soviética, la influencia de Rusia en África se ha disipado en mayor medida, y con ello, llegó la lucha neo-imperial entre las potencias occidentales por el control de los puntos estratégicos clave. Ahora, la gran batalla en África está entre las potencias de la OTAN, principalmente los Estados Unidos, y China, que ha tenido un crecimiento e influencia exponencial en el continente.

La década de 1990 vio el genocidio de Ruanda como un acontecimiento clave en África, que fue, en realidad, una lucha entre Francia y los Estados Unidos por la clave ubicación estratégica de Ruanda. El Banco Mundial y el FMI establecieron las bases para el conflicto, creando las condiciones económicas que exacerbaron las tensiones étnicas de la era colonial. Mientras tanto, Estados Unidos, a través del estado vasallo de Uganda, financió las operaciones militares y la formación del Frente Patriótico Ruandés (FPR), que condujo las operaciones militares desde Uganda hacia Ruanda. La guerra civil librada entre 1990 y 1993, con la financiación estadounidense a todas las partes del conflicto. En 1994, el FPR derribó el avión que transportaba a los Presidentes de Rwanda y Burundi, lo que desencadenó el genocidio. Tras el genocidio, el títere entrenado en Estados Unidos, Paul Kagame, se convirtió en Presidente de Ruanda [117].

Tras estos acontecimientos, Estados Unidos consiguió dos protectorados en África Central; Uganda y Ruanda, quienes bordeaban la República Democrática del Congo (RDC). Este fue el premio mayor en la zona. Tanto desde Rwanda como de Uganda, las operaciones militares fueron financiadas y entrenadas fuerzas paramilitares por Estados Unidos para aventurarse en la RDC, que estalló en golpes de estado y Guerra Civil. Sin embargo, las empresas occidentales, principalmente de Estados Unidos y Canadá estaban saqueando al Congo rico en recursos, mientras millones de civiles congoleños murieron [118].

En abril de 2001, la congresista Cynthia McKinney organizó una audiencia sobre la intervención occidental en el saqueo de África, donde afirmó que “en el corazón del sufrimiento de África está Occidente, y especialmente Estados Unidos; el deseo de acceso a los diamantes, petróleo, gas natural y otros recursos preciosos de África. . . Occidente, y especialmente los Estados Unidos, han puesto en marcha una política de opresión, desestabilización y templanza, por un principio moral, sino por un deseo desatado de enriquecerse a costa de las fabulosas riquezas de África.” [119]

En el Nuevo Orden Mundial, África no ha perdido su importancia como premio geopolítico de las grandes potencias. Si bien Medio Oriente, a excepción de Irán, se encuentra en gran parte bajo la influencia de los Estados Unidos y sus aliados de la OTAN, África es el principal campo de batalla entre los Estados Unidos y China. El imperialismo en África se rotula bajo varios nombres: la “Guerra contra el Terrorismo”, asistencia militar, ayuda económica, e “intervención humanitaria”, por nombrar unos pocos.

La Estrategia Estadounidense en África

En 2005, el Council on Foreign Relations (CFR), el principal grupo de planificación política de la elite estadounidense, publicó un Informe del Grupo de Tareas sobre la Estrategia de Estados Unidos en África llamado, Más que Humanitarismo: Un Enfoque Estratégico de Estados Unidos hacia Africa. En el informe, se afirma que:

África es cada vez más importante debido a su creciente papel en el mundo con el suministro de petróleo, gas y minerales no combustibles. Proveyendo ahora del 15% de las importaciones de petróleo a Estados Unidos, la producción de África podría duplicarse en la próxima década, y su capacidad de exportación de gas natural se incrementará aún más. En la próxima década, África podría suministrar a Estados Unidos con tanta energía como el Medio Oriente [120].

El informe señala que, “Estados Unidos está enfrentando una competencia intensa por energía y otros recursos naturales en África”, identificando a la India y principalmente a China como a sus principales competidores “en la búsqueda de estos recursos y por tanto, de influencia económica y política en el continente.” [121] En particular, “China representa un reto particularmente importante para los intereses de Estados Unidos”. [122]

Además, “para competir más eficazmente con China, Estados Unidos debe dar más estímulo y apoyo a los que a los Estados africanos que funcionan bien, desarrollando medios innovadores de competencia para las empresas Estados Unidos, prestando atención de alto nivel a África, y comprometiendo a China en estas prácticas que entran en conflicto con los intereses de Estados Unidos”. [123]

En el análisis de la amenaza que plantea China a los Estados Unidos en África, el informe hipócrita y engañosamente señala que una de sus principales preocupaciones es que China utiliza “su puesto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para proteger a algunos de los regímenes más atroces de África de sanciones internacionales, en particular Sudán y Zimbabwe. “[124] Este ignora convenientemente que Estados Unidos hace lo mismo en lo que respecta a Israel, así como apoya tácita, abierta y encubiertamente cualquier régimen brutal alrededor del mundo, no sólo en África.

El informe explicó que gran parte de la creciente influencia de China se debe a sus “créditos blandos”, que significan que los préstamos de China a los países africanos no están vinculados a “condiciones”, como los del Banco Mundial y del FMI, haciéndolos mucho más atractivos para los países africanos. China también tiene una inversión muy elevada en el petróleo de Sudán, en particular en Darfur, al que Occidente no tiene acceso.

En el análisis de cómo la Guerra contra el Terrorismo había sido llevada a África, el informe dice:

Post-9/11, el enfoque antiterrorista de Estados Unidos en África ha sido conducido por los militares de Estados Unidos: CENTCOM en el Cuerno; EUCOM en África Occidental, Central y Meridional; y el Comando de Operaciones Especiales de Estados Unidos (SOCOM). Más tranquila, la cooperación de inteligencia de Estados Unidos con estados claves se ha expandido en paralelo a la ampliación del papel de los militares de Estados Unidos. [125].

Como informó el Guardian en junio de 2005, “una nueva disputa” para África “se está produciendo entre las grandes potencias del mundo, que están escarbando en el continente por su petróleo y diamantes.” Una custión clave de esto es que “las empresas de Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña y China compiten para beneficio de los gobernantes de regímenes a menudo caóticos y corruptos”. [126]

Somalia
En mayo de 2006, el Washington Post informó que Estados Unidos ha estado “apoyando secretamente a caudillos seculares que han estado librando feroces batallas contra los grupos islámicos por el control de la capital, Mogadiscio.” [127]

En diciembre de 2006, Etiopía, fuertemente respaldado y apoyada por los Estados Unidos, invadió Somalia, derrocando al gobierno islamista. El apoyo de Estados Unidos para las operaciones se basa en las afirmaciones de Somalia era caldo de cultivo para los terroristas y Al-Qaeda. Sin embargo, esto se ha convertido ahora en insurgencia. Wired Magazine informó en diciembre de 2008 que, “Por varios años los militares de Estados Unidos han librado una guerra secreta en Somalia, utilizando helicópteros armados, aviones y fuerzas especiales para desbaratar las redes terroristas sospechosos – Y obtener la ayuda a Etiopía que avala un gobierno de “transición” respaldado por Estados Unidos.”[128]

Sin embargo, esto naturalmente es algo más que la lucha contra “terroristas”. La guerra civil ha causado estragos en Somalia desde 1991, generando desestabilización e inestabilidad política. La ONU intervino entre 1992 y 1995, y Estados Unidos envió a las fuerzas especiales en 1993. Los Angeles Times reveló en 1993, que “cuatro grandes compañías petroleras de Estados Unidos están tranquilamente sentadas a la expectativa de fortunas por concesiones exclusivas para explorar y explotar decenas de millones de hectáreas de las zonas rurales de Somalia.” Según el artículo, “casi dos tercios de Somalia, fueron asignadas a las gigantes petroleras estadounidenses Conoco, Amoco, Chevron y Phillips en los últimos años antes de que Presidente pro estadounidense Mohamed Siad Barre fuese derrocado y el país cayera en el caos, en enero de 1991″.

Más información:

Conoco Inc., la única corporación multinacional importante que mantuvo funcionando una oficina en Mogadishu en los últimos dos años de anarquía a nivel nacional, ha participado directamente en el papel del gobierno de Estados Unidos dentro del esfuerzo militar humanitario patrocinado por las Naciones Unidas.

Conoco, cuyos incansables esfuerzos de exploración en el norte y centro de Somalia cuyos informes habían dado las perspectivas más alentadoras justo antes de la caída de Siad Barre, permitió que su complejo corporativos en Mogadiscio fuese transformado en una embajada estadounidense de facto unos días antes de que los Marines de Estados Unidos aterrizaran en la capital, con el enviado especial de Bush usándola como sede provisional. Además, el presidente de la filial de la compañía en Somalia recibió elogios de altos funcionarios por servir como “facilitador” voluntario del gobierno durante los meses antes y durante la intervención de Estados Unidos. [129].

Las tropas etíopes ocuparon Somalia por un par de años, y en enero de 2009, las últimas tropas etíopes salieron de la ciudad capital de Mogadishu. En 2007, la ONU autorizó una la misión de mantenimiento de la paz Unión Africana (UA) en Somalia. En marzo de 2007, funcionarios militares de Uganda aterrizaron en Somalia. Esencialmente, lo que esto ha hecho es que la ocupación etíope abierta de Somalía haya sido sustituida por una ocupación del país administrada por la ONU-Unión Africana, en la que las tropas de Uganda son mayoría. Dado que Uganda es un estado militar vasallo estadounidense en la región, los norteamericanos apoyaron abiertamente que las tropas de Etiopía fueran sustituidas por un contingente ugandés apoyo encubiertamente por Estados Unidos.

Africom

En 2007, Newsweek informó que, “Estados Unidos está en silencio ampliando su lucha contra el terrorismo en el frente africano. Hace dos años Estados Unidos creó la Asociación de Contraterrorismo del Trans-Sahariano con nueve países de África central y occidental. No hay una presencia permanente, pero la esperanza es generar apoyo y reprimir el radicalismo compartiendo las armas y tácticas de Estados Unidos con los regímenes amigos y ganando amigos a través de un vasto programa humanitario organizado por la USAID, así como la construcción y la formación profesional.” El Pentágono anunció la formación de un nuevo comando estratégico militar denominado “Africom” (Comando Africano), que “va a integrar los programas diplomáticos, económicos y humanitarios existentes en una sola visión estratégica para África, prestando más atención a las largamente ignoradas preocupaciones estadounidenses sobre inteligencia y energía el continente, y elevando los intereses africanos al mismo nivel de importancia que los de Asia y el Oriente Medio. “

El artículo hacía una breve mención a los críticos, diciendo que “No es sorprendente que la nuevas críticas a la creación de una base importante de Estados Unidos en África sean por inspiradas por críticos europeos y africanos de la extralimitación imperial de Estados Unidos”. Algunos afirman que representa una “militarización de la política de norteamericana en África”, que no es una exageración de la imaginación, pues como apuntaba el artículo, “Estados Unidos ha identificado al Sahel, una región que se extiende al oeste de Eritrea en la parte más amplia de África, como la próxima zona crítica en la Guerra contra el Terror y comenzó a trabajar con los represivos gobiernos del Chad y Argelia, entre otros, para promover los intereses americanos”.

Como Newsweek informó:

El problema es que, crecientemente, los dirigentes africanos no parecen querer al Africom. Ellos lo ven como la próxima fase de la Guerra contra el Terror -una forma de perseguir a los jihadistas dentro de los Estados débiles o fallidos de África, que muchos funcionarios de Estados Unidos han descrito como caldo de cultivo para el terrorismo. Están preocupados de que el flujo de armas vaya a desviar el flujo de la ayuda, y que la lucha contra el terrorismo Estados Unidos seguirá desestabilizando una región ya propensa a las guerras civiles. [130]

Africom es el nuevo comando militar estadounidense diseñado para el control de África, que actualmente se presenta como un importante campo de batalla neo-colonial entre los Estados Unidos y China. África sigue siendo un importante frente en las aventuras imperialistas de las potencias dominantes del Nuevo Orden Mundial. Su gran riqueza en recursos hace que sea un lugar de importancia estratégica para las potencias mundiales que buscan tener la hegemonía sobre ella.

Conclusión

La continuación de las posturas de la Guerra Fría, de Occidente contra Oriente, se mantiene y está exacerbándose, en lo que puede ser considerado como una “Nueva Guerra Fría”. Al mismo tiempo, los conflictos regionales mundiales se siguen librando y ampliando, ya sea en el Oriente Medio, África Central o Asia Central, con golpes de estado y cambios de régimen siendo promovidos en Europa del Este, América del Sur y en todo el mundo. Sin embargo, estos dos grandes problemas del planeta: las guerras y los conflictos regionales y la nueva guerra fría, no están separados; están intrínsecamente vinculadas. Una exacerbación de los conflictos, en cualquiera y en todas las regiones, sólo servirá para fortalecer el conflicto político-estratégico entre la alianza de EEUU y la OTAN y la alianza entre Rusia y China.

Todo lo que se requiere para una nueva gran guerra mundial es apenas una chispa: si viene como una guerra entre Pakistán y la India, o como un ataque militar contra Irán, en cuyo caso, China y Rusia no se quedarán de brazos cruzados como lo hicieron con Irak. Un ataque contra Irán, en particular con misiles nucleares, como se ha propuesto, daría lugar a la III Guerra Mundial.

Entonces ¿por qué la estrategia de parte de los Estados Unidos y la OTAN continúa empujando hacia esa dirección?

Como George Orwell escribió una vez:

La guerra no se hace para ser ganada, está destinado a ser continua. La sociedad jerárquica sólo es posible sobre la base de la pobreza y la ignorancia. Esta nueva versión ya es el pasado y no ha existido ningún pasado diferente. En principio, el esfuerzo de guerra siempre se planifica para mantener la sociedad al borde de la inanición. La guerra se libra por el grupo gobernante en contra de sus propios súbditos y su objetivo no es la victoria sobre Eurasia o Asia Oriental, sino mantener intacta la estructura misma de la sociedad.

Una Nueva Guerra Mundial sería una guerra global llevada a cabo por una clase dominante mundial contra los ciudadanos del mundo, con el objetivo de mantener y reformar la sociedad jerárquica para servir sus propios intereses. Eso podría, en efecto, simbolizar una Nueva Guerra Mundial para un Nuevo Orden Mundial. En un mundo globalizado, todo conflicto tiene repercusiones globales; la tarea en cuestión es hacer que la gente puede darse cuenta que la guerra no se libra contra un enemigo “distante” o “extranjero “, sino contra todos los pueblos del mundo.

Herman Goering, el segundo al mando de Hitler, explicó el concepto de guerra cuando estaba siendo procesado en los Juicios de Nuremberg por crímenes de guerra, cuando dijo: “Porque, por supuesto, la gente no quiere guerra”, y que, “Naturalmente, la gente común no quiere la guerra, ni en Rusia ni en Inglaterra ni en América, ni por supuesto en Alemania. Eso se entiende. Pero, después de todo, son los líderes del país los que determinan la política y siempre es una cuestión tan simple como arrastrar al pueblo, sea es una democracia o una dictadura fascista o un parlamento o una dictadura comunista.” Cuando Goering fue corregido respecto a que en una democracia, “la gente tiene algo que decir en la materia a través de sus representantes electos,” Goering respondió:

Oh, eso está muy bien, pero, con o sin voz, el pueblo siempre puede ser arrastrado a entregarse a los líderes. Eso es fácil. Todo lo que tiene que hacer es decirles que están siendo atacados y denunciar a los pacifistas por falta de patriotismo y exponer al país al peligro. Funciona de la misma manera en cualquier país [131].

Andrew Gavin Marshall es investigador asociado de Centre for Research on Globalization(CRG). Actualmente está estudiando Economía Política e Historia en la Simon Fraser University.

Original en: Global Research

4.La demencia imperial y el camino a la tercera guerra mundial

Por Andrew Gavin Marshall

Definiendo la Estratagema Imperial

A finales los 90, Brzezinski escribió el diseño para el proyecto imperial de Estados Unidos en el Siglo XXI en su libro, “El Gran Tablero de Ajedrez.” Afirmó sin rodeos que “es imperativo que no surja ningún contendiente en Eurasia, capaz de dominar Eurasia y, por tanto también de desafiar a Estados Unidos”, y luego dejaría en claro el carácter imperial de su estrategia:

Para decirlo en una terminología que se remonte a la época más brutal de los antiguos imperios, los tres grandes imperativos de la geoestrategia imperial son evitar la colusión y mantener la dependencia de seguridad entre los vasallos, mantener tributarios flexibles y protegidos, y evitar que los bárbaros se junten [1].

Explicó además que las naciones de Asia Central (o “Balcanes Euroasiáticos”, como las denomina él):

Son de importancia desde el punto de vista de la seguridad y existen ambiciones históricas de al menos tres de sus vecinos más inmediatos y poderosos, a saber, Rusia, Turquía e Irán, con China mostrando también un creciente interés político en la región. Pero los Balcanes Euroasiáticos son infinitamente más importantes como premio económico potencial: una enorme concentración de gas natural y reservas de petróleo se encuentra en la región, además de importantes minerales, incluyendo oro [2]

Brzezinski hace hincapié en “que el interés primordial de los Estados Unidos es ayudar a asegurar que no exista otra potencia capaz de controlar este espacio geopolítico y que la comunidad global no tenga trabas a su acceso financiero y económico .” [3]Obama como un Furibundo Imperialista

Obama no desperdició tiempo en acelerar rápidamente las aventuras imperiales de Estados Unidos. Mientras dejaba de lado el uso del término “Guerra contra el Terror”, el Pentágono adoptó el término “operaciones de contingencia en el extranjero”. [4] Es la típica estrategia de la Administración Obama: cambiar las apariencias, no la sustancia. Fue cambiado el nombre, pero sigue siendo la “Guerra contra el Terror”, y no sólo eso; fue acelerada rápidamente a un nivel que no habría sido posible para la administración anterior.

La actual expansión del imperialismo norteamericano a nivel global se ha acelerado rápidamente desde que Obama asumió la presidencia, y parece decidido a comenzar y ampliar guerras en todo el mundo. Cuando Obama llegó a la presidencia, Estados Unidos y sus aliados occidentales estaban involucrados en una serie de guerras, ocupaciones y desestabilizaciones encubiertas, en Afganistán, Irak, Somalia, el Congo, y Obama asumió el cargo en medio del brutal asalto de Israel contra Gaza. Desde el comienzo de su presidencia, Obama justificó inmediatamente el violento ataque de Israel contra palestinos inocentes, aceleró rápidamente la guerra y la ocupación de Afganistán, expandió la guerra a Pakistán, comenzó una nueva guerra en Yemen, y apoyó un golpe militar en Honduras, que sacó un popular gobierno democrático en favor de una brutal dictadura. La Administración Obama ha expandido operaciones especiales secretas por todo Medio Oriente, Asia Central y el Cuerno de África, y está preparando el camino para una guerra contra Irán. [5] De hecho, la Administración Obama ha ampliado fuerzas de operaciones especiales a 75 países en todo el mundo (en comparación con unos 60 durante el Régimen Bush). Entre los muchos países con operaciones en expansión están Yemen, Colombia, Filipinas, Somalia, Pakistán, entre muchos otros. [6] Además, en los últimos meses, la Administración Obama ha estado en ruido de sables con Corea del Norte, potencialmente iniciando una guerra en la Península Coreana. Con la creación del Comando de África (AFRICOM) del Pentágono, la política exterior estadounidense en el continente se ha militarizado crecientemente.

Al parecer ningún continente está a salvo. Estados Unidos y sus socios de la OTAN están desarrollando una política exterior aparentemente enferma de acelerar dramáticamente el imperialismo militar tanto abierto como encubierto. Esta política parece ir rumbo a un eventual enfrentamiento con las potencias emergentes de Oriente, en particular China, pero también, potencialmente, India y Rusia. China y Estados Unidos, en concreto, se mueven en un rumbo de colisión imperial: en Asia Oriental, Asia Meridional, Asia Central, Medio Oriente, África y América Latina. La competencia por el acceso a los recursos es una reminiscencia del “Gran Juego” del Siglo XIX, donde Afganistán fue un campo de batalla central.

Uno podría pensar que en medio de una masiva crisis económica global, la peor que el mundo haya visto, las naciones más importantes deberían reducir su alcance y militarismo imperial a fin de reducir sus deudas y mantener sus economías. Sin embargo, existe una “lógica imperial” detrás de esta situación, y que debe ser integrada dentro de un contexto geopolítico más amplio.

Conceptualizando el Ascenso de China

En primer lugar, debemos tratar adecuadamente la naturaleza del ascenso de China en el orden mundial. Lo que estamos presenciando es una situación única en la historia. Por primera vez, el surgimiento de una “nueva” potencia no se está desarrollando en el contexto de un levantamiento contra los poderes hegemónicos de la época, sino que dentro del orden hegemónico. En resumen, el ascenso de China no es un ascenso contra Estados Unidos; es más bien un ascenso dentro del orden mundial estadounidense. Por lo tanto, China ha crecido lo que Occidente le ha permitido crecer, pero ello no significa que China no tratará de servir a sus propios intereses ya que ha acumulado un estatus y poder global significativos. China ha crecido gracias a la integración con el sistema económico dominado por Occidente, y en particular el sistema bancario occidental y el de bancos centrales. China y Estados Unidos son económicamente dependientes el uno del otro, donde Estados Unidos compra productos baratos de China, y China, los fondos de deuda de Estados Unidos. En efecto, China está financiando también las aventuras imperiales de Estados Unidos.

Por lo tanto, se nos presenta una situación única: una de dependencia y competencia mutuas. Mientras China y Estados Unidos son dependientes uno de otro, también están los demás competidores importantes, especialmente en términos de acceso y control sobre los recursos. Por ejemplo, China apoya a Irán y Sudán. Estas dos naciones son objetivo prioritario de las ambiciones imperiales estadounidenses, no por alguna preocupación humanitaria o por el terrorismo (aunque eso es la propaganda expuesta más a menudo), sino que debido a los recursos importantes y estratégicos de estas naciones. Como no se subordinan a Occidente y en particular a Estados Unidos, son consideradas “naciones enemigas”, y por tanto los medios se enfocan en demonizar a estas naciones para que el público apoye medios militares y de otro tipo para implementar “cambios de régimen.” China apoya estas naciones por el acceso a sus recursos, y como forma de contrarrestar la influencia estadounidense.

Gobernanza Global

Para agregar otra compleja característica a esta historia, hay que situar esta relación conflictiva en el contexto de la crisis económica global y la respuesta mundial a la misma. El G20 es el principal foro principal de “gobernanza global”, donde las naciones del mundo están trabajando juntas para integrar cada vez más sus enfoques de gobernanza a nivel global. La crisis económica ha proveído el ímpetu para estimular los llamados y la implementación de planes para construir un sistema de gobernanza económica global: un banco central global y una moneda global. Así que, mientras China y Estados Unidos están tratando de integrarse más económica y globalmente, también están compitiendo por el acceso y control de los recursos.

La lógica detrás de esto es que ambas potencias quieren tener la posibilidad de negociar el proceso de construcción de un sistema de gobernanza global desde su lugar más seguro. Si bien se reconoce generalmente que el mundo está siendo testigo del “ascenso de Oriente,” en particular con China e India, observamos el movimiento del centro del poder global desde el Atlántico al Pacífico. Varios comentaristas durante años han estado analizando y discutiendo este tema, sin embargo, el hecho de que el poder se haya centrado en el Atlántico durante los últimos 500 años significa que no será tan fácil de trasladar al Pacífico. De hecho, las potencias occidentales no sólo han reconocido el lugar de Oriente, sino que Oriente ha crecido debido a que se lo han permitido y le han ayudado en este proceso. Las potencias occidentales han implementado esto no por algún designio benevolente, sino porque los poderes intelectuales organizados de Occidente (a saber, los principales think tanks e intereses bancarios) han tratado de crear un sistema perfecto de gobernanza global, donde el poder no domina de una nación a otra, o de Occidente a Oriente, sino que el poder está centralizado a nivel global. Este es obviamente un proyecto a largo plazo, y se concretará (o no lo hará) hasta varias décadas más. Sin embargo, es a través de las crisis – económica, política y social – que este proceso de gobernanza global puede ser rápidamente acelerado.

Ver: Orquestando una Depresión Global para crear un Gobierno Global

Comprendiendo las Dinámicas Imperiales

Existe otra dinámica de esta relación compleja que debe ser abordada: la dinámica interna entre la elites políticas, económicas y militares de las naciones dominantes. En aras del tiempo, me centraré en los dos países principales: Estados Unidos y China. El aparato de seguridad nacional estadounidense, a saber, el Pentágono y los servicios de inteligencia, han trabajado durante mucho tiempo al servicio de la élite económica y en estrecha cooperación con la élite política. Existe una red que, que el presidente Eisenhower denominó “complejo militar-industrial”, donde los intereses de estos tres sectores se superponen y, proveen a Estados Unidos de su impulso imperial.

Es dentro de los principales think tanks de la nación, específicamente el Council on Foreign Relations (CFR), donde es fomentada y administrada la cohesión entre estos sectores. Los think tanks, y sobre todo el CFR, son responsables de las políticas del imperio estadounidense. Los think tanks unen a las elites de los sectores más poderosos de la sociedad – militares, políticos, empresarios, banca, inteligencia, académicos, medios, etc. – y discuten, debaten, y en última instancia producen planes de estrategia y recomendaciones para la política exterior estadounidense. Los individuos de estos think tanks se mueven dentro y fuera de los círculos de formulación de políticas, creando una puerta giratoria entre los planificadores de políticas y los que las implementan. Los think tanks, en este contexto, son esencialmente los motores intelectuales del imperio estadounidense.

Sin embargo, no debemos pensar que por agruparse juntos, trabajar juntos, y elaborar estrategias en conjunto, son iguales en sus puntos de vista o métodos; existe un importante debate, desacuerdo y conflicto dentro y entre los think tanks y los círculos de formulación de políticas. Sin embargo, la disidencia dentro de estas instituciones es de carácter particular: se centra en desacuerdos sobre los métodos en lugar de las metas y objetivos. Elaborando, los miembros (al menos los miembros poderosos) de los think tanks como el Council on Foreign Relations no se oponen a la causa imperial y el apoyo a la hegemonía estadounidense, ya que es un hecho, y a menudo ni siquiera es discutida. Ese es el entorno en el que opera la élite.

Lo que queda para debate y discusión son los métodos utilizados para lograrlo, y es aquí donde surgen conflictos importantes entre las élites. Los banqueros y las corporaciones tratan de proteger sus intereses financieros y económicos en todo el mundo. Los funcionarios militares están preocupados por preservar y expandir la hegemonía estadounidense, y se centran principalmente en los posibles rivales para el poder militar estadounidense, y tienden a favorecer las opciones militares de la política exterior por sobre las diplomáticas. Los representantes políticos deben estar preocupados de la influencia y proyección total del poder estadounidense – económico, militar, político, etc. – así que deben sopesar y equilibrar esos diversos intereses y traducirlos en una política coherente. A menudo, se inclinan hacia el uso de la fuerza militar, sin embargo, ha habido muchos incidentes y problemas para los cuales los líderes políticos han tenido que apartar al ejército y perseguir objetivos diplomáticos. También ha habido casos en que los militares han tratado de reinar sobre líderes políticos furibundamente militaristas, por ejemplo, durante el Régimen Bush con los neo-conservadores presionando por una confrontación directa con Irán, lo que provocó protestas directas y a menudo públicas y réplicas del establishment militar, así como renuncias de varios de los generales de alto rango.

Estas diferencias son a menudo representadas directamente en las administraciones. Los años de Kennedy, por ejemplo, vieron un continuo conflicto entre militares y círculos de inteligencia, y el liderazgo civil de John Kennedy. Su breve periodo como presidente se caracterizó por una lucha constante por evitar que los servicios militares y de inteligencia estadounidenses – en particular el Estado Mayor Conjunto y la CIA – comenzaran guerras contra Cuba, Vietnam y la Unión Soviética. La crisis de los misiles se resolvió sólo después que Robert Kennedy, hermano de JFK y Fiscal General, convenciera a los rusos que Kennedy estaba en riesgo de ser derrocado por un golpe militar, que derivaría en una guerra nuclear directa contra la URSS.

Ver: El Estado de Seguridad Nacional y el Asesinato de JFK

Así, dentro de los círculos políticos clave – a saber, think tanks y gabinetes presidenciales – siempre hay un delicado acto de equilibrio entre estos intereses diversos. Fundamentalmente, con la potencia estadounidense, descansan y son apoyados todos los intereses corporativos y bancarios estadounidenses. La diplomacia, sobre todo, tiene que ver con apoyar los intereses corporativos y financieros estadounidense en el exterior. Como revelaran los cables de Wikileaks en una serie de casos, los diplomáticos intervienen directamente en nombre de y trabajan con diversos intereses corporativos. Diplomáticos estadounidenses actuaron como agentes de ventas ante gobiernos extranjeros para promover los aviones Boeing por sobre sus competidores europeos, presionaron al gobierno de Bangladesh para reabrir una mina con amplia oposición en el país, operaron a favor de una compañía británica, que presionó al gobierno ruso en beneficio directo de los intereses de Visa y Mastercard, participaron en intercambio de inteligencia con Shell en Nigeria, y en la república centroasiática de Kirguizistán, diplomáticos estadounidenses trabajaron junto a los principales intereses de las empresas británicas y el príncipe Andrew, quien declaró que “el Reino Unido, Europa Occidental (y por extensión los estadounidenses también)”, estaban “de nuevo en el tablero para jugar el Gran Juego”, y que, “en esta ocasión nuestro objetivo es ganar!”[7]

Los militares, a su vez, actúan a favor de los intereses de la élite corporativa y financiera, donde los países que no se someten a la hegemonía económica estadounidense se consideran enemigos, y los militares son en última instancia, enviados para implementar “cambio de régimen”. Las preocupaciones estratégicas son de hecho, preocupaciones económicas. El ejército está preocupado de preservar y expandir la hegemonía estadounidense, y para hacerlo debe enfocarse en las amenazas a la dominación estadounidense, así como la obtención de puntos estratégicos en el mundo. Por ejemplo, la guerra en Yemen, un país con muy poco que ofrecer en lo económico, tiene mucho que ver con intereses estratégicos-económicos. La “amenaza” en el Yemen no está relacionada con al-Qaeda, lo que fundamentalmente es propaganda, sino que con el hecho de que la largamente apoyada dictadura del Presidente Saleh, que ha estado en el poder desde 1978, se ve amenazada por un movimiento rebelde en el norte y un masivo movimiento secesionista en el sur, mientras que el gobierno central controla apenas un tercio del país. En resumen, Yemen se encuentra al borde de la revolución, y por lo tanto, un aliado y déspota de confianza de Estados Unidos, el presidente Saleh, está en riesgo de ser derrocado. Por lo tanto, Estados Unidos ha subsidiado sustancialmente al ejército de Yemen, e incluso ha lanzado directamente misiles de crucero, enviado fuerzas especiales y otras formas de asistencia para ayudar con la represión al dictador de Yemen, reprimir y finalmente aplastar los movimientos populares de independencia y libertad de estas personas.

Ahora ¿por qué es una preocupación estratégica y económica para Estados Unidos, un país que tiene pocos recursos para ofrecer? La respuesta está en la ubicación geográfica de Yemen. Justo debajo de Arabia Saudita, un gobierno revolucionario que sería gran antagonista para el estado subsidiario árabe de confianza estadounidense sería una amenaza para los intereses estadounidenses en todo el Medio Oriente. Sería probable que Irán intentara aliarse y ayudar a tal gobierno, lo que permitiría a Irán expandir su propia influencia política en la región. Esta es la razón por la que Arabia Saudita está tomando acciones militares directas en Yemen contra los rebeldes en el norte, a lo largo de su frontera. La elite saudita tiene miedo de los sentimientos rebeldes difundiéndose en la propia Arabia Saudita. No es de extrañar entonces, que Estados Unidos recientemente firmara el acuerdo de armas más grande en la historia estadounidense con Arabia Saudita, un total de 60 mil millones de dólares, en un esfuerzo para apoyar operaciones en Yemen, pero principalmente para actuar como un contrapeso a la influencia iraní en la región. Además, Yemen se encuentra sobre el Golfo de Adén, al otro lado del Cuerno de África (a saber, Somalia), que conecta el Mar Negro con el Mar de Arabia, que a su vez es una de las principales rutas de transporte de petróleo en el mundo. El control estratégico sobre las naciones que recubren el Golfo de Adén es de interés primordial para los estrategas imperiales estadounidenses, ya sean de naturaleza militar, política o económica.

Yemen está también directamente frente a las aguas de Somalia, un país devastado por la maquinaria de guerra estadounidense. Como confirmaran los cables diplomáticos, en 2006, “la Administración Bush presionó a Etiopía para invadir Somalia, con interés en aplastar a la Unión de Cortes Islámicas”, que es exactamente lo que sucedió, y Somalia se ha transformado en un “estado fallido” sumido en una guerra civil desde entonces. [8] La piratería que se ha disparado en las aguas de Somalia es resultado de los residuos tóxicos y la sobrepesca realizada por europeos y americanos y otras compañías navieras importantes, y ha servido como excusa para la militarización de las aguas. En este contexto, sería inaceptable desde el punto de vista estratégico permitir en Yemen la caída de la influencia estadounidense. Por lo tanto, Estados Unidos se encuentra en guerra en Yemen.

Ver: Yemen: El Aparato Secreto del Imperio Estadounidense

China

China, como alternativa, no tiene dicha cohesión directa entre los sectores político, económico y militar. Los militares chinos son intensamente nacionalistas, y mientras la élite política es más cooperativa con los intereses estadounidenses y con frecuencia trabajan para conseguir intereses mutuos, los militares ven a Estados Unidos como un desafío directo y antagónico (que por supuesto, lo es). La élite económica china, en concreto, su élite bancaria, está fuertemente integrada con Occidente, tanto es así que es muy difícil separar a las dos. No existe tal integración entre los establishment militares chinos y estadounidenses, ni tampoco existe una dinámica interna dentro de China que refleje el sistema estadounidense de imperio. Las divisiones entre los círculos militares, políticos y económicos son más pronunciadas en China que en Estados Unidos. El liderazgo político chino se encuentra en una situación muy difícil. Decidido a ver el avance de China económicamente, tienen que trabajar con Estados Unidos y Occidente. Sin embargo, sobre temas políticos clave (como con Taiwán), los dirigentes políticos deben cumplir con un enfoque intensamente nacionalista, que es contrario a los intereses estadounidenses y de apoyo a los intereses militares de China. El crecimiento de la superioridad militar es visto como un aspecto clave y un objetivo del creciente dominio político de China en la escena mundial. Como declaró un importante general chino en 2005, “China debería utilizar armas nucleares contra Estados Unidos si los estadounidenses intervienen militarmente sobre cualquier conflicto en Taiwán”. El general citó “la lógica de la guerra”, que “establece que una potencia más débil tiene que utilizar el máximo esfuerzo para derrotar a un rival más fuerte”. Su visión sugiere que elementos dentro de las fuerzas armadas chinas están “determinados” a responder con fuerza extrema si Estados Unidos interviene en cualquier posible conflicto sobre Taiwán, señalando que “Nosotros, los chinos, nos estamos preparando para la destrucción de todas los ciudades al este de Xian. Por supuesto, los americanos tendrán que estar preparados para que cientos de ciudades sean destruidas por los chinos.” [9]

La Lógica de la Cooperación Competitiva

El ejército chino debe estar preparado para proteger sus intereses económicos en el extranjero si eso significa controlar su propio crecimiento económico y así mantener el poder internacional. Así, el ímpetu político de China, en apoyar y acrecentar su influencia internacional es muy conflictivo. Por un lado, esto significa que coopera activamente con Estados Unidos y Occidente (principalmente en materia económica, como lo vemos en el G-20, donde China está participando en el diálogo y la implementación de disposiciones de gobernanza global), y por otro lado, China también debe desafiar a Estados Unidos y Occidente con el fin de asegurar su propio acceso y control sobre los recursos vitales necesarios para su propio crecimiento económico y político. China es colocada en una situación paradójica. Mientras trabajaba con Occidente para construir el aparato de gobernanza global, China no quiere que ser mandada, y en su lugar desea una posición firme en las negociaciones de estos acuerdos. Así, mientras participa en los debates y las negociaciones para construir un sistema de gobernanza global, China debe también buscar activamente un creciente control sobre recursos estratégicos claves en el mundo con el fin de fortalecer su propia posición de negociación. Es frecuente que cuando las partes en conflicto acuden a la mesa de negociaciones, las operaciones sobre el terreno se aceleran rápidamente con el fin de fortalecer la posición negociadora de la parte respectiva.

Ese fue el caso durante la Guerra Civil de Ruanda, donde en todo el Proceso de Paz de Arusha, el Frente Patriótico Ruandés (FPR), fuertemente apoyado por Estados Unidos contra el gobierno de Ruanda (que fue apoyado por Francia y Bélgica), aceleró en mayor medida su campaña militar, ganando terreno en las negociaciones, lo que trabajó a su favor, resultando en el Genocidio Ruandés (que fue provocado por el asesinato del presidente de Ruanda por parte del FPR), y el FPR adquirió el poder en Ruanda. Es también el caso de las negociaciones de “paz” entre Israel y Palestina, por ejemplo, durante el Proceso de Oslo, donde Israel aceleró su expansión de asentamientos en territorios ocupados, básicamente, la limpieza étnica de gran parte de la población palestina de Cisjordania y la Franja de Gaza. Este proceso de expansión de la limpieza étnica es lo que los líderes políticos y medios de comunicación occidentales llaman “proceso de paz.” Entonces, cuando los palestinos reaccionan a esta limpieza étnica y a la expansión de los asentamientos (que es un proceso inherentemente violento), tiene lugar o un atentado suicida o ataque de mortero como reacción a esta expansión de los asentamientos, los líderes políticos y medios occidentales culpan a los palestinos de quebrar un período de “paz relativa” o “calma relativa”. Al parecer, se considera “paz relativa” si son asesinados sólo palestinos. Por lo tanto, Israel siempre se asegura de que a través de cualquier proceso de negociación, sus intereses se satisfagan por encima de todos los demás.

Así que vemos esta lógica con China y Estados Unidos hoy en día. Aunque no están directamente en guerra el uno contra el otro, se encuentran en una tremenda competencia contra el otro. Esta competencia es predominante en Asia Central, donde Estados Unidos busca el dominio sobre las enormes reservas de gas natural de la región, privando así a China del acceso y el control sobre estos recursos estratégicos vitales. Es también muy patente en África, donde China ha presentado una alternativa al Banco Mundial y el FMI ante los gobiernos africanos, para obtener préstamos y apoyo a cambio del acceso a los recursos. En este contexto, Estados Unidos estableció su nuevo comando del Pentágono, el Comando de África (AFRICOM) para fusionar la política diplomática, de sociedad civil y militar estadounidense en África bajo el mando del Pentágono. En el Medio Oriente, Estados Unidos es el principal dominador, empujando a China a aliarse con Irán. En Sudamérica, China se está aliando con gobiernos relativamente progresistas que se levantan en oposición a la hegemonía militar y económica estadounidense sobre la región.

Esta lógica se da tanto para Estados Unidos como para China. Ambos tratan de asegurarse una posición dominante, mientras que participan en los debates y la implementación de un aparato de gobernanza global. Esto lleva a ambas potencias a buscar la cooperación y beneficio mutuo, pero, al mismo tiempo, a competir a nivel mundial por el control de los recursos. Esto se ve magnificado por la crisis económica global, que ha puesto de manifiesto las debilidades de la economía global, y de hecho, de los sistemas monetario y bancario. La economía global está al borde del colapso total. La próxima década estará marcada por una Nueva Gran Depresión. Esto proporciona un nuevo impulso para que estas dos potencias aceleren rápidamente su control sobre los recursos y expandan sus aventuras militares.

El imperio estadounidense está en decadencia, y completamente en bancarrota; sin embargo, sus élites, que en realidad son más globales que nacionales en ideología y orientación, no buscan hacer desaparecer simplemente el poder estadounidense, o reemplazarlo por el poder chino, sino más bien utilizar el poder estadounidense para construir el aparato de una nueva estructura de autoridad global, y que el imperio estadounidense simplemente se desvanezca en una estructura global. Este es un delicado acto de equilibrio para la élite global, y requiere la integración de China y las otras potencias dominantes dentro de este sistema. También implica inherentemente la dominación definitiva del “sur global” (África, América Latina, y partes de Asia). Es un proceso completamente nuevo tomando lugar. Imperios se han levantado y caído a lo largo de toda la historia humana. Esta vez, la caída del imperio estadounidense se está desarrollando en el contexto del surgimiento de una clase totalmente nueva de poder: global en su alcance, estructura y autoridad. Este será sin duda uno de los eventos geopolíticos más trascendentes de las próximas décadas.

Históricamente, los períodos de decadencia imperial se caracterizan por una rápida aceleración de los conflictos internacionales y guerras, donde la potencia en decadencia busca controlar todo lo que pueda lo más rápido que pueda (por tanto, observamos la expansión aparentemente enfermiza de la guerra, los conflictos y la militarización estadounidenses en todas partes en el mundo), mientras las potencias emergentes buscan aprovecharse de esta decadencia a fin de acelerar el colapso de la potencia decadente, y asegurar su posición como potencia dominante después. Sin embargo, en el panorama geopolítico del Siglo XXI, nos enfrentamos a este contexto completamente nuevo, donde el declive de un imperio y el surgimiento de una nueva potencia se desarrolla mientras se trata de integrar y construir un sistema y estructura de poder completamente nuevo; sin embargo, ambos tratan de asegurarse una posición dominante dentro de esta nueva estructura para sí mismos. El potencial de conflicto es enorme, resultando posiblemente en una guerra directa entre Estados Unidos y China, o en un montón de guerras subsidiarias entre ellos.

Este nuevo siglo será realmente interesante. Las perspectivas de una nueva guerra global están aumentando con cada aventura militar acelerándose. El antagonista principal en este teatro del absurdo es, sin duda, Estados Unidos. Si el mundo se encamina a la Tercera Guerra Mundial, es porque Estados Unidos ha hecho esta situación inevitable. Uno no puede excluir que para muchos en las elites globales, tal resultado puede ser deseable en sí mismo. Después de todo, la Primera Guerra Mundial proporcionó el ímpetu para la formación de la Liga de las Naciones, y la Segunda Guerra Mundial proporcionó el ímpetu para que Naciones Unidas “consiguiera la paz entre las naciones”. En un mundo principalmente a cargo de estrategas globales, sería ingenuo asumir que a algunos no se les haya ocurrido que una nueva guerra mundial podría ser precisamente el evento que necesitan para convencer a los pueblos del mundo de aceptar su deseado sistema de gobernanza global para garantizar la “paz mundial”, sin duda. Por lo menos, estoy seguro de que será vendido bajo ese pretexto.

Andrew Gavin Marshall es investigador asociado de Centre for Research on Globalization(CRG). Es coeditor, con Michel Chossudovsky, del reciente libro “La Crisis Económica Global: La Gran Depresión del Siglo XXI“, disponible en Globalresearch.ca. Está actualmente preparando un libro sobre el “Gobierno Global”.

Original en: Global Research

5.Referencias

 5.1.Una estrategia imperial para el nuevo orden mundial

Notas Finales
[1] Tyler, Patrick E. U.S. Strategy Plan Calls for Insuring No Rivals Develop: A One Superpower World. The New York Times: March 8, 1992. http://work.colum.edu/~amiller/wolfowitz1992.htm
[2] Louis Sell, Slobodan Milosevic and the Destruction of Yugoslavia. Duke University Press, 2002: Page 28
Michel Chossudovsky, Dismantling Former Yugoslavia, Recolonizing Bosnia-Herzegovina. Global Research: February 19, 2002: http://globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=370
[3] Michel Chossudovsky, Dismantling Former Yugoslavia, Recolonizing Bosnia-Herzegovina. Global Research: February 19, 2002: http://globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=370
[4] David Binder, Yugoslavia Seen Breaking Up Soon. The New York Times: November 28, 1990
[5] Ian Traynor, Croat general on trial for war crimes. The Guardian: March 12, 2008: http://www.guardian.co.uk/world/2008/mar/12/warcrimes.balkans
[6] Adam LeBor, Croat general Ante Gotovina stands trial for war crimes. The Times Online: March 11, 2008: http://www.timesonline.co.uk/tol/news/world/europe/article3522828.ece
[7] Brendan O’Neill, ‘You are only allowed to see Bosnia in black and white’. Spiked: January 23, 2004: http://www.spiked-online.com/Articles/0000000CA374.htm
[8] Richard J. Aldrich, America used Islamists to arm the Bosnian Muslims. The Guardian: April 22, 2002: http://www.guardian.co.uk/world/2002/apr/22/warcrimes.comment/print
[9] Tim Judah, German spies accused of arming Bosnian Muslims. The Telegraph: April 20, 1997: http://www.serbianlinks.freehosting.net/german.htm
[10] Charlotte Eagar, Invisible US Army defeats Serbs. The Observer: November 5, 1995: http://charlotte-eagar.com/stories/balkans110595.shtml
[11] Gary Wilson, New reports show secret U.S. role in Balkan war. Workers World News Service: 1996: http://www.workers.org/ww/1997/bosnia.html
[12] IAC, The CIA Role in Bosnia. International Action Center: http://www.iacenter.org/bosnia/ciarole.htm
[13] History Commons, Serbia and Montenegro: 1996-1999: Albanian Mafia and KLA Take Control of Balkan Heroin Trafficking Route. The Center for Cooperative Research: http://www.historycommons.org/topic.jsp?topic=country_serbia_and_montenegro
[14] History Commons, Serbia and Montenegro: 1997: KLA Surfaces to Resist Serbian Persecution of Albanians. The Center for Cooperative Research: http://www.historycommons.org/topic.jsp?topic=country_serbia_and_montenegro
[15] History Commons, Serbia and Montenegro: February 1998: State Department Removes KLA from Terrorism List. The Center for Cooperative Research: http://www.historycommons.org/topic.jsp?topic=country_serbia_and_montenegro
[16] Marcia Christoff Kurop, Al Qaeda’s Balkan Links. The Wall Street Journal: November 1, 2001: http://www.freerepublic.com/focus/fr/561291/posts
[17] Global Research, German Intelligence and the CIA supported Al Qaeda sponsored Terrorists in Yugoslavia. Global Research: February 20, 2005: http://globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=431
[18] Michel Chossudovsky, Kosovo: The US and the EU support a Political Process linked to Organized Crime. Global Research: February 12, 2008: http://globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=8055
[19] Andrew Gavin Marshall, Breaking Yugoslavia. Geopolitical Monitor: July 21, 2008: http://www.geopoliticalmonitor.com/content/backgrounders/2008-07-21/breaking-yugoslavia/
[20] AEI, Is Euro-Atlantic Integration Still on Track? Participant List. American Enterprise Institute: April 28-30, 2000: http://www.aei.org/research/nai/events/pageID.440,projectID.11/default.asp
[21] Aleksandar Pavi, Correspondence between German Politicians Reveals the Hidden Agenda behind Kosovo’s “Independence”. Global Research: March 12, 2008: http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=8304
[22] Stephen Zunes, The War on Yugoslavia, 10 Years Later. Foreign Policy in Focus: April 6, 2009: http://www.fpif.org/fpiftxt/6017
[23] PNAC, Rebuilding America’s Defenses. Project for the New American Century: September 2000, page 6: http://www.newamericancentury.org/publicationsreports.htm
[24] Ibid. Page 8
[25] Ibid. Page 9
[26] Ibid. Page 14
[27] Ibid. Page 51
[28] Margo Kingston, A think tank war: Why old Europe says no. The Sydney Morning Herald: March 7, 2003: http://www.smh.com.au/articles/2003/03/07/1046826528748.html
[29] Brzezinski, Zbigniew. The Grand Chessboard: American Primacy and its Geostrategic Imperatives. Basic Books, 1997: Pages 30-31
[30] Brzezinski, Zbigniew. The Grand Chessboard: American Primacy and its Geostrategic Imperatives. Basic Books, 1997: Page xiv
[31] Brzezinski, Zbigniew. The Grand Chessboard: American Primacy and its Geostrategic Imperatives. Basic Books, 1997: Page 41
[32] Brzezinski, Zbigniew. The Grand Chessboard: American Primacy and its Geostrategic Imperatives. Basic Books, 1997: Page 40
[33] Brzezinski, Zbigniew. The Grand Chessboard: American Primacy and its Geostrategic Imperatives. Basic Books, 1997: Page 124
[34] Brzezinski, Zbigniew. The Grand Chessboard: American Primacy and its Geostrategic Imperatives. Basic Books, 1997: Page 148
[35] Brzezinski, Zbigniew. The Grand Chessboard: American Primacy and its Geostrategic Imperatives. Basic Books, 1997: Page 55
[36] Brzezinski, Zbigniew. The Grand Chessboard: American Primacy and its Geostrategic Imperatives. Basic Books, 1997: Page 198
[37] Jim Garamone, Joint Vision 2020 Emphasizes Full-spectrum Dominance. American Forces Press Service: June 2, 2000:

http://www.defenselink.mil/news/newsarticle.aspx?id=45289

[38] Ellen Wood, Empire of Capital. Verso, 2003: page 144
[39] Ellen Wood, Empire of Capital. Verso, 2003: page 157
[40] Ellen Wood, Empire of Capital. Verso, 2003: page 160
[41] Andrew G. Marshall, Origins of Afghan War. Geopolitical Monitor: September 14, 2008:

http://www.geopoliticalmonitor.com/content/backgrounders/2008-09-14/origins-of-the-afghan-war/

[42] George Monbiot, America’s pipe dream. The Guardian: October 23, 2001:

http://www.guardian.co.uk/world/2001/oct/23/afghanistan.terrorism11

[43] Frank Viviano, Energy future rides on U.S. war. San Francisco Chronicle: September 26, 2001:

http://www.sfgate.com/cgi-bin/article.cgi?file=/chronicle/archive/2001/09/26/MN70983.DTL

[44] Dana Milbank and Justin Blum, Document Says Oil Chiefs Met With Cheney Task Force. Washington Post: November 16, 2005:

http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2005/11/15/AR2005111501842_pf.html

[45] Judicial Watch, CHENEY ENERGY TASK FORCE DOCUMENTS FEATURE MAP OF IRAQI OILFIELDS. Commerce Department: July 17, 2003: http://www.judicialwatch.org/printer_iraqi-oilfield-pr.shtml
[46] TERRY MACALISTER, Criticism as Shell signs $4bn Iraq oil deal. Mail and Guardian: September 30, 2008: http://www.mg.co.za/article/2008-09-30-criticism-as-shell-signs-4bn-iraq-oil-deal
Al-Jazeera, BP group wins Iraq oil contract. Al Jazeera Online: June 30, 2009: http://english.aljazeera.net/news/middleeast/2009/06/200963093615637434.html

Andrew Gavin Marshall es Investigador Asociado al Centre for Research on Globalization (CRG). Actualmente está estudiando Economía Política e Historia en la Simon Fraser University.

5.2.Las revoluciones de “color” y los orígenes de la guerra mundial

Notas Finales

 [1] Michael Dobbs, U.S. Advice Guided Milosevic Opposition. The Washington Post: December 11, 2000:http://www.washingtonpost.com/ac2/wp-dyn/A18395-2000Dec3?language=printer

[2] Roger Cohen, Who Really Brought Down Milosevic? The New York Times: November 26, 2000:http://www.nytimes.com/2000/11/26/magazine/who-really-brought-down-milosevic.html?sec=&spon=&pagewanted=1

[3] Mark MacKinnon, Georgia revolt carried mark of Soros. The Globe and Mail: November 23, 2003:http://www.markmackinnon.ca/dispatches_georgia3.html

[4] Mark MacKinnon, Politics, pipelines converge in Georgia. The Globe and Mail: November 24, 2003:http://www.markmackinnon.ca/dispatches_georgia2.html

[5] Ian Traynor, US campaign behind the turmoil in Kiev. The Guardian: November 26, 2004:http://www.guardian.co.uk/world/2004/nov/26/ukraine.usa

[6] Jonathan Steele, Ukraine’s postmodern coup d’etat. The Guardian: November 26, 2004:http://www.guardian.co.uk/world/2004/nov/26/ukraine.comment

[7] John Laughland, The revolution televised. The Guardian: November 27, 2004:http://www.guardian.co.uk/media/2004/nov/27/pressandpublishing.comment

[8] Matt Kelley, U.S. money has helped opposition in Ukraine. Associated Press: December 11, 2004:http://www.signonsandiego.com/uniontrib/20041211/news_1n11usaid.html

[9] Mark Almond, The price of People Power. The Guardian: December 7, 2004:http://www.guardian.co.uk/world/2004/dec/07/ukraine.comment

[10] Mark MacKinnon, Agent orange: Our secret role in Ukraine. The Globe and Mail: April 14, 2007:http://www.markmackinnon.ca/dispatches_ukraine4.html

[11] Daniel Wolf, A 21st century revolt. The Guardian: May 13, 2005:http://www.guardian.co.uk/world/2005/may/13/ukraine.features11

[12] Craig S. Smith, U.S. Helped to Prepare the Way for Kyrgyzstan’s Uprising. The New York Times: March 30, 2005: http://query.nytimes.com/gst/fullpage.html?res=9806E4D9123FF933A05750C0A9639C8B63&sec=&spon=&pagewanted=all

[13] Philip Shishkin, In Putin’s Backyard, Democracy Stirs — With U.S. Help. The Wall Street Journal: February 25, 2005: http://www.iri.org/newsarchive/2005/2005-02-25-News-WSJ.asp

[14] John Laughland, The mythology of people power. The Guardian: April 1, 2005:http://www.guardian.co.uk/world/2005/apr/01/usa.russia

5.3.Una nueva guerra mundial  para un gobierno mundial

Notas Finales

[1] Ian Traynor, Russia edgy at spread of US bases in its backyard. The Guardian: January 10, 2002: http://www.guardian.co.uk/world/2002/jan/10/afghanistan.russia
[2] Michael Mainville, U.S. bases overseas show new strategy. Post Gazette: July 26, 2004: http://www.post-gazette.com/pg/04208/351890.stm
[3] BBC, US considers Polish missile base. BBC News: November 17, 2005: http://news.bbc.co.uk/2/hi/europe/4445284.stm
[4] Adrian Blomfield, Russia piles pressure on EU over missile shield. The Telegraph: November 15, 2007: http://www.telegraph.co.uk/news/worldnews/1569495/Russia-piles-pressure-on-EU-over-missile-shield.html
[5] Joby Warrick and R. Jeffrey Smith, U.S.-Russian Team Deems Missile Shield in Europe Ineffective. The Washington Post: May 19, 2009: http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2009/05/18/AR2009051803055.html
[6] MARK MAZZETTI, U.S. Says Iran Ended Atomic Arms Work. The New York Times: December 3, 2007: http://www.nytimes.com/2007/12/03/world/middleeast/03cnd-iran.html
[7] ROBERT BURNS, U.S. Might Negotiate on Missile Defense. The Washington Post: April 24, 2007: http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2007/04/24/AR2007042400871.html
[8] Luke Harding, Russia threatening new cold war over missile defence. The Guardian: April 11, 2007: http://www.guardian.co.uk/world/2007/apr/11/usa.topstories3
[9] EDWARD WONG and ALAN COWELL, Russia and China Attack U.S. Missile Shield Plan. The New York Times: May 24, 2008: http://www.nytimes.com/2008/05/24/world/24china.html
[10] AP, Russia Warns of Military Response If U.S.-Czech Missile Defense Agreement Approved. Fox News: July 8, 2008: http://www.foxnews.com/story/0,2933,378065,00.html
[11] THOM SHANKER and NICHOLAS KULISH, Russia Lashes Out on Missile Deal. The New York Times: August 15, 2008: http://www.nytimes.com/2008/08/15/world/europe/16poland.html
[12] Russia angry over US missile shield. Al-Jazeera: August 15, 2008: http://english.aljazeera.net/news/europe/2008/08/200881514010734640.html
[13] Harry de Quetteville and Andrew Pierce, Russia threatens nuclear attack on Poland over US missile shield deal. The Telegraph: August 15, 2008: http://www.telegraph.co.uk/news/worldnews/europe/russia/2566005/Russia-threatens-nuclear-attack-on-Poland-over-US-missile-shield-deal.html
[14] Xinhua, Obama says missile defense system in Eastern Europe to go forward if “Iranian threat” persists. China View: April 6, 2009: http://news.xinhuanet.com/english/2009-04/06/content_11136423.htm
[15] Dmitry Solovyov, Russia could deploy missiles near Poland: officer. Reuters: May 21, 2009: http://www.reuters.com/article/worldNews/idUSTRE54K3HH20090521
[16] AP, Medvedev warns US against Eastern Europe missile shield. Gulf News: July 11, 2009: http://www.gulfnews.com/world/Russia/10330523.html
[17] David Blair, Russia and China warn against war with Iran. The Telegraph: September 18, 2007: http://www.telegraph.co.uk/news/worldnews/1563593/Russia-and-China-warn-against-war-with-Iran.html
[18] Op. Ed, Iran and China to strengthen cooperation. Press TV: July 27, 2008: http://www.presstv.ir/detail.aspx?id=64942&sectionid=3510303
[19] Xinhua, Iran warns any attack would start world war. China Daily: August 31, 2008: http://www.chinadaily.com.cn/world/2008-08/31/content_6984250.htm
[20] Xinhua, Minister: Iran, Russia to boost military cooperation. Xinhua News Agency: February 16, 2009: http://news.xinhuanet.com/english/2009-02/16/content_10824531.htm
[21] Tony Halpin, Russia ratchets up US tensions with arms sales to Iran and Venezuela. The Time Online: September 19, 2008: http://www.timesonline.co.uk/tol/news/world/europe/article4781027.ece
[22] James Kanter, OPEC warns against military conflict with Iran. The New York Times: July 10, 2008: http://www.nytimes.com/2008/07/10/business/worldbusiness/10iht-opec.4.14403619.html?_r=1
[23] Charles Tannock, Backing Kazakhstan’s ‘great game’. The Guardian: February 18, 2008: http://www.guardian.co.uk/commentisfree/2008/feb/18/backingkazakhstansgreatgame
[24] DT, Security alliances led by Russia, China link up. Daily Times: October 6, 2007: http://www.dailytimes.com.pk/default.asp?page=2007\106\story_6-10-2007_pg4_3
[25] Press TV, Iran could join CSTO. Press TV: May 14, 2007: http://www.presstv.ir/detail.aspx?id=9808&sectionid=3510212
[26] FNA, CSTO to Increase Security Cooperation with Iran. Fars News Agency: April 17, 2009: http://english.farsnews.com/newstext.php?nn=8801280724
[27] RFE, Russian-Led CSTO Grouping Adds Military Dimension. Radio Free Europe: February 9, 2009: http://www.rferl.org/content/Rapid_Reaction_Force_Adds_Military_Dimension_To_CSTO/1379324.html
[28] RIA Novosti, CSTO leaders sign rapid-reaction force deal without Belarus. RIA Novosti: June 14, 2009: http://en.rian.ru/russia/20090614/155246713.html
[29] Tony Halpin, Russia and China announce new era of military cooperation. The Times Online: April 29, 2009: http://www.timesonline.co.uk/tol/news/world/europe/article6188506.ece
[30] Li Xing, China and Russia broaden energy cooperation. China Daily: June 17, 2009: http://www.chinadaily.com.cn/china/2009-06/17/content_8295061.htm
[31] Xinhua, Russia approves China oil pipeline plan. Xinhua News Agency: April 13, 2009: http://www.chinadaily.net/china/2009-04/13/content_7673401.htm
[32] Fred Weir, Russia-China war games battle extremists, separatists. Christian Science Monitor: July 22, 2009: http://features.csmonitor.com/globalnews/2009/07/22/russia-china-war-games-battle-extremists-separatists/
[33] Civil.ge, Six Die in S.Ossetia Shootout. Civil Georgia: August 2, 2008: http://www.civil.ge/eng/article.php?id=18871
[34] BBC, Russia vows to defend S Ossetia. BBC News: August 5, 2008: http://news.bbc.co.uk/2/hi/europe/7543099.stm
[35] BBC, Heavy Fighting in South Ossetia. BBC News: August 8, 2008: http://news.bbc.co.uk/2/hi/europe/7546639.stm
[36] Michel Chossudovsky, War in the Caucasus: Towards a Broader Russia-US Military Confrontation? Global Research: August 10, 2008: http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=9788
[37] Musa Sadulayev, Georgia: In ‘State of War’ Over South Ossetia. The New York Sun: August 9, 2008: http://www.nysun.com/foreign/georgia-in-state-of-war-over-south-ossetia/83529/
[38] Deborah Haynes, Georgia pulls 1,000 troops from Iraq. The Times Online: August 9, 2008: http://www.timesonline.co.uk/tol/news/world/middle_east/article4491866.ece
[39] BBC, US military advisers arrive in Georgia. BBC News: February 27, 2002: http://news.bbc.co.uk/2/hi/europe/1843909.stm
[40] Tim Dyhouse, Green Berets now in Georgia: U.S. Special Forces are training Georgian soldiers to fight radical Muslims. VFW Magazine: June-July 2002: http://findarticles.com/p/articles/mi_m0LIY/is_10_89/ai_87509631
[41] NewsMax.com Wires, Special Forces to Train Georgian Military. News Max: February 28, 2002: http://archive.newsmax.com/archives/articles/2002/2/27/144331.shtml
[42] Reuters, U.S.-Georgia training begins amid Russia strain. Georgian Daily: July 15, 2008: http://georgiandaily.com/index.php?option=com_content&task=view&id=4305&Itemid=67〈=ka
[43] AP, Georgia, US start military exercises despite tensions with Russia. CNews: July 15, 2008: http://cnews.canoe.ca/CNEWS/World/2008/07/15/6162566-ap.html
[44] Kavkaz Center, Russian military gangs ready to invade Georgia. U.S. sends thousand marines in response. Kavkaz Center: July 10, 2008: http://www.kavkazcenter.com/eng/content/2008/07/10/9971.shtml
[45] News Europe, US army exercises begin in Georgia. Al-Jazeera: July 15, 2008: http://english.aljazeera.net/news/europe/2008/07/200871515107741998.html
[46] AFP, Russia: US Military Advisers In Georgia Ahead Of Conflict. Morningstar: August 12, 2008: http://news.morningstar.com/newsnet/ViewNews.aspx?article=/DJ/200808121135DOWJONESDJONLINE000420_univ.xml
[47] RT, NATO encouraged Georgia – Russian envoy. Russia Today: August 9, 2008: http://www.russiatoday.com/news/news/28660
[48] DEBKAfile, Israel backs Georgia in Caspian Oil Pipeline Battle with Russia. DEBKAfile: August 8, 2008: http://www.debka.com/article.php?aid=1358
[49] Oil and Gas, Baku-Tbilisi-Ceyhan Pipeline Company founded. Oil and Gas of Uzbekistan: September 19, 2002: http://www.gasandoil.com/goc/company/cnc23849.htm
[50] DEBKAfile, Israel backs Georgia in Caspian Oil Pipeline Battle with Russia. DEBKAfile: August 8, 2008: http://www.debka.com/article.php?aid=1358
[51] Zbigniew Brzezinski, Staring Down the Russians. Time Magazine: August 14, 2008: http://www.time.com/time/world/article/0,8599,1832699,00.html
[52] Lionel Beehner, U.S. Soft Diplomacy in Iran. Council on Foreign Relations: February 17, 2006: http://www.cfr.org/publication/9904/us_soft_diplomacy_in_iran.html
[53] Lionel Beehner, U.S. Soft Diplomacy in Iran. Council on Foreign Relations: February 17, 2006: http://www.cfr.org/publication/9904/us_soft_diplomacy_in_iran.html
[54] Jim Young, Rumsfeld stepping down. MSNBC: November 8, 2006: http://www.msnbc.msn.com/id/15622266/
[55] Ewen MacAskill and Julian Borger, Bush plans huge propaganda campaign in Iran. The Guardian: February 16, 2006: http://www.guardian.co.uk/media/2006/feb/16/usnews.iran
[56] Guy Dinmore, US and UK develop democracy strategy for Iran. The Financial Times: April 21, 2006: http://us.ft.com/ftgateway/superpage.ft?news_id=fto042120061741075322&page=1
[57] Howard LaFranchi, A bid to foment democracy in Iran. Christian Science Monitor: February 17, 2006: http://www.csmonitor.com/2006/0217/p03s03-usfp.html
[58] Ewen MacAskill, Cheney pushes Bush to act on Iran. The Guardian: July 16, 2007: http://www.guardian.co.uk/world/2007/jul/16/usa.iran
[59] Toby Harnden, We must attack Iran before it gets the bomb. The Telegraph: May 16, 2007: http://www.telegraph.co.uk/news/worldnews/1551726/We-must-attack-Iran-before-it-gets-the-bomb.html
[60] Philip Sherwell, Bush setting America up for war with Iran. The Telegraph: September 16, 2007: http://www.telegraph.co.uk/news/worldnews/1563293/Bush-setting-America-up-for-war-with-Iran.html
[61] Brian Ross, Bush Authorizes New Covert Action Against Iran. ABC News: May 22, 2007: http://blogs.abcnews.com/theblotter/2007/05/bush_authorizes.html
[62] Tim Shipman, Bush sanctions ‘black ops’ against Iran. The Telegraph: May 27, 2007: http://www.telegraph.co.uk/news/worldnews/1552784/Bush-sanctions-black-ops-against-Iran.html
[63] Negar Azimi, Hard Realities of Soft Power. The New York Times: June 24, 2007: http://www.nytimes.com/2007/06/24/magazine/24ngo-t.html?_r=4&oref=slogin&pagewanted=print
[64] Seymour M. Hersh, Preparing the Battlefield. The New Yorker: July 7, 2008: http://www.newyorker.com/reporting/2008/07/07/080707fa_fact_hersh
[65] Seymour M. Hersh, Preparing the Battlefield. The New Yorker: July 7, 2008: http://www.newyorker.com/reporting/2008/07/07/080707fa_fact_hersh
[66] Seymour M. Hersh, Preparing the Battlefield. The New Yorker: July 7, 2008: http://www.newyorker.com/reporting/2008/07/07/080707fa_fact_hersh
[67] James Risen, The Secrets of History: The CIA in Iran. The New York Times: 2000: http://www.nytimes.com/library/world/mideast/041600iran-cia-index.html
[68] James Risen, The Secrets of History: The CIA in Iran. The New York Times: 2000: http://www.nytimes.com/library/world/mideast/041600iran-cia-index.html
[69] Dan De Luce, The spectre of Operation Ajax. The Guardian: August 20, 2003: http://www.guardian.co.uk/politics/2003/aug/20/foreignpolicy.iran
[70] Scott Ritter, The US War with Iran has Already Begun. Al-Jazeera: June 20, 2005: http://www.commondreams.org/views05/0620-31.htm
[71] William Lowther and Colin Freeman, US funds terror groups to sow chaos in Iran. The Telegraph: February 25, 2007: http://www.telegraph.co.uk/news/worldnews/1543798/US-funds-terror-groups-to-sow-chaos-in-Iran.html
[72] Brian Ross, ABC News Exclusive: The Secret War Against Iran. ABC News: April 3, 2007: http://blogs.abcnews.com/theblotter/2007/04/abc_news_exclus.html
[73] ‘US backs Jundullah to destabilize Iran’. Press TV: July 9, 2008: http://www.presstv.ir/Detail.aspx?id=63054&sectionid=351020101
[74] US plotting Velvet Revolution in Iran? PressTV: November 18, 2008: http://www.presstv.ir/detail.aspx?id=75784&sectionid=351020101
[75] Iran ‘uncovers cyber plot to topple gov’t’. Press TV: April 11, 2009: http://www.presstv.ir/detail.aspx?id=91129&sectionid=351020101
[76] Zahra Hosseinian and Fredrik Dahl, Iran official blames U.S. in deadly mosque bombing. Reuters: May 29, 2009: http://www.reuters.com/article/topNews/idUSTRE54R5O320090529?feedType=RSS&feedName=topNews
[77] ‘Gunmen attack’ south Iran election office. BBC News: May 29, 2009: http://news.bbc.co.uk/2/hi/middle_east/8074640.stm
[78] Kenneth R. Timmerman, State Department Backs ‘Reformists’ in Wild Iranian Election. Newsmax: June 11, 2009: http://www.newsmax.com/timmerman/Iran_election_Reformists/2009/06/11/224025.html
[79] Robert Mackey, A Green Revolution for Iran? The New York Times News Blog: June 10, 2009: http://thelede.blogs.nytimes.com/2009/06/10/a-green-revolution-for-iran/
[80] Robert F. Worth, Both Sides Claim Victory in Presidential Election in Iran. The New York Times: June 12, 2009: http://www.nytimes.com/2009/06/13/world/middleeast/13iran.html
[81] Colin Freeman and David Blair, Defeated Iranian reformist Mir-Hossein Mousavi calls for more protest against Mahmoud Ahmadinejad. The Telegraph: June 14, 2009: http://www.telegraph.co.uk/news/worldnews/middleeast/iran/5533782/Defeated-Iranian-reformist-Mir-Hossein-Mousavi-calls-for-more-protest-against-Mahmoud-Ahmadinejad.html
[82] Flynt Leverett and Hillary Mann Leverett, Ahmadinejad won. Get over it. Politico: June 15, 2009: http://www.politico.com/news/stories/0609/23745.html
[83] Flynt Leverett and Hillary Mann Leverett, Ahmadinejad won. Get over it. Politico: June 15, 2009: http://www.politico.com/news/stories/0609/23745.html
[84] Linda S. Heard, Are Iran’s protests manufactured? Gulf News: June 22, 2009: http://gulfnews.com/opinions/columnists/are-iran-s-protests-manufactured-1.72885
[85] James Petras, Iranian Elections: The ‘Stolen Elections’ Hoax. Global Research: June 18, 2009: http://globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=14018
[86] James Petras, Iranian Elections: The ‘Stolen Elections’ Hoax. Global Research: June 18, 2009: http://globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=14018
[87] Ken Ballen and Patrick Doherty, The Iranian People Speak. The Washington Post: June 15, 2009: http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2009/06/14/AR2009061401757_pf.html
[88] Tim Shipman, Bush sanctions ‘black ops’ against Iran. The Telegraph: May 27, 2007: http://www.telegraph.co.uk/news/worldnews/1552784/Bush-sanctions-black-ops-against-Iran.html
[89] WT, EDITORIAL: Iran’s Twitter revolution. The Washington Times: June 16, 2009: http://www.washingtontimes.com/news/2009/jun/16/irans-twitter-revolution/
[90] Mark Landler and Brian Stelter, Washington Taps Into a Potent New Force in Diplomacy. The New York Times: June 16, 2009: http://www.nytimes.com/2009/06/17/world/middleeast/17media.html
[91] Noam Cohen, Twitter on the Barricades: Six Lessons Learned. The New York Times: June 20, 2009: http://www.nytimes.com/2009/06/21/weekinreview/21cohenweb.html
[92] Iranian minister blames Britain, U.S. for unrest. CNN: June 28, 2009: http://www.cnn.com/2009/WORLD/meast/06/28/iran.election.britain/
[93] Agencies, Iran: British embassy staff ‘played part in post-election protests’ and will be tried. The Telegraph: July 3, 2009: http://www.telegraph.co.uk/news/worldnews/middleeast/iran/5731749/Iran-British-embassy-staff-played-part-in-post-election-protests-and-will-be-tried.html
[94] Damien McElroy and Ahmed Vahdat, London-based activists ‘co-ordinating’ Iranian protest movement. The Telegraph: July 31, 2009: http://www.telegraph.co.uk/news/worldnews/middleeast/iran/5941266/London-based-activists-co-ordinating-Iranian-protest-movement.html
[95] ‘UK Embassy staffer played key role in Iran unrest’. Press TV: July 12, 2009: http://www.presstv.ir/detail.aspx?id=100480&sectionid=351020101
[96] Steve Watson, Former US National Security Adviser: US Has Intelligence Agents Working In Iran. Global Research: June 26, 2009: http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=14117
[97] Steve Watson, Iranian Interior Minister: Western Intelligence Behind Riots And Unrest. Global Research: June 24, 2009: http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=14091
[98] Steve Watson, Iranian Interior Minister: Western Intelligence Behind Riots And Unrest. Global Research: June 24, 2009: http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=14091
[99] Joshua Goodman and Blake Schmidt, Honduras Supreme Court Judge Defends President Ouster. Bloomberg: July 1, 2009: http://www.bloomberg.com/apps/news?pid=20601086&sid=axGENUiy9yKs
[100] ‘Coup’ in Honduras; Chavez Blames US for Involvement. Al-Manar TV: June 28, 2009: http://www.almanar.com.lb/NewsSite/NewsDetails.aspx?id=92110&language=en
[101] Helene Cooper and Marc Lacey, In a Coup in Honduras, Ghosts of Past U.S. Policies. The New York Times: June 29, 2009: http://www.nytimes.com/2009/06/30/world/americas/30honduras.html
[102] Linda Cooper and James Hodge, Honduran coup leader a two-time SOA graduate. National Catholic Reporter: June 29, 2009: http://ncronline.org/news/global/honduran-coup-leader-two-time-soa-graduate
[103] Frida Berrigan, Coup! U.S. Military Support for Honduras. The Huffington Post: June 29, 2009: http://www.huffingtonpost.com/frida-berrigan/coup-us-military-support_b_222655.html
[104] Mary Beth Sheridan, U.S. Condemns Honduran Coup. The Washington Post: June 30, 2009: http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2009/06/29/AR2009062904239.html
[105] Mark Weisbrot, Does the US back the Honduran coup? The Guardian: July 1, 2009: http://www.guardian.co.uk/commentisfree/cifamerica/2009/jul/01/honduras-zelaya-coup-obama
[106] Julian Borger and Alex Bellos, US ‘gave the nod’ to Venezuelan coup. The Guardian: April 17, 2002: http://www.guardian.co.uk/world/2002/apr/17/usa.venezuela
[107] Ed Vulliamy, Venezuela coup linked to Bush team. The Observer: April 21, 2002: http://www.guardian.co.uk/world/2002/apr/21/usa.venezuela
[108] Ginger Thompson, Honduran Rivals See U.S. Intervention as Crucial in Resolving Political Crisis. The New York Times: July 12, 2009: http://www.nytimes.com/2009/07/13/world/americas/13honduras.html
[109] David E. Sanger, Pakistan an Early Test of Obama’s Approach. The New York Times: January 27, 2009: http://www.nytimes.com/2009/01/27/us/politics/27web-sanger.html
[110] Karen DeYoung, Obama Outlines Afghan Strategy. The Washington Post: March 28, 2009: http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2009/03/27/AR2009032700836.html
[111] Ann Scott Tyson, Top U.S. Commander in Afghanistan Is Fired. The Washington Post: May 12, 2009: http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2009/05/11/AR2009051101864.html
[112] Ann Scott Tyson, Top U.S. Commander in Afghanistan Is Fired. The Washington Post: May 12, 2009: http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2009/05/11/AR2009051101864.html
[113] Ann Scott Tyson, Manhunter To Take On a Wider Mission. The Washington Post: May 13, 2009: http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2009/05/12/AR2009051203679.html
[114] Abbas Al Lawati, ‘You can’t authorise murder’: Hersh. Gulf News: May 12, 2009: http://gulfnews.com/news/region/palestinian-territories/you-can-t-authorise-murder-hersh-1.68504
[115] Eric Schmitt, Obama Issues Order for More Troops in Afghanistan. The New York Times: November 30, 2009: http://www.nytimes.com/2009/12/01/world/asia/01orders.html
[116] Scott Shane, C.I.A. to Expand Use of Drones in Pakistan. The New York Times: December 3, 2009: http://www.nytimes.com/2009/12/04/world/asia/04drones.html
[117] Andrew Gavin Marshall, Rwandan Genocide. GeopoliticalMonitor.com: February 21, 2008: http://www.geopoliticalmonitor.com/rwandan-genocide/
[118] Andrew Gavin Marshall, Congo Resource Wars. Global Research: March 12, 2008: http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=8310
[119] John Perkins, The Secret History of the American Empire. Penguin Group: New York, 2007: page 257-258
[120] Anthony Lake and Christine Todd Whitman, More Than Humanitarianism: A Strategic U.S. Approach Toward Africa. The Council on Foreign Relations, 2005: page 32
[121] Anthony Lake and Christine Todd Whitman, More Than Humanitarianism: A Strategic U.S. Approach Toward Africa. The Council on Foreign Relations, 2005: page 32
[122] Anthony Lake and Christine Todd Whitman, More Than Humanitarianism: A Strategic U.S. Approach Toward Africa. The Council on Foreign Relations, 2005: page 33
[123] Anthony Lake and Christine Todd Whitman, More Than Humanitarianism: A Strategic U.S. Approach Toward Africa. The Council on Foreign Relations, 2005: page 48
[124] Anthony Lake and Christine Todd Whitman, More Than Humanitarianism: A Strategic U.S. Approach Toward Africa. The Council on Foreign Relations, 2005: page 64
[125] Anthony Lake and Christine Todd Whitman, More Than Humanitarianism: A Strategic U.S. Approach Toward Africa. The Council on Foreign Relations, 2005: page 81
[126] David Leigh and David Pallister, Revealed: the new scramble for Africa. The Guardian: June 1, 2005: http://www.guardian.co.uk/uk/2005/jun/01/g8.development
[127] Emily Wax and Karen DeYoung, U.S. Secretly Backing Warlords in Somalia. The Washington Post: May 17, 2006: http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2006/05/16/AR2006051601625.html
[128] David Axe, U.S. Losing ‘Secret’ War in Somalia. Wired, December 30, 2008: http://www.wired.com/dangerroom/2008/12/us-losing-sec-1/
[129] Mark Fineman, The Oil Factor in Somalia – Four American petroleum giants had agreements with the African nation before its civil war began. They could reap big rewards if peace is restored. Los Angeles Times: January 18, 1993: http://articles.latimes.com/1993-01-18/news/mn-1337_1_oil-reserves
[130] Scott Johnson, The Next Battlefront. Newsweek: September 17, 2007: http://www.newsweek.com/id/40797
[131] G. M. Gilbert, Nuremberg Diary. (New York: Signet, 1961), pages 255-256

Andrew Gavin Marshall es Investigador Asociado al Centre for Research on Globalization (CRG). Actualmente está estudiando Economía Política e Historia en la Simon Fraser University.

5.4.La demencia imperial y el camino a la tercera guerra mundial

Notas

 [1] Brzezinski, Zbigniew. The Grand Chessboard: American Primacy and its Geostrategic Imperatives. Basic Books, 1997: Page 40

[2] Ibid, page 124.

[3] Ibid, page 148.

[4] Scott Wilson and Al Kamen, ‘Global War On Terror’ Is Given New Name, The Washington Post: 25 March 2009: http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2009/03/24/AR2009032402818.html

[5] MARK MAZZETTI, U.S. Is Said to Expand Secret Actions in Mideast, The New York Times, 24 May 2010:http://www.nytimes.com/2010/05/25/world/25military.html?_r=1

[6] Karen DeYoung and Greg Jaffe, U.S. ‘secret war’ expands globally as Special Operations forces take larger role, The Washington Post, 4 June 2010: http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2010/06/03/AR2010060304965.html

[7] Eric Lipton, Diplomats Help Push Sales of Jetliners on the Global Market, The New York Times, 2 January 2011: http://www.nytimes.com/2011/01/03/business/03wikileaks-boeing.html?_r=2; Fariha Karim, WikiLeaks cables: US pushed for reopening of Bangladesh coal mine, The Guardian, 21 December 2010:http://www.guardian.co.uk/world/2010/dec/21/wikileaks-cables-us-bangladesh-coal-mine?INTCMP=SRCH; Luke Harding and Tom Parfitt, WikiLeaks cables: US ‘lobbied Russia on behalf of Visa and MasterCard’, The Guardian, 8 December 2010: http://www.guardian.co.uk/world/2010/dec/08/wikileaks-us-russia-visa-mastercard; David Smith, WikiLeaks cables: Shell’s grip on Nigerian state revealed, The Guardian, 8 December 2010: http://www.guardian.co.uk/business/2010/dec/08/wikileaks-cables-shell-nigeria-spying; Borzou Daragahi and Alexandra Sandels, CENTRAL ASIA: WikiLeaks dispatches reveal a Great Game for the 21st century, Babylon & Beyond: LA Times Blog, 14 December 2010:http://latimesblogs.latimes.com/babylonbeyond/2010/12/great-game-wikileaks-turkmenistan-prince-edward-chevron-kazakhstan-kyrgyzstan-azerbaijan-turkmenista.html

[8] Rob Prince, WikiLeaks Reveals U.S. Twisted Ethiopia’s Arm to Invade Somalia, Global Research, 26 December 2010: http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=22512

[9] JOSEPH KAHN, Chinese General Threatens Use of A-Bombs if U.S. Intrudes, The New York Times, 15 July 2005: http://www.nytimes.com/2005/07/15/international/asia/15china.html

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